Resurgiremos.

(Escrito en 🇪🇸– Written in 🇬🇧– Scritto in 🇮🇹– Rédigé en 🇫🇷– Escrito em 🇵🇹)

🇪🇸ESPAÑOL🇪🇸

Durante siglos, la humanidad ha pensado que era indestructible. A veces, ha habido quienes ha llegado a pensar que éramos dioses. Nada más lejos de la realidad. A lo largo de este año que, por fin, toca a su fin, hemos vivido una auténtica tragedia humana. Somos vulnerables y nuestra fuerza radica en nuestra capacidad de permanecer unidos en los momentos adversos. Una unión que, por desgracia, na ha llegado a tiempo y no ha sido suficiente para socorrer a millones de personas en situación de vulnerabilidad que han sufrido (y aún sufren) los efectos de esta pandemia de forma desproporcionada. 

Más de 80 millones de personas se han contagiado de forma oficial aunque algunas estimaciones afirman que la cifra real sería mucho mayor. Alrededor de 2 millones de personas han perdido la vida pero las cifras podrían ser también mucho mayores. Sin duda, la pérdida de vidas humanas es la mayor de la tragedias. Pero esta pandemia ha ido mucho más allá y ha destrozado las posibilidades de un futuro mejor para millones de personas que ya partían de una especial situación de vulnerabilidad y pobreza, muy especialmente mujeres, niñas y niños.

Aunque es cierto que ha podido llegar demasiado tarde, el esfuerzo coordinado ha sido enorme. Hemos de ser capaces de aprender de los errores para que jamás vuelva a pasar nada similar. Quizá haya llegado el momento de empezar a construir un mundo más inclusivo, justo, sostenible y en donde sea posible una respuesta rápida si alguna vez tenemos que enfrentar una amenaza similar. No basta con recuperar y reconstruir todo lo perdido con esta pandemia, también de estar preparados para las que puedan desatarse en el futuro. Y habrá que hacerlo, no desde el miedo, sino desde el avance, el progreso científico y desde la experiencia de todo cuanto hemos sufrido. Más aún si pensamos que la destrucción de los espacios naturales supone un factor determinante en la aparición de nuevas enfermedades infecciosas que pueden pasar no solo de una especie a otra sino también al propio ser humano (zoonosis). 

Precisamente hoy, día 27 de diciembre, en el aniversario del nacimiento de Louis Pasteur, uno de los más importantes innovadores en cuanto a técnicas de vacunación de los últimos 150 años, es necesario reconocer nuevamente la labor del personal sanitario, muy especialmente a quienes han estado en la primera línea frente a la Covid-19 (mujeres en su mayoría), y también a todas aquellas personas cuya labor ha sido esencial para el mantenimiento de la estabilidad social en los momentos más duros de la pandemia. A todas ellas, hemos de rendirle nuestro más sentido homenaje y agradecimiento por su esfuerzo y compromiso. Pero no olvidemos que, cuando todo esto pase (que pasará), seguirán necesitando de nuestro apoyo y seguirán necesitando el refuerzo de los medios materiales, de personal y de investigación para la próxima vez que tengamos que enfrentarnos a una amenaza similar. Les necesitaremos, siempre les necesitaremos. 

Nos hemos dado cuenta de que la inversión en investigación médica salva vidas y que para ello es imprescindible la cooperación entre países. Los sistemas de salud deben reforzarse, igualmente, deben proporcionar una cobertura sanitaria universal. El virus no distingue de clases sociales y todas las personas, así como todas las familias, tienen derecho a la misma protección social y sanitaria en caso de necesidad. No olvidemos que la salud es un derecho humano que, en consecuencia, debe estar garantizado para cualquier persona sin que importe su clase social, edad, sexo, etnia, cultura, religión, orientación e identidad sexual o expresión de género, origen nacional, lugar de procedencia o grado diversidad funcional, sensorial e intelectual. 

Ya sabemos cuál es la respuesta: La confianza en la ciencia, un sistema sanitario universal de calidad, la solidaridad entre los distintos gobiernos y la coordinación son del todo esenciales para la seguridad sanitaria, para la estabilidad y para la paz mundial. No puede haber espacio para los juegos de poder, que solo han contribuido a la pérdida de vidas humanas, ni para aquellas corrientes ideológicas que solo buscan la crispación, el desencanto de la población y el rechazo a la igualdad de derechos, de libertades y de oportunidades para toda persona, sea quien sea y en cualquier lugar. 

Mientras no exista la misma seguridad para todas y todos, el riesgo también será el mismo para todas y todos. 

🇬🇧ENGLISH🇬🇧

WE WILL RISE

For centuries, mankind has thought it was indestructible. Sometimes, there have been those who have come to think that we were gods. Nothing could be further from the truth. Throughout this year, which is finally coming to an end, we have experienced a real human tragedy. We are vulnerable and our strength lies in our ability to stand together in adverse times. A union that, unfortunately, has not come in time and has not been enough to help millions of vulnerable people who have suffered (and are still suffering) disproportionately from the effects of this pandemic. 

More than 80 million people have been officially infected, although some estimates claim that the real figure would be much higher. Some 2 million people have lost their lives, but the numbers could be much higher. The loss of life is undoubtedly the greatest of tragedies. But this pandemic has gone much further and has destroyed the chances of a better future for millions of people who were already in a particularly vulnerable and poor situation, especially women and children.

While it may have come too late, the coordinated effort has been enormous. We must be able to learn from our mistakes so that nothing similar ever happens again. Perhaps the time has come to start building a more inclusive, just, sustainable world where a rapid response is possible if we ever have to face a similar threat. It is not enough to recover and rebuild all that has been lost to this pandemic, but also to be prepared for those that may be unleashed in the future. And we will have to do so, not from fear, but from progress, scientific progress and from the experience of all that we have suffered. Even more so if we consider that the destruction of natural spaces is a determining factor in the appearance of new infectious diseases that can pass not only from one species to another but also to human beings themselves (zoonoses). 

Precisely today, December 27th, the anniversary of the birth of Louis Pasteur, one of the most important innovators in terms of vaccination techniques in the last 150 years, it is necessary to once again recognise the work of health personnel, especially those who have been on the front line of the Covid-19 (mostly women), and also all those people whose work has been essential in maintaining social stability during the toughest moments of the pandemic. To all of them, we must pay our most heartfelt tribute and thanks for their efforts and commitment. But let us not forget that, when all this happens (which will happen), they will continue to need our support and will continue to need the reinforcement of material, personnel and research means for the next time we have to face a similar threat. We will need them, we will always need them. 

We have realised that investment in medical research saves lives and that cooperation between countries is essential for this. Health systems must also be strengthened, providing universal health coverage. The virus does not distinguish between social classes and all people, as well as all families, are entitled to the same social and health protection in case of need. Let us not forget that health is a human right which must therefore be guaranteed for all people regardless of their social class, age, sex, ethnicity, culture, religion, sexual orientation and identity or gender expression, national origin, place of origin or degree of functional, sensory and intellectual diversity. 

We already know the answer: Trust in science, a universal quality health system, solidarity between different governments and coordination are all essential for health security, stability and world peace. There can be no room for power games, which have only contributed to the loss of human lives, nor for those ideological currents that only seek to make people tense, disillusioned and reject equal rights, freedoms and opportunities for everyone, whoever they are and wherever they are. 

As long as there is not the same security for all, the risk will also be the same for all. 

🇮🇹ITALIANO🇮🇹

RISORGEREMO.

Per secoli, l’umanità ha pensato di essere indistruttibile. A volte, c’è stato chi ha pensato che fossimo degli dei. Niente potrebbe essere più lontano dalla verità. Nel corso di quest’anno, che sta finalmente giungendo al termine, abbiamo vissuto una vera e propria tragedia umana. Siamo vulnerabili e la nostra forza sta nella capacità di stare insieme in tempi difficili. Un’unione che, purtroppo, non è arrivata in tempo e non è stata sufficiente ad aiutare milioni di persone vulnerabili che hanno sofferto (e soffrono ancora) in modo sproporzionato per gli effetti di questa pandemia. 

Più di 80 milioni di persone sono state ufficialmente infettate, anche se secondo alcune stime la cifra reale sarebbe molto più alta. Circa 2 milioni di persone hanno perso la vita, ma i numeri potrebbero essere molto più alti. La perdita di vite umane è senza dubbio la più grande delle tragedie. Ma questa pandemia è andata molto oltre e ha distrutto le possibilità di un futuro migliore per milioni di persone che si trovavano già in una situazione di particolare vulnerabilità e povertà, soprattutto donne e bambini.

Anche se forse è arrivato troppo tardi, lo sforzo coordinato è stato enorme. Dobbiamo essere in grado di imparare dai nostri errori in modo che non accada mai più nulla di simile. Forse è giunto il momento di iniziare a costruire un mondo più inclusivo, giusto e sostenibile, dove sia possibile una risposta rapida se mai dovessimo affrontare una minaccia simile. Non basta recuperare e ricostruire tutto ciò che è andato perduto a causa di questa pandemia, ma anche essere preparati per coloro che potrebbero essere scatenati in futuro. E dovremo farlo non per paura, ma per il progresso, per il progresso scientifico e per l’esperienza di tutto ciò che abbiamo sofferto. Ancora di più se si pensa che la distruzione degli spazi naturali è un fattore determinante per la comparsa di nuove malattie infettive che possono passare non solo da una specie all’altra ma anche agli stessi esseri umani (zoonosi). 

Proprio oggi, 27 dicembre, in occasione dell’anniversario della nascita di Louis Pasteur, uno dei più importanti innovatori in termini di tecniche di vaccinazione degli ultimi 150 anni, è necessario riconoscere ancora una volta il lavoro del personale sanitario, in particolare di coloro che sono stati in prima linea nella Covid-19 (la maggior parte dei quali sono donne), e anche di tutte quelle persone il cui lavoro è stato essenziale per mantenere la stabilità sociale nei momenti più difficili della pandemia. A tutti loro dobbiamo rendere il nostro più sentito omaggio e ringraziamento per i loro sforzi e il loro impegno. Ma non dimentichiamo che, quando tutto questo accadrà (cosa che accadrà), continueranno ad avere bisogno del nostro sostegno e continueranno ad aver bisogno del rafforzamento dei materiali, del personale e dei mezzi di ricerca per la prossima volta che dovremo affrontare una minaccia simile. Ne avremo bisogno, ne avremo sempre bisogno. 

Ci siamo resi conto che gli investimenti nella ricerca medica salvano vite umane e che la cooperazione tra i paesi è essenziale per questo. Anche i sistemi sanitari devono essere rafforzati e devono fornire una copertura sanitaria universale. Il virus non distingue tra classi sociali e tutte le persone, così come tutte le famiglie, hanno diritto alla stessa protezione sociale e sanitaria in caso di necessità. Non dimentichiamo che la salute è un diritto umano che, di conseguenza, deve essere garantito a qualsiasi persona indipendentemente dalla classe sociale, dall’età, dal sesso, dall’etnia, dalla cultura, dalla religione, dall’orientamento sessuale e dall’identità o dall’espressione di genere, dall’origine nazionale, dal luogo di origine o dal grado di diversità funzionale, sensoriale e intellettuale. 

Conosciamo già la risposta: la fiducia nella scienza, un sistema sanitario di qualità universale, la solidarietà tra i diversi governi e il coordinamento sono tutti elementi essenziali per la sicurezza sanitaria, la stabilità e la pace nel mondo. Non ci può essere spazio per i giochi di potere, che hanno solo contribuito alla perdita di vite umane, o per quelle correnti ideologiche che cercano solo di rendere le persone tese, di disilluderle e di rifiutare la parità di diritti, libertà e opportunità per tutti, chiunque essi siano e ovunque si trovino. 

Finché non esiste la stessa sicurezza per tutti, il rischio sarà lo stesso per tutti. 

🇫🇷FRANÇAIS🇫🇷

NOUS RENAÎTRONS.

Pendant des siècles, l’humanité a cru qu’elle était indestructible. Parfois, il y a eu ceux qui en sont venus à penser que nous étions des dieux. Rien n’est plus éloigné de la vérité. Tout au long de cette année, qui touche enfin à sa fin, nous avons vécu une véritable tragédie humaine. Nous sommes vulnérables et notre force réside dans notre capacité à rester solidaires dans les moments difficiles. Une union qui, malheureusement, n’est pas arrivée à temps et n’a pas suffi à aider les millions de personnes vulnérables qui ont souffert (et souffrent encore) de manière disproportionnée des effets de cette pandémie. 

Plus de 80 millions de personnes ont été officiellement infectées, bien que certaines estimations prétendent que le chiffre réel serait beaucoup plus élevé. Environ 2 millions de personnes ont perdu la vie, mais les chiffres pourraient être bien plus élevés. La perte de vies humaines est sans aucun doute la plus grande des tragédies. Mais cette pandémie est allée beaucoup plus loin et a détruit les chances d’un avenir meilleur pour des millions de personnes qui se trouvaient déjà dans une situation particulièrement vulnérable et pauvre, en particulier les femmes et les enfants.

Bien qu’il soit peut-être arrivé trop tard, l’effort coordonné a été énorme. Nous devons être capables de tirer les leçons de nos erreurs afin que rien de semblable ne se reproduise jamais. Le temps est peut-être venu de commencer à construire un monde plus inclusif, plus juste et plus durable, où une réponse rapide est possible si nous devons un jour faire face à une menace similaire. Il ne suffit pas de récupérer et de reconstruire tout ce qui a été perdu à cause de cette pandémie, mais aussi de se préparer à ceux qui pourraient être déclenchés à l’avenir. Et nous devrons le faire, non pas par peur, mais par le progrès, le progrès scientifique et l’expérience de tout ce que nous avons subi. D’autant plus si l’on pense que la destruction des espaces naturels est un facteur déterminant dans l’apparition de nouvelles maladies infectieuses qui peuvent passer non seulement d’une espèce à l’autre mais aussi aux êtres humains eux-mêmes (zoonoses). 

Aujourd’hui, 27 décembre, jour anniversaire de la naissance de Louis Pasteur, l’un des plus importants innovateurs en matière de techniques de vaccination de ces 150 dernières années, il est nécessaire de reconnaître une fois de plus le travail du personnel de santé, en particulier de ceux qui ont été en première ligne du Covid-19 (dont la majorité sont des femmes), et aussi de toutes les personnes dont le travail a été essentiel pour maintenir la stabilité sociale pendant les moments les plus difficiles de la pandémie. À tous, nous devons rendre notre hommage le plus sincère et les remercier pour leurs efforts et leur engagement. Mais n’oublions pas que, lorsque tout cela se produira (ce qui arrivera), ils continueront à avoir besoin de notre soutien et auront encore besoin du renforcement du matériel, du personnel et des moyens de recherche pour la prochaine fois que nous devrons faire face à une menace similaire. Nous aurons besoin d’eux, nous en aurons toujours besoin. 

Nous avons réalisé que l’investissement dans la recherche médicale sauve des vies et que la coopération entre les pays est essentielle à cet effet. Les systèmes de santé doivent également être renforcés et doivent offrir une couverture médicale universelle. Le virus ne fait pas de distinction entre les classes sociales et toutes les personnes, ainsi que toutes les familles, ont droit à la même protection sociale et sanitaire en cas de besoin. N’oublions pas que la santé est un droit de l’homme qui, par conséquent, doit être garanti à toute personne sans distinction de classe sociale, d’âge, de sexe, d’appartenance ethnique, de culture, de religion, d’orientation et d’identité sexuelles ou d’expression du genre, d’origine nationale, de lieu d’origine ou de degré de diversité fonctionnelle, sensorielle et intellectuelle. 

Nous connaissons déjà la réponse : la confiance dans la science, un système de santé universel de qualité, la solidarité entre les différents gouvernements et la coordination sont tous essentiels pour la sécurité sanitaire, la stabilité et la paix mondiale. Il ne peut y avoir de place pour les jeux de pouvoir, qui n’ont fait que contribuer à la perte de vies humaines, ni pour ces courants idéologiques qui ne cherchent qu’à crisper les gens, à les désillusionner et à rejeter l’égalité des droits, des libertés et des chances pour tous, quels qu’ils soient et où qu’ils soient. 

Tant que la même sécurité n’existera pas pour tous, le risque sera également le même pour tous. 

🇵🇹PORTUGUÊS🇵🇹

ERGUER-NOS-EMOS.

Durante séculos, a humanidade pensou que era indestrutível. Por vezes, houve aqueles que passaram a pensar que éramos deuses. Nada poderia estar mais longe da verdade. Ao longo deste ano, que finalmente está a chegar ao fim, temos vivido uma verdadeira tragédia humana. Somos vulneráveis e a nossa força reside na nossa capacidade de nos mantermos unidos em tempos adversos. Uma união que, infelizmente, não chegou a tempo e não foi suficiente para ajudar milhões de pessoas vulneráveis que sofreram (e ainda sofrem) de forma desproporcionada os efeitos desta pandemia. 

Mais de 80 milhões de pessoas foram oficialmente infectadas, embora algumas estimativas afirmem que o número real seria muito superior. Cerca de 2 milhões de pessoas perderam a vida, mas os números poderiam ser muito superiores. A perda de vidas é sem dúvida a maior das tragédias. Mas esta pandemia foi muito mais longe e destruiu as hipóteses de um futuro melhor para milhões de pessoas que já se encontravam numa situação particularmente vulnerável e pobre, especialmente mulheres e crianças.

Embora possa ter chegado demasiado tarde, o esforço coordenado tem sido enorme. Temos de ser capazes de aprender com os nossos erros para que nada semelhante volte a acontecer. Talvez tenha chegado o momento de começar a construir um mundo mais inclusivo, justo e sustentável, onde seja possível uma resposta rápida se alguma vez tivermos de enfrentar uma ameaça semelhante. Não é suficiente recuperar e reconstruir tudo o que se perdeu com esta pandemia, mas também estar preparado para aqueles que possam ser desencadeados no futuro. E teremos de o fazer, não por medo, mas pelo progresso, progresso científico e pela experiência de tudo o que sofremos. Ainda mais se pensarmos que a destruição dos espaços naturais é um factor determinante no aparecimento de novas doenças infecciosas que podem passar não só de uma espécie para outra mas também para os próprios seres humanos (zoonoses). 

Precisamente hoje, 27 de Dezembro, no aniversário do nascimento de Louis Pasteur, um dos mais importantes inovadores em termos de técnicas de vacinação nos últimos 150 anos, é necessário reconhecer mais uma vez o trabalho do pessoal de saúde, particularmente daqueles que estiveram na linha da frente do Covid-19 (a maioria dos quais são mulheres), e também de todas aquelas pessoas cujo trabalho foi essencial para manter a estabilidade social durante os tempos mais difíceis da pandemia. A todos eles, devemos prestar a nossa mais sentida homenagem e agradecimento pelos seus esforços e empenho. Mas não esqueçamos que, quando tudo isto acontecer (o que acontecerá), eles continuarão a precisar do nosso apoio e continuarão a precisar do reforço de material, pessoal e meios de investigação para a próxima vez que tivermos de enfrentar uma ameaça semelhante. Vamos precisar deles, vamos precisar sempre deles. 

Compreendemos que o investimento na investigação médica salva vidas e que a cooperação entre países é essencial para isso. Os sistemas de saúde devem também ser reforçados e devem proporcionar uma cobertura sanitária universal. O vírus não faz distinção entre classes sociais e todas as pessoas, bem como todas as famílias, têm direito à mesma protecção social e sanitária em caso de necessidade. Não esqueçamos que a saúde é um direito humano que, consequentemente, deve ser garantido a qualquer pessoa independentemente da classe social, idade, sexo, etnia, cultura, religião, orientação sexual e expressão de identidade ou género, origem nacional, local de origem ou grau de diversidade funcional, sensorial e intelectual. 

Já sabemos a resposta: confiança na ciência, um sistema universal de saúde de qualidade, solidariedade entre diferentes governos e coordenação são todos essenciais para a segurança sanitária, estabilidade e paz mundial. Não pode haver lugar para jogos de poder, que apenas contribuíram para a perda de vidas humanas, ou para aquelas correntes ideológicas que apenas procuram tornar as pessoas tensas, desiludi-las e rejeitar a igualdade de direitos, liberdades e oportunidades para todos, quem quer que sejam e onde quer que estejam. 

Enquanto não existir a mesma segurança para todos, o risco também será o mesmo para todos. 

El mensaje sigue ahí.

(Escrito en 🇪🇸 – Written in 🇬🇧 – Scritto in 🇮🇹 – Rédigé en 🇫🇷 – Escrito em 🇵🇹)

🇪🇸ESPAÑOL🇪🇸

Un año más, nos encontramos en estas fechas que, para muchas y muchos, supone el momento para hacer balance de todo este aciago año que termina. Por esta razón. me gustaría compartir con todas y todos algunas reflexiones ahora que estamos cerca de celebrar estas fechas con nuestros seres queridos y con el eterno recuerdo de quienes ya no están a nuestro lado. 

Ciertamente, con el paso de los años nos damos cuenta de que estas fechas tienen un significado muy distinto al que solemos estar acostumbrados. A pesar de las dificultades cotidianas e independientemente de nuestro credo, los sentimientos de amor y cariño hacia quienes tenemos a nuestro lado hacen que nos demos cuenta de cuál es el verdadero sentido de la vida. 

Es cierto, desgraciadamente, esta no será una Navidad cualquiera. Ninguna Navidad es igual a la anterior, a la de hace 5 años o a aquella que aún perdura en los recuerdos de la infancia. Y es que, con el paso de los años y de las vivencias de cada día, son muchos los sentimientos encontrados que fluyen desde lo más profundo del corazón. Sentimientos que, sin duda, necesitamos compartir de forma imperiosa con aquellas personas que nos son cercanas. Este año un virus que ha causado estragos en todo el mundo nos mantiene físicamente separados pero, sin embargo, también ha hecho que millones de personas en todo el mundo estén más unidas que nunca. 

Pasados los duros trances de este año, llegará el momento de retomar las riendas de nuestra vida vida para seguir afrontando los retos de la vida. Sabemos que no será fácil, que habrá situaciones que difícilmente podamos asimilar al principio pero, igualmente, seremos capaces de salir adelante y de superar cualquier avatar por duro que sea. Aún así, hay heridas que todos y todas sabemos que nunca cicatrizarán, como lo es la pérdida de un ser querido y con la que únicamente podemos aprender a vivir con ello con la esperanza de que algún día, podamos fundirnos de nuevo en un abrazo que, esta vez sí, dure eternamente. 

En esta noche, celebramos la llegada de aquel niño, hijo de Dios, nacido para traer la esperanza, la redención y la luz para toda la Humanidad. Un niño que, al igual que su familia, y como miles de niños y niñas en todo el mundo en la actualidad, se convirtió en un refugiado cuando apenas acababa de venir al mundo (Mateo 2:13). Esta noche, nos reunimos todas y todos frente a una mesa llena de ricos plantos, para conmemorar el nacimiento de un hombre que cambió nuestra manera de amar a las personas que está a nuestro lado. En el Judaísmo se le venera como un ejemplo y modelo a seguir bajo el nombre de יְהוֹשֻׁעַ, Yehošuaʕ, o יֵשׁוּעַ, Yešuaʕ; en el Islam se conoce y venera como عيسى ʿĪsā o Isa; y en el Cristianismo, se le conoce bajo el nombre de Jesús. Sea como fuere, nos dejó el mayor mensaje de toda la historia de la Humanidad. Quizá con el paso de los siglos, su mensaje haya podido difuminarse pero, si lo pensamos un poco, podemos entenderlo de una manera muy fácil. Y es que el mensaje es este; TE AMO Y NADA MÁS IMPORTA.

Por esa razón, en esta noche en la que nos reunimos con nuestros seres queridos, quiero que pensemos que, cada día, miles de familias se ven obligadas a separarse o a huir, como lo hicieron José, María y el pequeño Jesús, de lo que habría sido una muerte segura de permanecer en su hogar; que hay otras muchas familias que siguen rotas por no aceptar algo tan básico como que TODOS LOS SERES HUMANOS NACEN LIBRES E IGUALES EN DIGNIDAD Y DERECHOS; que hay otras que han rechazando a sus hermanos y hermanas, a sus hijas e hijos simplemente por ser, sentir, pensar o amar como puede hacerlo cualquier otra persona; que hay miles de personas que están inmersas en la soledad esperando oír la voz de quienes hace años les decían a todas horas “te quiero”; que hay personas que, a duras penas, conseguirán zafarse del hambre y reguardarse del frío de la noche; y que hay personas que llevan años gritando en silencio por un simple abrazo de consuelo. 

Muchas personas habrán pasando por nuestras vidas en diferentes momentos. Muchas de ellas siempre estarán a nuestro lado; otras decidirán apartarse sin que nadie pida su marcha; otras regresarán a nuestro lado sin que lo esperemos, quizá en el momento justo en el que las necesitemos; y otras, desgraciadamente, se marcharan para no volver pero seguirán estando y formando parte de nosotros y de nosotras, seguirán siempre alegres en nuestros recuerdos y su sonrisa siempre brillará en nuestros corazones. Hemos llorado, hemos sufrido, hemos sentido el vacío de quienes ya no están pero también el calor de quienes nos han ofrecido una mano amiga en los duros momentos de tristeza. Quizá sea ese el secreto, quizá el secreto no sea pedir fuerzas a la Divina Providencia o a las Fuerzas del Universo, sino pedir nuevos retos que, al superarlos, nos hagan más fuertes cada día contando con el amor y con el apoyo de todas las personas que nos rodean. 

Sin duda, creo que este es el verdadero significado de estas fechas, muy lejos de todo aquello que nos rodea o pretenden hacernos creer. Por eso, esta noche, hemos de sentirnos partícipes de ese mensaje. No importan nuestros orígenes, no importa nuestra forma de pensar, no importa a quién amemos, no importan nuestras diferencias y nuestros enfados del pasado, no importa nuestra fortuna, no importan nuestros problemas, no importan nuestros temores, no importan nuestros méritos y tampoco importan nuestros defectos ni nuestras virtudes. EL MENSAJE SIGUE AHÍ, SIEMPRE HA ESTADO AHÍ. Sigue siendo el mismo, nunca lo olvidemos. Tengámoslo presente, no solo ahora, sino durante cada día de nuestras vidas. 

Quizá, de esa manera, el mundo vuelva a retomar el camino de la Paz y de la Esperanza.

Con mis mejores deseos, 

¡FELICES FIESTAS!

🇬🇧ENGLISH🇬🇧

THE MESSAGE IS STILL THERE

One more year, we find ourselves at this time of year which, for many, is the moment to take stock of this fateful year that is coming to an end. For this reason, I would like to share with all of you some reflections now that we are close to celebrating these dates with our loved ones and with the eternal memory of those who are no longer by our side. 

Certainly, as the years go by, we realise that these dates have a very different meaning than what we are used to. In spite of the daily difficulties and regardless of our creed, the feelings of love and affection towards those we have at our side make us realize what the true meaning of life is. 

It is true, unfortunately, that this will not be just any Christmas. No Christmas is the same as the one before, the one five years ago or the one that still lingers in childhood memories. Because, as the years go by and the experiences of every day, there are many conflicting feelings that flow from the depths of the heart. Feelings that, without a doubt, we need to share urgently with those who are close to us. This year a virus that has wreaked havoc around the world keeps us physically apart but has also brought millions of people around the world closer together than ever before. 

Now that the hard times of this year are over, it is time to take back the reins of our lives and continue to face life’s challenges. We know that it will not be easy, that there will be situations that we will find difficult to assimilate at the beginning but, equally, we will be able to move forward and overcome any avatar no matter how hard it may be. Even so, there are wounds that we all know will never heal, such as the loss of a loved one, which we can only learn to live with in the hope that one day, we will be able to merge again into an embrace that, this time, will last forever. 

On this night, we celebrate the arrival of that child, son of God, born to bring hope, redemption and light to all Humanity. A child who, like his family, and like thousands of children around the world today, became a refugee when he had just come into the world (Matthew 2:13). Tonight, we all gather at a table full of rich plants, to commemorate the birth of a man who changed the way we love the people around us. In Judaism he is revered as an example and role model under the name of יְהוֹשֻׁעַ, Yehošuaʕ, or יֵשׁוּעַ, Yešuaʕ; in Islam he is known and revered as عيسى ʿĪsā or Isa; and in Christianity, he is known under the name of Jesus. Be that as it may, he left us the greatest message in the whole history of mankind. Perhaps with the passing of the centuries, his message may have become blurred but, if we think about it a little, we can understand it in a very easy way. And the message is this; I LOVE YOU AND NOTHING ELSE MATTERS.

For that reason, on this night when we are reunited with our loved ones, I want us to think that, every day, thousands of families are forced to separate or flee, as Joseph, Mary and little Jesus did, from what would have been a certain death to remain in their home; that there are many other families that are still broken because they do not accept something as basic as that ALL HUMAN BEINGS ARE BORN FREE AND EQUAL IN DIGNITY AND RIGHTS; that there are others who have rejected their brothers and sisters, their daughters and sons simply because they are, feel, think or love as anyone else can; that there are thousands of people who are immersed in loneliness waiting to hear the voice of those who years ago were saying all the time «I love you»; that there are people who will barely manage to escape from hunger and shelter from the cold of the night; and that there are people who have been screaming in silence for years for a simple hug of comfort. 

Many people will have passed through our lives at different times. Many of them will always be by our side; others will decide to leave without anyone asking them to leave; others will return to our side without our expecting them, perhaps at the right moment when we need them; and others, unfortunately, will leave so as not to return but will remain and be part of us and of us, they will always remain happy in our memories and their smile will always shine in our hearts. We have cried, we have suffered, we have felt the emptiness of those who are no longer there but also the warmth of those who have offered us a helping hand in the hard moments of sadness. Maybe that is the secret, maybe the secret is not to ask for strength from Divine Providence or from the Forces of the Universe, but to ask for new challenges that, by overcoming them, will make us stronger every day by counting on the love and support of all the people around us.

Without a doubt, I believe that this is the true meaning of these dates, very far from everything that surrounds us as well as from what they pretend to make us believe. That is why, tonight, we must feel that we are part of that message. No matter our origins, no matter our way of thinking, no matter who we love, no matter our differences and our past anger, no matter our fortune, no matter our problems, no matter our fears, no matter our merits and no matter our defects and virtues. THE MESSAGE IS STILL THERE, IT HAS ALWAYS BEEN THERE. It remains the same, let us never forget it. Let’s keep it in mind, not only now, but during every day of our lives. 

Perhaps, in that way, the world will return to the path of Peace and Hope. 

With my best wishes,

HAPPY HOLIDAYS!

🇮🇹ITALIANO🇮🇹

 IL MESSAGGIO È ANCORA LÌ

Ci troviamo ancora una volta in questo periodo dell’anno che, per molti, è il momento di fare il punto su questo anno fatidico che sta per finire. Per questo motivo, vorrei condividere con tutti voi alcune riflessioni ora che siamo vicini a celebrare queste date con i nostri cari e con la memoria eterna di coloro che non sono più al nostro fianco. 

Certamente, con il passare degli anni, ci rendiamo conto che queste date hanno un significato molto diverso da quello a cui siamo abituati. Nonostante le difficoltà quotidiane e indipendentemente dal nostro credo, i sentimenti di amore e di affetto verso coloro che abbiamo al nostro fianco ci fanno capire qual è il vero senso della vita. 

È vero, purtroppo, che questo non sarà un Natale qualsiasi. Nessun Natale è lo stesso di prima, quello di cinque anni fa o quello che ancora permane nei ricordi d’infanzia. Con il passare degli anni e lo svolgersi delle esperienze di ogni giorno, ci sono molti sentimenti contrastanti che scaturiscono dal profondo del cuore. Sentimenti che, senza dubbio, dobbiamo condividere con urgenza con chi ci è vicino. Quest’anno un virus che ha scatenato il caos in tutto il mondo ci tiene fisicamente separati, ma ha anche avvicinato più che mai milioni di persone in tutto il mondo. 

Dopo i tempi difficili di quest’anno, sarà il momento di riprendere le redini della nostra vita per continuare ad affrontare le sfide della vita. Sappiamo che non sarà facile, che ci saranno situazioni che troveremo difficile assimilare all’inizio ma, allo stesso modo, saremo in grado di andare avanti e superare qualsiasi avatar, per quanto difficile possa essere. Anche così, ci sono ferite che tutti sappiamo non guariranno mai, come la perdita di una persona cara, con cui possiamo solo imparare a convivere nella speranza che un giorno potremo fonderci di nuovo in un abbraccio che, questa volta, durerà per sempre. 

In questa notte, celebriamo l’arrivo di quel bambino, figlio di Dio, nato per portare speranza, redenzione e luce a tutta l’Umanità. Un bambino che, come la sua famiglia, e come migliaia di bambini in tutto il mondo oggi, è diventato un rifugiato quando è appena venuto al mondo (Matteo 2:13). (Matteo 2:13) Stasera ci riuniamo attorno a una tavola piena di ricche piante per commemorare la nascita di un uomo che ha cambiato il nostro modo di amare le persone che ci circondano. Nel giudaismo è venerato come esempio e modello sotto il nome di יְהוֹשֻׁעַ, Yehošuaʕ, o יֵשׁוּעַ, Yešuaʕ; nell’Islam è conosciuto e venerato come عيسى ʿĪsā o Isa; e nel Cristianesimo, è conosciuto sotto il nome di Gesù. Sia come sia, ci ha lasciato il più grande messaggio di tutta la storia dell’umanità. Forse con il passare dei secoli, il suo messaggio può essersi offuscato, ma, se ci pensiamo un po’, possiamo capirlo in modo molto semplice. E il messaggio è questo: TI AMO E NIENT’ALTRO HA IMPORTANZA.

Per questo motivo, in questa notte in cui siamo riuniti con i nostri cari, voglio che pensiamo che ogni giorno migliaia di famiglie sono costrette a separarsi o a fuggire, come Giuseppe, Maria e il piccolo Gesù, da quella che sarebbe stata una morte certa per rimanere nella loro casa; che ci sono molte altre famiglie che sono ancora spezzate perché non accettano una cosa così fondamentale come il fatto che TUTTI GLI ESSERI UMANI NASCONO LIBERI ED EQUILIBRI IN DIGNITÀ E DIRITTI; che ci sono altri che hanno rifiutato i loro fratelli e sorelle, le loro figlie e i loro figli semplicemente perché sono, sentono, pensano o amano come chiunque altro; che ci sono migliaia di persone che sono immerse nella solitudine in attesa di sentire la voce di chi anni fa diceva loro continuamente «Ti amo»; che ci sono persone che riescono a malapena a sfuggire alla fame e a ripararsi dal freddo della notte; e che ci sono persone che urlano in silenzio da anni per un semplice abbraccio di conforto. 

Molte persone saranno passate attraverso le nostre vite in tempi diversi. Molti di loro saranno sempre al nostro fianco; altri decideranno di andarsene senza che nessuno chieda loro di andarsene; altri torneranno al nostro fianco senza che noi li aspettiamo, forse al momento giusto quando ne avremo bisogno; e altri, purtroppo, se ne andranno per non tornare ma continueranno ad essere e a far parte di noi e di noi, rimarranno sempre felici nei nostri ricordi e il loro sorriso risplenderà sempre nei nostri cuori. Abbiamo pianto, abbiamo sofferto, abbiamo sentito il vuoto di chi non c’è più, ma anche il calore di chi ci ha offerto una mano nei duri momenti di tristezza. Forse questo è il segreto, forse il segreto non è chiedere forza alla Divina Provvidenza o alle Forze dell’Universo, ma chiedere nuove sfide che, superandole, ci renderanno ogni giorno più forti contando sull’amore e sul sostegno di tutte le persone che ci circondano. 

Senza dubbio, credo che questo sia il vero significato di queste date, lontano da tutto ciò che ci circonda o che pretende di farci credere. Ecco perché stasera dobbiamo sentirci parte di questo messaggio. Non importa le nostre origini, non importa il nostro modo di pensare, non importa chi amiamo, non importa le nostre differenze e la nostra rabbia passata, non importa la nostra fortuna, non importa i nostri problemi, non importa le nostre paure, non importa i nostri meriti, non importa i nostri difetti e le nostre virtù. IL MESSAGGIO È ANCORA LÌ, È SEMPRE STATO LÌ. È sempre lo stesso, non dimentichiamolo mai. Teniamolo a mente, non solo ora, ma ogni giorno della nostra vita. 

Forse, in questo modo, il mondo tornerà sulla via della Pace e della Speranza. 

Con i miei migliori auguri

BUONE FESTE!

🇫🇷FRANÇAIS🇫🇷

LE MESSAGE EST ENCORE LÀ

Une fois de plus, nous nous trouvons à cette période de l’année qui, pour beaucoup, est le moment de faire le bilan de cette année fatidique qui touche à sa fin. C’est pourquoi je voudrais partager avec vous tous quelques réflexions maintenant que nous sommes sur le point de célébrer ces dates avec nos proches et avec la mémoire éternelle de ceux qui ne sont plus à nos côtés. 

Certes, au fil des ans, nous nous rendons compte que ces dates ont une signification très différente de celle à laquelle nous sommes habitués. Malgré les difficultés quotidiennes et indépendamment de notre credo, les sentiments d’amour et d’affection envers ceux que nous avons à nos côtés nous font réaliser quel est le vrai sens de la vie. 

Il est vrai, malheureusement, que ce ne sera pas n’importe quel Noël. Aucun Noël n’est le même que celui d’avant, celui d’il y a cinq ans ou celui qui reste dans les souvenirs d’enfance. Au fil des années et des expériences de chaque jour, de nombreux sentiments contradictoires jaillissent du plus profond du cœur. Des sentiments que, sans aucun doute, nous devons partager d’urgence avec ceux qui nous sont proches. Cette année, un virus qui a fait des ravages dans le monde entier nous sépare physiquement, mais a également rapproché des millions de personnes dans le monde plus que jamais. 

Après les temps difficiles de cette année, il sera temps de reprendre les rênes de notre vie pour continuer à faire face aux défis de la vie. Nous savons que ce ne sera pas facile, qu’il y aura des situations que nous aurons du mal à assimiler au début mais, de même, nous serons capables d’avancer et de surmonter n’importe quel avatar, aussi difficile que cela puisse être. Malgré cela, il y a des blessures dont nous savons tous qu’elles ne guériront jamais, comme la perte d’un être cher, avec laquelle nous ne pouvons apprendre à vivre que dans l’espoir qu’un jour nous pourrons à nouveau nous fondre dans une étreinte qui, cette fois, sera éternelle. 

En cette nuit, nous célébrons l’arrivée de cet enfant, fils de Dieu, né pour apporter l’espoir, la rédemption et la lumière à toute l’Humanité. Un enfant qui, comme sa famille, et comme des milliers d’enfants dans le monde aujourd’hui, est devenu un réfugié alors qu’il venait de venir au monde (Matthieu 2:13) (Matthieu 2:13) Ce soir, nous nous réunissons autour d’une table remplie de riches plantes pour commémorer la naissance d’un homme qui a changé la façon dont nous aimons les gens qui nous entourent. Dans le judaïsme, il est vénéré comme exemple et modèle sous le nom de יְהוֹשֻׁעַ, Yehošuaʕ, ou יֵשׁוּעַ, Yešuaʕ ; dans l’islam, il est connu et vénéré sous le nom de عيسى ʿĪsā ou Isa ; et dans le christianisme, il est connu sous le nom de Jésus. Quoi qu’il en soit, il nous a laissé le plus grand message de toute l’histoire de l’humanité. Peut-être qu’au fil des siècles, son message est devenu flou mais, si nous y réfléchissons un peu, nous pouvons le comprendre très facilement. Et le message est le suivant : JE T’AIME ET PLUS RIEN N’A D’IMPORTANCE.

C’est pourquoi, en cette nuit où nous sommes réunis avec nos proches, je veux que nous pensions que chaque jour, des milliers de familles sont obligées de se séparer ou de fuir, comme l’ont fait Joseph, Marie et le petit Jésus, de ce qui aurait été une mort certaine pour rester dans leur maison ; qu’il y a beaucoup d’autres familles qui sont encore brisées parce qu’elles n’acceptent pas quelque chose d’aussi fondamental que le fait que TOUS LES ÊTRES HUMAINS SONT NÉS LIBRES ET ÉGAUX EN DIGNITÉ ET EN DROITS ; qu’il y a d’autres personnes qui ont rejeté leurs frères et sœurs, leurs filles et leurs fils simplement parce qu’ils sont, ressentent, pensent ou aiment comme n’importe qui d’autre peut le faire ; qu’il y a des milliers de personnes qui sont plongées dans la solitude en attendant d’entendre la voix de ceux qui, il y a des années, leur disaient tout le temps «Je t’aime» ; qu’il y a des personnes qui peuvent à peine échapper à la faim et s’abriter du froid de la nuit ; et qu’il y a des personnes qui crient en silence depuis des années pour une simple étreinte de réconfort. 

De nombreuses personnes seront passées par nos vies à des moments différents. Beaucoup d’entre eux seront toujours à nos côtés ; d’autres décideront de partir sans que personne ne leur demande de partir ; d’autres encore reviendront à nos côtés sans que nous les attendions, peut-être au moment où nous en aurons besoin ; et d’autres, malheureusement, partiront pour ne pas revenir mais continueront à être et à faire partie de nous et de nous, ils resteront toujours heureux dans nos mémoires et leur sourire brillera toujours dans nos cœurs. Nous avons pleuré, nous avons souffert, nous avons ressenti le vide de ceux qui ne sont plus là mais aussi la chaleur de ceux qui nous ont offert un coup de main dans les moments difficiles de la tristesse. Peut-être est-ce là le secret, peut-être le secret n’est-il pas de demander la force à la Divine Providence ou aux Forces de l’Univers, mais de demander de nouveaux défis qui, en les dépassant, nous rendront plus forts chaque jour en comptant sur l’amour et le soutien de tous ceux qui nous entourent. 

Sans aucun doute, je crois que c’est le vrai sens de ces dates, loin de tout ce qui nous entoure ou tente de nous faire croire. C’est pourquoi, ce soir, nous devons sentir que nous faisons partie de ce message. Quelles que soient nos origines, notre façon de penser, qui nous aimons, nos différences et nos colères passées, notre fortune, nos problèmes, nos craintes, nos mérites, nos défauts et nos vertus. LE MESSAGE EST ENCORE LÀ, IL A TOUJOURS ÉTÉ LÀ. C’est toujours la même chose, ne l’oublions jamais. Gardons cela à l’esprit, non seulement maintenant, mais aussi chaque jour de notre vie. 

Peut-être que, de cette façon, le monde retrouvera le chemin de la Paix et de l’Espoir. 

Avec mes meilleurs voeux

BONNES FÊTES !

🇵🇹PORTUGUÊS🇵🇹

A MENSAGEM AINDA ESTÁ LÁ

Mais uma vez, encontramo-nos nesta época do ano que, para muitos, é o momento de fazer um balanço deste ano fatídico que está a chegar ao fim. Por esta razão, gostaria de partilhar com todos vós algumas reflexões agora que estamos perto de celebrar estas datas com os nossos entes queridos e com a memória eterna daqueles que já não estão ao nosso lado. 

Certamente, com o passar dos anos, apercebemo-nos de que estas datas têm um significado muito diferente do que estamos habituados a ter. Apesar das dificuldades diárias e independentemente do nosso credo, os sentimentos de amor e afecto para com aqueles que temos a nosso lado fazem-nos perceber qual é o verdadeiro sentido da vida. 

É verdade, infelizmente, que este não será apenas um Natal qualquer. Nenhum Natal é o mesmo que o anterior, o de há cinco anos ou o que ainda persiste nas memórias da infância. À medida que os anos passam e as experiências de cada dia se desenrolam, há muitos sentimentos contraditórios que fluem das profundezas do coração. Sentimentos que, sem dúvida, precisamos de partilhar urgentemente com aqueles que estão próximos de nós. Este ano, um vírus que causou estragos em todo o mundo mantém-nos fisicamente separados, mas também aproximou mais do que nunca milhões de pessoas em todo o mundo. 

Depois dos tempos difíceis deste ano, será tempo de retomar as rédeas das nossas vidas para continuar a enfrentar os desafios da vida. Sabemos que não será fácil, que haverá situações que teremos dificuldade em assimilar no início mas, igualmente, seremos capazes de avançar e ultrapassar qualquer avatar, por mais difícil que seja. Mesmo assim, existem feridas que todos sabemos que nunca irão sarar, tais como a perda de um ente querido, com as quais só podemos aprender a viver na esperança de que um dia poderemos voltar a fundir-nos num abraço que, desta vez, irá durar para sempre. 

Nesta noite, celebramos a chegada daquela criança, filho de Deus, nascido para trazer esperança, redenção e luz a toda a Humanidade. Uma criança que, como a sua família, e como milhares de crianças em todo o mundo hoje, se tornou refugiada quando tinha acabado de vir para o mundo. (Mateus 2:13) (Mateus 2:13) Esta noite, reunimo-nos à volta de uma mesa cheia de plantas ricas para comemorar o nascimento de um homem que mudou a forma como amamos as pessoas que nos rodeiam. No judaísmo ele é reverenciado como exemplo e modelo sob o nome de יְהוֹשֻׁעַ, Yehošuaʕ, ou יֵשׁוּעַ, Yešuaʕ; no islamismo ele é conhecido e reverenciado como عيسى ʿĪsā ou Isa; e no cristianismo, ele é conhecido sob o nome de Jesus. Seja como for, ele deixou-nos a maior mensagem de toda a história da humanidade. Talvez com o passar dos séculos, a sua mensagem possa ter ficado turva mas, se pensarmos um pouco, podemos compreendê-la de uma forma muito fácil.E a mensagem é esta: EU TE AMO E NADA MAIS IMPORTA.

Por essa razão, nesta noite em que estamos reunidos com os nossos entes queridos, quero que pensemos que todos os dias milhares de famílias são forçadas a separar ou a fugir, como José, Maria e o pequeno Jesus, do que teria sido uma morte certa para permanecerem na sua casa; que há muitas outras famílias que ainda estão destroçadas porque não aceitam algo tão básico como que TODOS OS SERES HUMANOS NASCEM LIVRES E IGUAIS EM DIGNIDADE E EM DIREITOS; que há outros que rejeitaram os seus irmãos e irmãs, as suas filhas e filhos simplesmente porque são, sentem, pensam ou amam como qualquer outra pessoa pode; que há milhares de pessoas que estão imersas na solidão à espera de ouvir a voz daqueles que há anos atrás lhes diziam a toda a hora «Amo-te»; que há pessoas que mal conseguem escapar à fome e abrigar-se do frio da noite; e que há pessoas que há anos gritam em silêncio por um simples abraço de conforto. 

Muitas pessoas terão passado pelas nossas vidas em alturas diferentes. Muitos deles estarão sempre ao nosso lado; outros decidirão partir sem que ninguém lhes peça que partam; outros voltarão para o nosso lado sem que nós os esperemos, talvez no momento certo em que precisamos deles; e outros, infelizmente, partirão para não regressar, mas continuarão a ser e a fazer parte de nós e de nós, permanecerão sempre felizes nas nossas memórias e o seu sorriso brilhará sempre nos nossos corações. Chorámos, sofremos, sentimos o vazio daqueles que já não estão lá, mas também o calor daqueles que nos ofereceram uma ajuda nos momentos difíceis da tristeza. Talvez esse seja o segredo, talvez o segredo não seja pedir força à Divina Providência ou às Forças do Universo, mas sim pedir novos desafios que, ao vencê-los, nos tornem mais fortes a cada dia, contando com o amor e o apoio de todas as pessoas à nossa volta. 

Sem dúvida, acredito que este é o verdadeiro significado destas datas, longe de tudo o que nos rodeia ou tenta fazer-nos acreditar. É por isso que, esta noite, devemos sentir que somos parte dessa mensagem. Não importa as nossas origens, não importa a nossa forma de pensar, não importa quem amamos, não importa as nossas diferenças e a nossa raiva passada, não importa a nossa fortuna, não importa os nossos problemas, não importa os nossos medos, não importa os nossos méritos, e não importa as nossas falhas e virtudes. A MENSAGEM AINDA ESTÁ LÁ, SEMPRE ESTEVE LÁ. Continua a ser o mesmo, nunca o esqueçamos. Vamos ter isso em mente, não só agora, mas todos os dias da nossa vida. 

Talvez, dessa forma, o mundo regresse ao caminho da Paz e da Esperança. 

Com os meus melhores votos

FELIZES FESTAS!

¡Adelante, hagámoslo!

(Escrito en 🇪🇸️ – Written in 🇬🇧️ – Scritto in 🇮🇹 – Rédigé en 🇫🇷️ – Escrito em 🇵🇹)

🇪🇸️ESPAÑOL🇪🇸️

Uno de los rasgos que hacen especial a toda la humanidad es la facultad de dedicación y sacrificio que podemos llegar a demostrar por aquellas personas que nos rodean. Muchas veces no somos conscientes de hasta qué punto una sola persona puede llegar a marcar la diferencia o de cómo un pequeño gesto puede llegar a cambiar la realidad de miles de personas en situación de dificultad o desamparo. 

Sin duda, los últimos meses han sido especialmente duros para todo el mundo. Más allá de las dramáticas consecuencias que ya hemos sufrido, para millones de personas el futuro es muy poco alentador. Las situaciones de vulnerabilidad han aumentado y debemos aprender a superarlas, tanto de forma individual como en sociedad. 

De acuerdo con la Declaración del Milenio, la solidaridad es uno de los grandes valores del siglo XXI y hemos de trabajar cada día para que así sea en todas las regiones de mundo. Bajo el contexto de la actual pandemia, es de imperiosa necesidad el trabajar de forma conjunta para evitar el aumento de la desigualdad y de la pobreza que, desgraciadamente, seguirán golpeando a quienes son más vulnerables de entre los vulnerables, muy especialmente en aquellas zonas de conflicto. 

La solidaridad, entendida como debe entenderse realmente, abarca mucho más allá de lo que podemos llegar a pensar. No es una mera cuestión de ayuda a quienes más lo necesitan. La solidaridad es la máxima expresión de la verdadera unión entre personas, entre distintos pueblos y países para trabajar por un futuro y un mundo mejor.

Sin embargo, aún perduran los obstáculos que impiden remover las estructuras sociales que dan pábulo a la perpetuación de la pobreza y de las desigualdades a todos los niveles. Pensemos que ningún orden social en el que la dignidad y los derechos humanos sean vulnerados sistemáticamente puede ser, en modo alguno, el modelo de sociedad que impere en la sociedad del mañana. 

Mientras que haya mujeres, niñas y niños que sean víctimas de la violencia; mientras que haya seres humanos sujetos a toda clase de explotación y esclavitud; mientras que millones de personas se vean abocadas a huir de sus hogares para escapar de hambre y de la guerra; mientras que miles de personas sean sufran la persecución y el rechazo por su etnia, por el color de su piel, por su credo, por su ideología o por su lugar de procedencia; mientras que  haya personas que sufran el odio y la discriminación por su orientación, identidad sexual y expresión de género; mientras que haya personas que sufran cualquier clase de trato vejatorio por razón de su edad, enfermedad o discapacidad; y, en definitiva, mientras que sigan existiendo vulneraciones de derechos humanos básicos y elementales en cualquier parte del mundo, tendremos que seguir trabajando sin descanso.

Como sociedad, hemos de ser capaces de derribar todos los obstáculos informándonos, organizándonos y, sobre todo, actuando de forma libre, coordinada y de acuerdo con lo que es justo. Ningún gobierno o interés privado puede impedir que actuemos si realmente demostramos la clara voluntad de querer cambiar las cosas.

Si realmente queremos hacerlo, sin duda marcaremos la diferencia. 

¡Adelante, hagámoslo! 

🇬🇧️ENGLISH🇬🇧️

COME ON, LET’S DO IT!

One of the traits that make all of humanity special is the faculty of dedication and sacrifice that we can demonstrate for those around us.  We are often unaware of the extent to which a single person can make a difference or how a small gesture can change the reality of thousands of people in distress. 

Without a doubt, the last few months have been especially hard for everyone.  Beyond the dramatic consequences we have already suffered, for millions of people the future is very bleak.  Situations of vulnerability have increased and we must learn how best to overcome them, both individually and in society. 

In accordance with the Millennium Declaration, solidarity is one of the great values of the 21st century and we must work every day to ensure that this is the case in all regions of the world. In the context of the current pandemic, there is an urgent need to work together to avoid the increase in inequality and poverty that will unfortunately continue to hit those who are most vulnerable among the vulnerable, especially in those areas of conflict. 

Solidarity, understood as it should really be understood, goes far beyond what we may think. It is not merely a question of helping those who need it most.  Solidarity is the highest expression of the true union between people, between different peoples and countries to work for a future and a better world.

However, there are still obstacles to removing the social structures that give rise to the perpetuation of poverty and inequality at all levels. Let us remember that no social order in which human dignity and human rights are systematically violated can in any way be the model for the society of tomorrow. 

As long as women, girls and boys are victims of violence; as long as human beings are subjected to all kinds of exploitation and slavery; as long as millions of people are forced to flee their homes to escape hunger and war; as long as thousands of people are persecuted and rejected because of their ethnicity, the colour of their skin, their creed, their ideology or their place of origin; as long as there are people who suffer hatred and discrimination because of their orientation, sexual identity and gender expression; as long as there are people who suffer any kind of degrading treatment because of their age, illness or disability; and, in short, as long as there are still violations of basic and elementary human rights in any part of the world, we will have to continue working without rest.

As a society, we must be able to break down all obstacles by informing ourselves, organising ourselves and, above all, acting freely, in a coordinated manner and in accordance with what is right. No government or private interest can stop us from acting if we really demonstrate a clear will to change things.

If we really want to do so, we will certainly make a difference. 

Come on, let’s do it! 

🇮🇹ITALIANO🇮🇹

DAI, FACCIAMOLO!

Uno dei tratti che rendono speciale tutta l’umanità è la capacità di dedicare e sacrificare che possiamo dimostrare a chi ci circonda. Molte volte non siamo consapevoli di quanto una singola persona possa fare la differenza o di come un piccolo gesto possa cambiare la realtà di migliaia di persone in difficoltà o in difficoltà. 

Non c’è dubbio che gli ultimi mesi sono stati particolarmente duri per tutti. Al di là delle drammatiche conseguenze che abbiamo già sofferto, il futuro per milioni di persone è molto cupo. Le situazioni di vulnerabilità sono aumentate e dobbiamo imparare a superarle, sia individualmente che nella società.

Secondo la Dichiarazione del Millennio, la solidarietà è uno dei grandi valori del ventunesimo secolo e dobbiamo lavorare ogni giorno perché lo sia in tutte le regioni del mondo. Nel contesto dell’attuale pandemia, è urgente lavorare insieme per prevenire l’aumento delle disuguaglianze e della povertà che purtroppo continuerà a colpire coloro che sono più vulnerabili tra i più vulnerabili, soprattutto nelle aree di conflitto. 

La solidarietà, intesa come dovrebbe essere realmente intesa, va ben oltre ciò che potremmo pensare. Non si tratta solo di aiutare chi ne ha più bisogno. La solidarietà è la massima espressione della vera unione tra le persone, tra popoli e paesi diversi per lavorare per un futuro e un mondo migliore.

Tuttavia, esistono ancora ostacoli alla rimozione delle strutture sociali che danno luogo al perpetuarsi della povertà e della disuguaglianza a tutti i livelli. Ricordiamoci che nessun ordine sociale in cui la dignità e i diritti umani siano sistematicamente violati può in alcun modo essere il modello per la società di domani. 

Finché le donne, le ragazze e i ragazzi saranno vittime di violenza; finché gli esseri umani saranno sottoposti a ogni tipo di sfruttamento e schiavitù; finché milioni di persone saranno costrette a fuggire dalle loro case per sfuggire alla fame e alla guerra; finché migliaia di persone saranno perseguitate e respinte a causa della loro etnia, del colore della loro pelle, del loro credo, della loro ideologia o del loro luogo d’origine; Finché ci saranno persone che subiranno odio e discriminazione a causa del loro orientamento, della loro identità sessuale e della loro espressione di genere; finché ci saranno persone che subiranno qualsiasi tipo di trattamento degradante a causa della loro età, malattia o disabilità; e, in breve, finché ci saranno ancora violazioni dei diritti umani fondamentali ed elementari in qualsiasi parte del mondo, dovremo continuare a lavorare senza sosta.

Come società, dobbiamo essere in grado di abbattere tutti gli ostacoli informandoci, organizzandoci e, soprattutto, agendo liberamente, in modo coordinato e secondo ciò che è giusto. Nessun interesse governativo o privato può impedirci di agire se dimostriamo davvero la chiara volontà di voler cambiare le cose.

Se vogliamo davvero farlo, faremo sicuramente la differenza. 

Dai, facciamolo! 

🇫🇷️FRANÇAIS🇫🇷️

ALLEZ, C’EST PARTI !

L’un des traits qui rendent l’humanité entière spéciale est la capacité de dévouement et de sacrifice dont nous pouvons faire preuve pour ceux qui nous entourent. Souvent, nous ne sommes pas conscients de la mesure dans laquelle une seule personne peut faire la différence ou de la façon dont un petit geste peut changer la réalité de milliers de personnes en difficulté ou en détresse. 

Sans aucun doute, les derniers mois ont été particulièrement difficiles pour tout le monde. Au-delà des conséquences dramatiques que nous avons déjà subies, l’avenir de millions de personnes est très sombre. Les situations de vulnérabilité ont augmenté et nous devons apprendre à les surmonter, tant au niveau individuel qu’au niveau de la société.

Conformément à la déclaration du millénaire, la solidarité est l’une des grandes valeurs du XXIe siècle et nous devons travailler chaque jour pour qu’il en soit ainsi dans toutes les régions du monde. Dans le contexte de la pandémie actuelle, il est urgent de travailler ensemble pour prévenir l’augmentation des inégalités et de la pauvreté qui continuera malheureusement à frapper les plus vulnérables parmi les vulnérables, en particulier dans les zones de conflit. 

La solidarité, telle qu’elle devrait être comprise, va bien au-delà de ce que l’on pourrait penser. Il ne s’agit pas seulement d’aider ceux qui en ont le plus besoin. La solidarité est la plus haute expression de la véritable union entre les personnes, entre les différents peuples et pays pour travailler à un avenir et à un monde meilleur.

Cependant, il reste des obstacles à la suppression des structures sociales qui perpétuent la pauvreté et l’inégalité à tous les niveaux. Rappelons qu’aucun ordre social dans lequel la dignité et les droits de l’homme sont systématiquement violés ne peut en aucune façon être le modèle de la société de demain. 

Tant que les femmes, les filles et les garçons seront victimes de la violence ; tant que les êtres humains seront soumis à toutes sortes d’exploitation et d’esclavage ; tant que des millions de personnes seront forcées de fuir leurs foyers pour échapper à la faim et à la guerre ; tant que des milliers de personnes seront persécutées et rejetées en raison de leur appartenance ethnique, de la couleur de leur peau, de leur croyance, de leur idéologie ou de leur lieu d’origine ; Tant qu’il y aura des personnes qui souffrent de haine et de discrimination en raison de leur orientation, de leur identité sexuelle et de l’expression de leur genre ; tant qu’il y aura des personnes qui souffrent de tout type de traitement dégradant en raison de leur âge, de leur maladie ou de leur handicap ; et, en bref, tant qu’il y aura encore des violations des droits de l’homme fondamentaux et élémentaires dans n’importe quelle partie du monde, nous devrons continuer à travailler sans relâche.

En tant que société, nous devons être en mesure d’abattre tous les obstacles en nous informant, en nous organisant et, surtout, en agissant librement, de manière coordonnée et conformément à ce qui est juste. Aucun intérêt gouvernemental ou privé ne peut nous empêcher d’agir si nous démontrons réellement la volonté claire de vouloir changer les choses.

Si nous voulons vraiment le faire, nous ferons certainement la différence. 

Allez, c’est parti ! 

🇵🇹PORTUGUÊS🇵🇹

VÁ LÁ, FAÇAMO-LO!!

Uma das características que tornam toda a humanidade especial é a capacidade de dedicação e sacrifício que podemos demonstrar por aqueles que nos rodeiam. Muitas vezes não estamos conscientes da medida em que uma única pessoa pode fazer a diferença ou como um pequeno gesto pode mudar a realidade de milhares de pessoas em dificuldade ou aflição. 

Não há dúvida de que os últimos meses têm sido especialmente difíceis para todos. Para além das consequências dramáticas que já sofremos, o futuro de milhões de pessoas é muito sombrio. As situações de vulnerabilidade aumentaram e temos de aprender a ultrapassá-las, tanto individualmente como na sociedade.

De acordo com a Declaração do Milénio, a solidariedade é um dos grandes valores do século XXI e devemos trabalhar todos os dias para garantir que assim seja em todas as regiões do mundo. No contexto da actual pandemia, há uma necessidade urgente de trabalhar em conjunto para evitar o aumento da desigualdade e da pobreza que infelizmente continuará a atingir aqueles que são mais vulneráveis entre os vulneráveis, especialmente nas áreas de conflito. 

A solidariedade, entendida como realmente deve ser entendida, vai muito para além do que possamos pensar. Não se trata apenas de ajudar aqueles que mais precisam. A solidariedade é a expressão máxima da verdadeira união entre pessoas, entre diferentes povos e países para trabalhar por um futuro e um mundo melhor.

Contudo, ainda existem obstáculos à remoção das estruturas sociais que dão origem à perpetuação da pobreza e da desigualdade a todos os níveis. Recordemos que nenhuma ordem social em que a dignidade e os direitos humanos são sistematicamente violados pode, de forma alguma, ser o modelo para a sociedade de amanhã. 

Enquanto as mulheres, raparigas e rapazes forem vítimas de violência; enquanto os seres humanos forem sujeitos a todo o tipo de exploração e escravatura; enquanto milhões de pessoas forem forçados a fugir das suas casas para escapar à fome e à guerra; enquanto milhares de pessoas forem perseguidas e rejeitadas devido à sua etnia, à cor da sua pele, ao seu credo, à sua ideologia ou ao seu local de origem; enquanto houver pessoas que sofram ódio e discriminação devido à sua orientação, identidade sexual e expressão de género; enquanto houver pessoas que sofram qualquer tipo de tratamento degradante devido à sua idade, doença ou deficiência; e, em suma, enquanto houver ainda violações dos direitos humanos básicos e elementares em qualquer parte do mundo, teremos de continuar a trabalhar sem descanso.

Como sociedade, devemos ser capazes de quebrar todos os obstáculos informando-nos, organizando-nos e, sobretudo, agindo livremente, de forma coordenada e de acordo com o que é correcto. Nenhum interesse governamental ou privado pode impedir-nos de agir se demonstrarmos realmente a vontade clara de querer mudar as coisas.

Se realmente o quisermos fazer, faremos certamente a diferença. 

Vá lá, façamo-lo!

Lejos de sus hogares.

(Escrito en🇪🇸– Written in🇬🇧– Scritto in🇮🇹– Rédigé en🇫🇷 – Escrito em🇵🇹)

🇪🇸ESPAÑOL🇪🇸

Los continuos flujos migratorios han sido una realidad a lo largo de toda la historia de la humanidad. La esperanza de un futuro mejor, la necesidad de superar cualquier avatar o, simplemente, hecho de huir del hambre y de la guerra, están siempre presentes en quienes inician un largo camino, muchas veces incierto, abandonando sus hogares y dejando atrás a sus seres queridos. En épocas recientes, el fenómeno de la globalización y la mejora de las comunicaciones, han contribuido al aumento de los flujos migratorios posibilitando que millones de personas puedan cumplir con sus anhelos de trasladarse a un lugar más próspero y con mayores oportunidades. 

Indudablemente, este año marcado por la pandemia del COVID-19 ha sido especialmente duro para la población migrante. Millones de personas han vivido con dolor la separación debido a las restricciones o el drama de muerte de sus seres queridos. La crudeza de las consecuencias económicas y del desempleo obliga a millones de migrantes a adaptarse a una nueva realidad mucho más compleja y repleta de incertidumbres. Una situación de extrema dificultad a las que deben sumarse las emociones habituales que siente la población migrante al estar lejos de sus hogares con el único propósito de lograr una vida mejor para sí y para sus familias.

Los retos son evidentes pero, si bien es cierto que el contexto actual de pandemia no es propicio, no existe excusa alguna para dejar de seguir trabajado en la cooperación al desarrollo y en la mejora de las condiciones de vida de la población migrante tanto en los lugares de origen como en los lugares de destino. No olvidemos que sin la población migrante, sin sus conocimientos, sin su capacidad de superación y sin sus fuertes lazos de sentimiento comunitario, ninguna sociedad puede prosperar. La población migrante enriquece nuestra sociedad y sus integrantes forman parte de ella de pleno derecho. 

Sin embargo, la población migrante es la que más está sufriendo los efectos de la pandemia. La pérdida de puestos de trabajo, las situaciones de desahucio y el aumento de los casos de discriminación amparados por discursos racistas y xenófobos están provocando que la situación de millones de personas sea del todo desesperada. Todas estas situaciones contribuyen a que, además de no poder regresar a sus hogares por las restricciones de movilidad o la falta de recursos, millones de personas corran un mayor riesgo de vivir situaciones de clara de explotación laboral o sean víctimas de las redes de trata y tráfico de personas. 

Otra de las principales consecuencias negativas para la población migrante en estos tiempos de pandemia ha sido la degradación de los niveles de protección de la población migrante y de sus derechos inalienables con independencia de  su status legal. En modo alguno, la situación actual puede ser utilizada como instrumento para la persecución, el acoso, la detención arbitraria, el hacinamiento en condiciones insalubres o el retorno forzado sin cumplir con el proceso legalmente establecido con todas las garantías. Todas estas situaciones no solo incumplen con el Derecho Internacional sino que constituyen una clara vulneración de derechos humanos.

Sea cual sea la situación de status jurídico, la población migrante debe tener respuesta ante cualquier circunstancia que le afecte y ante cualquier ataque hacia su dignidad y derechos. Por supuesto, en estos tiempos de pandemia, también tienen absoluto derecho a formar parte de los programas de salud, prevención de contagio y vacunación. Y todo ello debe realizarse condenando y persiguiendo toda forma de odio y todo acto de criminalización, de racismo y de xenofobia.

No olvidemos que toda persona tiene derecho a una vida mejor. Por ello, hemos de asumir como sociedad la responsabilidad colectiva de crear un mundo mejor, seguro e inclusivo, libre de todo tipo de explotación y con absoluto respeto para la dignidad y los derechos de la población migrante. Un mundo en el que la migración sea siempre producto de una libre elección, nunca de una necesidad imperiosa o de una situación de vida o muerte. 

🇬🇧ENGLISH🇬🇧

AWAY FROM THEIR HOMES.

Continuous migratory flows have been a reality throughout human history. The hope of a better future, the need to overcome any avatar or simply to flee from hunger and war, are always present in those who start a long and often uncertain journey, leaving their homes and their loved ones behind. In recent times, the phenomenon of globalization and improved communications have contributed to the increase in migratory flows, enabling millions of people to fulfil their desire to move to a more prosperous place with greater opportunities.  

Undoubtedly, this year marked by the COVID-19 pandemic has been particularly hard on the migrant population. Millions of people have experienced the pain of separation due to restrictions or the drama of death of their loved ones. The harsh economic consequences and unemployment force millions of migrants to adapt to a new reality that is much more complex and full of uncertainties. A situation of extreme difficulty to which must be added the usual emotions felt by the migrant population when they are away from their homes with the sole purpose of achieving a better life for themselves and their families.

The challenges are obvious but, while it is true that the current context of the pandemic is not propitious, there is no excuse for not continuing to work on development cooperation and improving the living conditions of the migrant population both in places of origin and in places of destination. Let us not forget that without the migrant population, without its knowledge, without its capacity to overcome and without its strong ties of community feeling, no society can prosper. The migrant population enriches our society and its members are a full part of it. 

However, it is the migrant population that is suffering most from the effects of the pandemic. Job losses, evictions and increased discrimination under the guise of racist and xenophobic discourse are making the situation of millions of people utterly desperate. All these situations contribute to the fact that, in addition to not being able to return to their homes due to mobility restrictions or lack of resources, millions of people are at greater risk of experiencing situations of clear labour exploitation or becoming victims of trafficking and smuggling networks. 

Another major negative consequence for the migrant population in these times of pandemic has been the degradation of the levels of protection of the migrant population and their inalienable rights regardless of their legal status. In no way can the current situation be used as an instrument for persecution, harassment, arbitrary detention, overcrowding in unhealthy conditions or forced return without complying with the legally established process with all guarantees. All these situations not only violate international law but also constitute a clear violation of human rights.

Whatever the legal status, the migrant population must have a response to any circumstance that affects them and to any attack on their dignity and rights. Of course, in these times of pandemic, they also have an absolute right to be part of health, prevention and vaccination programmes. And all this must be done by condemning and pursuing every form of hatred and every act of criminalisation, racism and xenophobia.

Let us not forget that everyone has the right to a better life. Therefore, we must assume as a society the collective responsibility to create a better, safe and inclusive world, free from all forms of exploitation and with absolute respect for the dignity and rights of the migrant population. A world in which migration is always a product of free choice, never a necessity or a life or death situation.

🇮🇹ITALIANO🇮🇹

LONTANO DALLE LORO CASE.

I flussi migratori continui sono stati una realtà nella storia dell’umanità. La speranza di un futuro migliore, la necessità di superare qualsiasi avatar o semplicemente di fuggire dalla fame e dalla guerra, sono sempre presenti in chi inizia un lungo viaggio, spesso incerto, lasciando la propria casa e i propri cari. Negli ultimi tempi, il fenomeno della globalizzazione e il miglioramento delle comunicazioni hanno contribuito ad aumentare i flussi migratori, consentendo a milioni di persone di realizzare il loro desiderio di trasferirsi in un luogo più prospero e con maggiori opportunità.  

Indubbiamente, quest’anno segnato dalla pandemia COVID-19 è stato particolarmente duro per la popolazione migrante. Milioni di persone hanno vissuto con il dolore della separazione a causa delle restrizioni o del dramma della morte dei loro cari. Le dure conseguenze economiche e la disoccupazione costringono milioni di migranti ad adattarsi ad una nuova realtà molto più complessa e piena di incertezze. Una situazione di estrema difficoltà a cui si aggiungono le consuete emozioni provate dalla popolazione migrante quando è lontana dalle proprie case al solo scopo di ottenere una vita migliore per sé e per le proprie famiglie.

Le sfide sono ovvie ma, se è vero che il contesto attuale della pandemia non è favorevole, non ci sono scuse per non continuare a lavorare sulla cooperazione allo sviluppo e sul miglioramento delle condizioni di vita della popolazione migrante sia nei luoghi di origine che in quelli di destinazione. Non dimentichiamo che senza la popolazione migrante, senza la sua conoscenza, senza la sua capacità di superare e senza i suoi forti legami di sentimento comunitario, nessuna società può prosperare. La popolazione migrante arricchisce la nostra società e i suoi membri ne fanno parte a pieno titolo. 

Tuttavia, è la popolazione migrante che soffre maggiormente degli effetti della pandemia. La perdita di posti di lavoro, gli sfratti e l’aumento dei casi di discriminazione basata su discorsi razzisti e xenofobi stanno rendendo la situazione di milioni di persone completamente disperata. Tutte queste situazioni contribuiscono a far sì che, oltre a non poter tornare alle proprie case a causa di limitazioni della mobilità o della mancanza di risorse, milioni di persone siano maggiormente a rischio di trovarsi in situazioni di evidente sfruttamento lavorativo o di diventare vittime della tratta e delle reti di contrabbando. 

Un’altra delle principali conseguenze negative per la popolazione migrante in questi tempi di pandemia è stato il degrado dei livelli di protezione della popolazione migrante e dei suoi diritti inalienabili a prescindere dal suo status giuridico. La situazione attuale non può in alcun modo essere utilizzata come strumento di persecuzione, molestie, detenzione arbitraria, sovraffollamento in condizioni malsane o rimpatrio forzato senza rispettare le procedure stabilite dalla legge con tutte le garanzie. Tutte queste situazioni non solo non rispettano il diritto internazionale, ma costituiscono anche una chiara violazione dei diritti umani.

Qualunque sia lo status giuridico, la popolazione migrante deve avere una risposta a qualsiasi circostanza che la riguardi e a qualsiasi attacco alla sua dignità e ai suoi diritti. Naturalmente, in questi tempi di pandemia, hanno anche il diritto assoluto di partecipare ai programmi di salute, di prevenzione delle infezioni e di vaccinazione. E tutto questo deve essere fatto condannando e perseguendo ogni forma di odio e ogni atto di criminalizzazione, razzismo e xenofobia.

Non dimentichiamo che tutti hanno diritto a una vita migliore. Dobbiamo quindi assumerci come società la responsabilità collettiva di creare un mondo migliore, sicuro e inclusivo, libero da ogni forma di sfruttamento e nel rispetto assoluto della dignità e dei diritti della popolazione migrante. Un mondo in cui la migrazione è sempre un prodotto della libera scelta, mai una necessità o una situazione di vita o di morte.

🇫🇷FRANÇAIS🇫🇷

LOIN DE LEURS FOYERS.

Les flux migratoires continus ont été une réalité tout au long de l’histoire de l’humanité. L’espoir d’un avenir meilleur, la nécessité de surmonter n’importe quel avatar ou simplement de fuir la faim et la guerre, sont toujours présents chez ceux qui entament un long voyage, souvent incertain, en laissant derrière eux leur maison et leurs proches. Ces derniers temps, le phénomène de la mondialisation et l’amélioration des communications ont contribué à l’augmentation des flux migratoires, permettant à des millions de personnes de réaliser leur désir de s’installer dans un endroit plus prospère offrant de plus grandes possibilités.  

Sans aucun doute, cette année marquée par la pandémie COVID-19 a été particulièrement dure pour la population migrante. Des millions de personnes ont vécu la douleur de la séparation en raison des restrictions ou du drame de la mort de leurs proches. Les lourdes conséquences économiques et le chômage obligent des millions de migrants à s’adapter à une nouvelle réalité beaucoup plus complexe et pleine d’incertitudes. Une situation d’extrême difficulté à laquelle il faut ajouter les émotions habituelles ressenties par la population migrante lorsqu’elle est loin de chez elle dans le seul but de parvenir à une vie meilleure pour elle-même et sa famille.

Les défis sont évidents mais, s’il est vrai que le contexte actuel de la pandémie n’est pas favorable, il n’y a aucune excuse pour ne pas continuer à travailler à la coopération au développement et à l’amélioration des conditions de vie de la population migrante, tant dans les lieux d’origine que dans les lieux de destination. N’oublions pas que sans la population migrante, sans ses connaissances, sans sa capacité de dépassement et sans ses liens forts de sentiment communautaire, aucune société ne peut prospérer. La population migrante enrichit notre société et ses membres en font partie intégrante. 

Cependant, c’est la population migrante qui souffre le plus des effets de la pandémie. Les pertes d’emplois, les expulsions et l’augmentation des cas de discrimination fondés sur le discours raciste et xénophobe rendent la situation de millions de personnes complètement désespérée. Toutes ces situations contribuent au fait que, en plus de ne pas pouvoir rentrer chez elles en raison de restrictions de mobilité ou d’un manque de ressources, des millions de personnes risquent davantage de connaître des situations d’exploitation manifeste du travail ou de devenir victimes de réseaux de traite et de trafic. 

Une autre des principales conséquences négatives pour la population migrante en ces temps de pandémie a été la dégradation des niveaux de protection de la population migrante et de ses droits inaliénables, quel que soit son statut juridique. La situation actuelle ne peut en aucun cas être utilisée comme un instrument de persécution, de harcèlement, de détention arbitraire, de surpopulation dans des conditions insalubres ou de retour forcé sans respecter les procédures légalement établies avec toutes les garanties. Toutes ces situations non seulement ne sont pas conformes au droit international, mais constituent également une violation manifeste des droits de l’homme.

Quel que soit son statut juridique, la population migrante doit avoir une réponse à toute circonstance qui la touche et à toute atteinte à sa dignité et à ses droits. Bien entendu, en ces temps de pandémie, ils ont aussi le droit absolu de participer aux programmes de santé, de prévention des infections et de vaccination. Et tout cela doit être fait en condamnant et en poursuivant toute forme de haine et tout acte de criminalisation, de racisme et de xénophobie.

N’oublions pas que chacun a droit à une vie meilleure. Nous devons donc assumer en tant que société la responsabilité collective de créer un monde meilleur, sûr et inclusif, libre de toute forme d’exploitation et dans le respect absolu de la dignité et des droits de la population migrante. Un monde dans lequel la migration est toujours un produit du libre choix, jamais une nécessité ou une situation de vie ou de mort.

🇵🇹PORTUGUÊS🇵🇹

LONGE DOS SEUS LARES.

Os fluxos migratórios contínuos têm sido uma realidade ao longo da história humana. A esperança de um futuro melhor, a necessidade de superar qualquer avatar ou simplesmente de fugir da fome e da guerra, estão sempre presentes naqueles que iniciam uma longa viagem, muitas vezes incerta, deixando para trás as suas casas e os seus entes queridos. 

Nos últimos tempos, o fenómeno da globalização e a melhoria das comunicações têm contribuído para um aumento dos fluxos migratórios, tornando possível a milhões de pessoas satisfazer o seu desejo de se deslocarem para um lugar mais próspero e com maiores oportunidades.  Sem dúvida, este ano marcado pela pandemia da COVID-19 tem sido particularmente duro para a população migrante. 

Milhões de pessoas viveram com a dor da separação devido a restrições ou ao drama da morte dos seus entes queridos. As duras consequências económicas e o desemprego forçam milhões de migrantes a adaptarem-se a uma nova realidade muito mais complexa e cheia de incertezas. Uma situação de extrema dificuldade à qual se devem acrescentar as emoções habituais sentidas pela população migrante quando está longe das suas casas com o único objectivo de conseguir uma vida melhor para si e para as suas famílias.

Os desafios são óbvios mas, embora seja verdade que o contexto actual da pandemia não é propício, não há desculpa para não continuar a trabalhar na cooperação para o desenvolvimento e na melhoria das condições de vida da população migrante tanto nos locais de origem como nos locais de destino. Não esqueçamos que sem a população migrante, sem o seu conhecimento, sem a sua capacidade de superar e sem os seus fortes laços de sentimento comunitário, nenhuma sociedade pode prosperar. A população migrante enriquece a nossa sociedade e os seus membros fazem parte integral da mesma. 

No entanto, é a população migrante que mais sofre com os efeitos da pandemia. Perdas de emprego, despejos e um aumento dos casos de discriminação com base no discurso racista e xenófobo estão a tornar a situação de milhões de pessoas completamente desesperada. Todas estas situações contribuem para o facto de, para além de não poderem regressar às suas casas devido a restrições de mobilidade ou falta de recursos, milhões de pessoas correrem um maior risco de experimentar situações de clara exploração laboral ou de se tornarem vítimas de redes de tráfico e contrabando. 

Outra das principais consequências negativas para a população migrante nestes tempos de pandemia tem sido a degradação dos níveis de protecção da população migrante e dos seus direitos inalienáveis, independentemente do seu estatuto legal. A situação actual não pode de forma alguma ser utilizada como instrumento de perseguição, assédio, detenção arbitrária, sobrelotação em condições insalubres ou regresso forçado sem cumprir os processos legalmente estabelecidos com todas as garantias. Todas estas situações não só não cumprem o direito internacional como também constituem uma clara violação dos direitos humanos.

Qualquer que seja o estatuto legal, a população migrante deve ter uma resposta a qualquer circunstância que a afecte e a qualquer ataque à sua dignidade e direitos. Claro que, nestes tempos de pandemia, também têm o direito absoluto de fazer parte de programas de saúde, prevenção de infecções e vacinação. E tudo isto deve ser feito condenando e perseguindo todas as formas de ódio e todos os actos de criminalização, racismo e xenofobia.

Não esqueçamos que todos têm direito a uma vida melhor. Devemos portanto assumir como sociedade a responsabilidade colectiva de criar um mundo melhor, seguro e inclusivo, livre de todas as formas de exploração e com absoluto respeito pela dignidade e direitos da população migrante. Um mundo em que a migração é sempre um produto de livre escolha, nunca uma necessidade ou uma situação de vida ou morte.

El día más especial.

(Escrito en 🇪🇸️ – Written in 🇬🇧️ – Scritto in 🇮🇹 – Rédigé en 🇫🇷️ – Escrito em 🇵🇹)

🇪🇸️ESPAÑOL🇪🇸️

Sin duda, hoy, día 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos, es el día más especial para los millones personas que, a diario, nos levantamos con el único afán de defender sin descanso los derechos humanos de todas las personas, sean quienes sean y en cualquier lugar del mundo. 

Aunque ha habido otros textos anteriores en materia de derechos, la Declaración Universal de Derechos Humanos es el primer texto que, con carácter universal, reconoce un conjunto de derechos, básicos e inalienables, de los que todas personas somos titulares. Es verdad que la Declaración no tiene la fuerza vinculante de otros textos pero, sin duda, su fuerza moral es incuestionable. Una fuerza moral que, para millones de personas, también le otorga un valor y una fuerza legal indiscutible. 

Basta con su breve lectura, para darnos cuenta de que la dignidad humana es el núcleo esencial de la Declaración. ¿Y por qué? Porque la dignidad es la base de todos los derechos humanos. Los derechos humanos no son una concesión sino una cualidad innata de todas las personas por el mero hecho de serlo. Nos pertenecen a todas y a todos por igual, porque están directamente unidos de forma indivisible a la esencia misma de la dignidad humana. Y esto es así, aunque ninguno de estos derechos tenga un carácter absoluto. Excepto uno, que es el derecho a no recibir tortura bajo ninguna circunstancia como así reconoce el artículo 5. Por tanto, como idea principal, debemos tener claro lo siguiente: la dignidad humana es, ante todo, inviolable, porque es la fuente de todos los derechos. 

¿Y qué podemos hacer para defender la dignidad y los derechos humanos?”. Muy fácil: romper la cadena de silencio, alzar la voz y no permanecer impasibles nunca. Ahora con la pandemia de Covid-19, millones de personas en todo el mundo pueden ver en serio riesgo sus derechos más básicos, muy especialmente mujeres, niñas y niños. Un riesgo que hemos de evitar a toda costa.  

Pensad que no hace falta ser víctima de una vulneración de derechos para alzar la voz y defender a quienes ven vulnerados sistemáticamente sus derechos más elementales. La razón es simple: un solo ataque en contra de los derechos y en contra de la dignidad de una sola persona, sea quien sea, supone una amenaza para los derechos y para la dignidad de todas y de todos. 

Para que la dignidad y los derechos humanos tengan sentido, hemos de empezar por dárselo en nuestro día a día. por eso, quiero que sepáis que los derechos humanos empiezan todos los días, en cada momento y por todas partes. Empiezan ahora mismo, en este espacio virtual; empiezan en vuestras casas con vuestras familias; empiezan en vuestros barrios, en vuestros pueblos; empiezan en vuestros lugares de trabajo; y, muy especialmente, empiezan en el interior de las aulas. Si no conseguimos que empiecen ahí, no conseguiremos que tengan sentido en las instituciones, en los ayuntamientos en las asambleas o en los parlamentos.

Son nuestros, son vuestros, son de todas y de todos, sin excepciones. Son nuestra mejor parte y por eso, tenemos que alimentarlos cada día, darles contenido, darles significado, dales sentido, darles vida. 

No olvidemos que la humanidad en toda su riqueza y en toda su diversidad, es sin duda nuestro mayor y más valioso patrimonio y, por tanto, es tarea de todas y de todos el defenderla. 

Porque todos los seres humanos, seamos quienes seamos, nacemos libres e iguales en dignidad y derechos. 

¡Feliz día día de los derechos humanos!

🇬🇧️ENGLISH🇬🇧️

THE MOST SPECIAL DAY.

There is no doubt that today, 10 December, Human Rights Day, is the most special day for the millions of people who, every day, rise up with the sole aim of tirelessly defending the human rights of all people, whoever they may be and wherever they may be in the world.

Although there have been other previous texts on rights, the Universal Declaration of Human Rights is the first text that universally recognises a set of basic and inalienable rights to which all people are entitled. It is true that the Declaration does not have the binding force of other texts, but its moral force is unquestionable. A moral force that, for millions of people, also gives it unquestionable value and legal force. 

A brief reading of it is enough to realise that human dignity is the essential core of the Declaration. And why? Because dignity is the basis of all human rights. Human rights are not a concession but an innate quality of all people by the mere fact of being so. They belong to all of us equally, because they are directly and indivisibly linked to the very essence of human dignity. And this is so, even though none of these rights is absolute. Except for one, which is the right not to be tortured under any circumstances as recognised in Article 5. Therefore, as a main idea, we must be clear about the following: human dignity is, above all, inviolable, because it is the source of all rights.

And what can we do to defend human dignity and human rights? Very easy: break the chain of silence, lift up your voice and never stand down. Now with the Covid-19 pandemic, millions of people around the world can see their most basic rights at serious risk, especially women and children. A risk we must avoid at all costs.

Think that you do not have to be a victim of a violation of rights to raise your voice and defend those who see their most basic rights systematically violated. The reason is simple: one attack against the rights and dignity of one person, whoever they are, threatens the rights and dignity of all. 

To give dignity and human rights meaning, we must start by giving them meaning in our daily lives. That is why I want you to know that human rights begin every day, at every moment and everywhere. They begin right now, in this virtual space; they begin in your homes with your families; they begin in your neighbourhoods, in your villages; they begin in your workplaces; and, most especially, they begin inside the classroom. If we do not get them to start there, we will not get them to make sense in the institutions, in the town halls, in the assemblies or in the parliaments.

They are ours, they are yours, they belong to everyone, without exception. They are our best part and that is why we have to feed them every day, give them content, give them meaning, give them life. 

Let us not forget that humanity in all its richness and diversity is undoubtedly our greatest and most valuable heritage and it is therefore the task of all of us to defend it. 

Because all human beings, whoever they are, are born free and equal in dignity and rights. 

Happy Human Rights Day!

🇮🇹ITALIANO🇮🇹

IL GIORNO PIÙ SPECIALE.

Senza dubbio, oggi, 10 di dicembre, Giornata dei Diritti Umani, è il giorno più speciale per i milioni di persone che, ogni giorno, insorgono con l’unico scopo di difendere instancabilmente i diritti umani di tutte le persone, chiunque esse siano e ovunque si trovino nel mondo. 

Anche se ci sono stati altri testi precedenti sui diritti, la Dichiarazione Universale dei Diritti Umani è il primo testo che riconosce universalmente un insieme di diritti fondamentali e inalienabili a cui tutti hanno diritto. È vero che la Dichiarazione non ha la forza vincolante di altri testi, ma la sua forza morale è indiscutibile. È una forza morale che, per milioni di persone, le conferisce anche un valore e una forza legale indiscutibili. 

Basta leggerlo brevemente per rendersi conto che la dignità umana è il nucleo essenziale della Dichiarazione. E perché? Perché la dignità è alla base di tutti i diritti umani. I diritti umani non sono una concessione, ma una qualità innata di tutte le persone per il semplice fatto di esserlo. Appartengono a tutti noi allo stesso modo, perché sono direttamente e indivisibilmente legati all’essenza stessa della dignità umana. E questo è vero, anche se nessuno di questi diritti è assoluto. Ad eccezione di uno, che è il diritto a non essere torturato in nessuna circostanza, come riconosciuto dall’articolo 5. Pertanto, come idea principale, dobbiamo essere chiari su quanto segue: la dignità umana è, soprattutto, inviolabile, perché è la fonte di tutti i diritti. 

E che cosa possiamo fare per difendere la dignità umana e i diritti umani? Molto facile: rompere la catena del silenzio, alzare la voce e non rimanere mai impassibile. ora, con la pandemia di Covid-19, milioni di persone in tutto il mondo possono vedere i loro diritti più elementari a grave rischio, soprattutto donne e ragazze. Un rischio che dobbiamo evitare a tutti i costi.  

Pensate che non è necessario essere vittime di una violazione dei diritti per alzare la voce e difendere coloro che vedono sistematicamente violati i loro diritti più elementari. Il motivo è semplice: un singolo attacco contro i diritti e la dignità di una persona, chiunque essa sia, trasforma i diritti e la dignità di tutti. 

Perché la dignità e i diritti umani abbiano un senso, dobbiamo cominciare a dar loro un senso nella nostra vita quotidiana. Ecco perché voglio che sappiate che i diritti umani cominciano ogni giorno, in ogni momento e ovunque. Cominciano subito, in questo spazio virtuale; cominciano nelle vostre case con le vostre famiglie; cominciano nei vostri quartieri, nei vostri villaggi; cominciano nei vostri posti di lavoro; e, soprattutto, cominciano dentro le aule. Se non riusciamo a farli partire da lì, non riusciremo a farli ragionare nelle istituzioni, nei municipi, nelle assemblee o nei parlamenti.

Sono nostri, sono vostri, appartengono a tutti, senza eccezioni. Sono la nostra parte migliore e quindi dobbiamo nutrirli ogni giorno, dar loro un contenuto, dar loro un senso, dar loro un senso, dar loro vita. 

Non dimentichiamo che l’umanità in tutta la sua ricchezza e diversità è senza dubbio il nostro patrimonio più grande e prezioso ed è quindi compito di tutti noi difenderlo. 

Perché tutti gli esseri umani, chiunque essi siano, nascono liberi e uguali in dignità e diritti. 

Buona Giornata dei Diritti Umani!

🇫🇷️FRANÇAIS🇫🇷️

LE JOUR LE PLUS SPÉCIAL.

Il ne fait aucun doute qu’aujourd’hui, 10 décembre, Journée des droits de l’homme, est le jour le plus spécial pour les millions de personnes qui, chaque jour, se lèvent dans le seul but de défendre inlassablement les droits de l’homme de tous les peuples, quels qu’ils soient et où qu’ils soient dans le monde. 

Bien qu’il y ait eu d’autres textes antérieurs sur les droits, la Déclaration universelle des droits de l’homme est le premier texte qui reconnaît universellement un ensemble de droits fondamentaux et inaliénables auxquels tous les individus ont droit. Il est vrai que la déclaration n’a pas la force contraignante des autres textes, mais sa force morale est incontestable. C’est une force morale qui, pour des millions de personnes, lui confère également une valeur et une force juridique incontestables. 

Il suffit de le lire brièvement pour se rendre compte que la dignité humaine est le noyau essentiel de la Déclaration. Et pourquoi ? Parce que la dignité est le fondement de tous les droits de l’homme. Les droits de l’homme ne sont pas une concession mais une qualité innée de tous les peuples par le simple fait d’être un. Ils nous appartiennent à tous de manière égale, car ils sont directement et indivisiblement liés à l’essence même de la dignité humaine. Et c’est ainsi, même si aucun de ces droits n’est absolu. Sauf une, qui est le droit de ne pas être torturé en toutes circonstances, tel que reconnu à l’article 5. Par conséquent, l’idée principale doit être claire : la dignité humaine est, avant tout, involable, car elle est la source de tous les droits. 

Et que pouvons-nous faire pour défendre la dignité humaine et les droits de l’homme ? Très facile : cassez la chaîne du silence, élevez votre voix et ne restez jamais impassible. Aujourd’hui, avec la pandémie de Covid-19, des millions de personnes dans le monde entier peuvent voir leurs droits les plus fondamentaux gravement menacés, en particulier les femmes et les filles. Un risque que nous devons éviter à tout prix.  

Pensez qu’il n’est pas nécessaire d’être victime d’une violation des droits pour élever votre voix et défendre ceux qui voient leurs droits les plus fondamentaux systématiquement violés. La raison en est simple : une unique attentat contre les droits et la dignité d’une personne, quelle qu’elle soit, menace les droits et la dignité de tous. 

Pour que la dignité et les droits de l’homme aient un sens, nous devons commencer par leur donner un sens dans notre vie quotidienne. C’est pourquoi je veux que vous sachiez que les droits de l’homme commencent chaque jour, à chaque instant et partout. Ils commencent dès maintenant, dans cet espace virtuel ; ils commencent dans vos maisons avec vos familles ; ils commencent dans vos quartiers, dans vos villages ; ils commencent sur vos lieux de travail ; et, tout particulièrement, ils commencent à l’intérieur des salles de classe. Si nous ne les faisons pas commencer par là, nous ne les ferons pas comprendre dans les institutions, dans les mairies, dans les assemblées ou dans les parlements.

Ils sont à nous, ils sont à vous, ils appartiennent à tout le monde, sans exception. Ils sont notre meilleure partie et nous devons donc les nourrir tous les jours, leur donner un contenu, leur donner un sens, leur donner un sens, leur donner la vie. 

N’oublions pas que l’humanité, dans toute sa richesse et sa diversité, est sans aucun doute notre patrimoine le plus grand et le plus précieux et qu’il nous appartient donc à tous de le défendre. 

Parce que tous les êtres humains, quels qu’ils soient, naissent libres et égaux en dignité et en droits. 

Bonne journée des droits de l’homme !

🇵🇹PORTUGUÊS🇵🇹

O DIA MAIS ESPECIAL.

Sem dúvida, hoje, 10 de Dezembro, Dia dos Direitos Humanos, é o dia mais especial para os milhões de pessoas que, todos os dias, se levantam com o único objectivo de defender incansavelmente os direitos humanos de todas as pessoas, sejam elas quem forem e onde quer que se encontrem no mundo. 

Embora tenha havido outros textos anteriores sobre direitos, a Declaração Universal dos Direitos do Homem é o primeiro texto que reconhece universalmente um conjunto de direitos básicos e inalienáveis a que todas as pessoas têm direito. É verdade que a Declaração não tem a força vinculativa de outros textos, mas a sua força moral é inquestionável. É uma força moral que, para milhões de pessoas, também lhe confere um valor inquestionável e força jurídica. 

Basta lê-lo brevemente para perceber que a dignidade humana é o núcleo essencial da Declaração. E porquê? Porque a dignidade é a base de todos os direitos humanos. Os direitos humanos não são uma concessão, mas uma qualidade inata de todas as pessoas pelo mero facto de o ser. Pertencem a todos nós por igual, porque estão directa e indivisivelmente ligados à própria essência da dignidade humana. E isto é assim, apesar de nenhum destes direitos ser absoluto. Excepto um, que é o direito de não ser torturado em nenhuma circunstância, tal como reconhecido no artigo 5. Portanto, como ideia principal, devemos ser claros sobre o seguinte: a dignidade humana é, acima de tudo, inviolabilidade, porque é a fonte de todos os direitos. 

E o que podemos nós fazer para defender a dignidade humana e os direitos humanos? Muito fácil: repartir a cadeia do silêncio, liftar a sua voz e nunca ficar impassível. Agora com a pandemia de Covid-19, milhões de pessoas em todo o mundo podem ver os seus direitos mais básicos em sério risco, especialmente mulheres e raparigas. Um risco que devemos evitar a todo o custo.  

Pense que não é necessário ser vítima de uma violação de direitos para levantar a voz e defender aqueles que vêem os seus direitos mais básicos sistematicamente violados. A razão é simples: um ataque único contra os direitos e a dignidade de uma pessoa, sejam quais forem, ameaça os direitos e a dignidade de todos. 

Para que a dignidade e os direitos humanos tenham sentido, devemos começar por lhes dar sentido na nossa vida quotidiana. É por isso que quero que saibam que os direitos humanos começam todos os dias, em todos os momentos e em todo o lado. Começam agora mesmo, neste espaço virtual; começam nas vossas casas com as vossas famílias; começam nos vossos bairros, nas vossas aldeias; começam nos vossos locais de trabalho; e, muito especialmente, começam dentro das salas de aula. Se não conseguirmos que comecem por aí, não conseguiremos que façam sentido nas instituições, nas câmaras municipais, nas assembleias ou nos parlamentos.

Eles são nossos, são seus, pertencem a todos, sem excepção. Eles são a nossa melhor parte e por isso temos de os alimentar diariamente, dar-lhes conteúdo, dar-lhes sentido, dar-lhes sentido, dar-lhes vida. 

Não esqueçamos que a humanidade em toda a sua riqueza e diversidade é sem dúvida o nosso maior e mais valioso património e que, por isso, é tarefa de todos nós defendê-lo. 

Porque todos os seres humanos, quem quer que sejam, nascem livres e iguais em dignidade e direitos. 

Feliz Dia dos Direitos Humanos!

Más pronto que tarde.

Han pasado más de 40 años. Más de cuatro décadas desde que el 67% del censo de la población por fin volviese a ejercer su derecho a voto. Un voto mayoritario que respaldó un texto constitucional con más del 90% de voto favorable. El Pueblo Español se dotaba a sí mismo de una norma central en cualquier ordenamiento jurídico y para toda sociedad democrática y avanzada.

A pesar de que su redacción estuvo plagada de sombras que aún no han sido disipadas,  el balance de su aplicación y vigencia debe considerarse razonablemente positivo. Sin embargo, cada vez son más las voces que afirman que ha llegado el momento de dar pasos hacia adelante y acometer una reforma constitucional que cada vez más necesaria.

Quizá, cuando ese momento llegue, más pronto que tarde, esa reforma constitucional se asemeje más a nuevo proceso constituyente que a una reforma simple o agravada. Sea como fuere, es preciso adaptar nuestra Norma Fundamental a los nuevos tiempos, realidades sociales y retos del mañana. 

En todo caso, el nuevo texto resultante deberá blindar todos los derechos conquistados ante cualquier amenaza de retroceso. No nos engañemos, el riesgo de involución en materia de derechos es real y está siendo auspiciado por aquellas corrientes ideológicas que reniegan su carácter inalienable y que desconocen la transversalidad y la esencia misma de la dignidad humana inviolable dentro de nuestro propio ordenamiento. 

Aunque las directrices que refleja el actual texto constitucional sigan siendo mayoritariamente positivas para el presente y futuro de nuestro país, no deja de ser necesaria una reforma en profundidad que permita el buen funcionamiento de las instituciones, la devolución de la confianza de buena parte de la ciudadanía y que conlleve mayores niveles de desarrollo, de justicia social, de libertad, de igualdad y, en definitiva, de una mayor calidad de nuestra democracia. 

En todo caso, cualquiera que sea el texto resultante, entiendo que, además de todos los relacionados con la protección y defensa de los derechos fundamentales, derechos civiles, derechos sociales, libertades y garantías públicas, hay cuatro preceptos que no solo deben permanecer dentro del futuro texto sino que, además, han de ser blindados o, al menos, reforzados:  

ARTICULO 1

  1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. […]

ARTÍCULO 9

1. Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico.

2. Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.

3. La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos.

ARTÍCULO 10

1. La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social.

2. Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España.

ARTÍCULO 14

Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Las nuevas realidades sociales hacen cada día más necesaria una Constitución adaptada a los nuevos tiempos. Hemos de confiar en que, llegado el momento, el futuro texto constitucional pueda dar respuesta a las necesidades, a las frustraciones y a los anhelos de la población. La ciudadanía necesita sentirse amparada bajo el manto de una Constitución que reconozca y proteja sus derechos así como sus deseos de alcanzar hacia una sociedad más plural, libre, justa, igualitaria, diversa, democrática y avanzada. El futuro y las nuevas generaciones así lo reclaman.

FELIZ DÍA DE LA CONSTITUCIÓN.

Gracias por hacerlo posible.

(Escrito en 🇪🇸️ – Written in 🇬🇧️ – Scritto in 🇮🇹 – Rédigé en 🇫🇷️ – Escrito em 🇵🇹)

🇪🇸️ESPAÑOL🇪🇸️

Sin duda, en muchas ocasiones las pequeñas acciones son las que marcan la diferencia. Es más, miles de pequeñas de pequeñas acciones pueden transformar el mundo que nos rodea en un lugar mejor, muy especialmente, para los más vulnerables. 

Cada día, por todo el planeta cientos de miles de hombres y mujeres prestan su ayuda, asistencia y acompañamiento a todas aquellas personas que más lo necesitan. Desde contribuir a hacer posible el acceso a la educación de niñas y niños de las zonas más desfavorecidas, pasando por la asistencia a personas ancianas, ayudando a mantener limpio el ecosistema e, incluso, apoyando al personal sanitario en estos duros tiempos de pandemia. 

Gracias a la acción voluntarias de todas aquellas personas que dan lo mejor de sí mismas, seremos capaces de avanzar hacia un modelo de sociedad más sostenible, social, justo, igualitario, inclusivo y avanzado. 

Nadie puede dudar de la enorme capacidad vertebradora y de cohesión social que las personas voluntarias demuestran cada día. Y lo hacen a través de un maravilloso ejemplo de sentimiento de comunidad con la solidaridad, el respeto, la paz, la justicia, la igualdad y la convivencia como pilares esenciales de toda su labor. 

Por eso, hoy, Día Internacional del Voluntariado, hemos de reconocer la labor desinteresada de miles de personas en todo el mundo. Su esfuerzo y compromiso deben ser reconocidos por toda la comunidad internacional y su ejemplo deben inspirarnos para, entre todas y todos, construir un futuro mejor para toda la Humanidad. 

Gracias a todas y a todos de corazón. 

🇬🇧️ENGLISH🇬🇧️

THANK YOU FOR MAKING IT POSSIBLE.

Undoubtedly, in many occasions it is the small actions that make the difference. Indeed, thousands of small actions can transform the world around us into a better place, especially for the most vulnerable. 

Every day, all over the planet, hundreds of thousands of men and women give their help, assistance and accompaniment to all those who need it most. From helping to make access to education possible for girls and boys in the most disadvantaged areas, to assisting the elderly, helping to keep the ecosystem clean and even supporting health workers in these tough times of pandemic. 

Thanks to the voluntary action of all those people who give the best of themselves, we will be able to move towards a more sustainable, social, fair, egalitarian, inclusive and advanced model of society. 

No one can doubt the enormous capacity for structuring and social cohesion that volunteers demonstrate every day. And they do so through a wonderful example of a sense of community with solidarity, respect, peace, justice, equality and coexistence as the essential pillars of all their work. 

That is why today, International Volunteer Day, we must recognize the selfless work of thousands of people around the world. Their effort and commitment must be recognized by the entire international community and their example must inspire us to build a better future for all of humanity. 

Thank you all from the bottom of our hearts. 

🇮🇹ITALIANO🇮🇹

GRAZIE PER AVERLO RESO POSSIBILE.

Senza dubbio, sono spesso le piccole azioni che fanno la differenza. Inoltre, migliaia di piccole azioni possono trasformare il mondo che ci circonda in un posto migliore, soprattutto per i più vulnerabili. 

Ogni giorno, in tutto il pianeta, centinaia di migliaia di uomini e donne danno il loro aiuto, assistenza e accompagnamento a tutte le persone che ne hanno più bisogno. Dall’aiutare a rendere possibile l’accesso all’istruzione per le ragazze e i ragazzi delle aree più svantaggiate, all’assistenza agli anziani, all’aiutare a mantenere pulito l’ecosistema e persino a sostenere il personale sanitario in questi tempi difficili di pandemia. 

Grazie all’azione volontaria di tutte quelle persone che danno il meglio di sé, potremo muoverci verso un modello di società più sostenibile, sociale, equo, egualitario, inclusivo e avanzato. 

Nessuno può dubitare dell’enorme capacità di strutturazione e coesione sociale che i volontari dimostrano ogni giorno. E lo fanno attraverso un meraviglioso esempio di sentimento comunitario con la solidarietà, il rispetto, la pace, la giustizia, l’uguaglianza e la convivenza come pilastri essenziali di tutto il loro lavoro. 

Ecco perché oggi, Giornata Internazionale del Volontariato, dobbiamo riconoscere il lavoro disinteressato di migliaia di persone in tutto il mondo. Il loro sforzo e il loro impegno dovrebbero essere riconosciuti dall’intera comunità internazionale e il loro esempio dovrebbe ispirarci a costruire un futuro migliore per tutta l’umanità. 

Grazie a tutti voi dal profondo del cuore. 

🇫🇷️FRANÇAIS🇫🇷️

MERCI D’AVOIR RENDU CELA POSSIBLE.

Sans aucun doute, ce sont souvent les petites actions qui font la différence. De plus, des milliers de petites actions peuvent transformer le monde qui nous entoure en un endroit meilleur, en particulier pour les plus vulnérables. 

Chaque jour, sur toute la planète, des centaines de milliers d’hommes et de femmes apportent leur aide, leur assistance et leur accompagnement à tous ceux qui en ont le plus besoin. Qu’il s’agisse de contribuer à rendre l’accès à l’éducation possible pour les filles et les garçons des zones les plus défavorisées, d’aider les personnes âgées, de contribuer à maintenir l’écosystème propre ou encore de soutenir le personnel de santé en ces temps difficiles de pandémie. 

Grâce à l’action volontaire de toutes ces personnes qui donnent le meilleur d’elles-mêmes, nous pourrons évoluer vers un modèle de société plus durable, plus social, plus juste, plus égalitaire, plus inclusif et plus avancé. 

Personne ne peut douter de l’énorme capacité de structuration et de cohésion sociale dont les volontaires font preuve chaque jour. Et ils le font grâce à un merveilleux exemple de sentiment communautaire dont la solidarité, le respect, la paix, la justice, l’égalité et la coexistence sont les piliers essentiels de tout leur travail. 

C’est pourquoi aujourd’hui, Journée internationale des volontaires, nous devons reconnaître le travail désintéressé de milliers de personnes dans le monde entier. Leur effort et leur engagement doivent être reconnus par l’ensemble de la communauté internationale et leur exemple doit nous inspirer pour construire un avenir meilleur pour toute l’humanité. 

Merci à tous du fond du cœur. 

🇵🇹PORTUGUÊS🇵🇹

OBRIGADO POR TORNÁ-LO POSSÍVEL.

Sem dúvida, são muitas vezes as pequenas acções que fazem a diferença. Além disso, milhares de pequenas acções podem transformar o mundo à nossa volta num lugar melhor, especialmente para os mais vulneráveis. 

Todos os dias, em todo o planeta, centenas de milhares de homens e mulheres dão a sua ajuda, assistência e acompanhamento a todas as pessoas que mais necessitam. Desde ajudar a tornar possível o acesso à educação de raparigas e rapazes das áreas mais desfavorecidas, à assistência aos idosos, ajudando a manter o ecossistema limpo e mesmo apoiando o pessoal de saúde nestes tempos difíceis de pandemia. 

Graças à acção voluntária de todas as pessoas que dão o melhor de si, poderemos avançar para um modelo de sociedade mais sustentável, social, justo, igualitário, inclusivo e avançado. 

Ninguém pode duvidar da enorme capacidade de estruturação e coesão social que os voluntários demonstram todos os dias. E fazem-no através de um maravilhoso exemplo de sentimento comunitário com solidariedade, respeito, paz, justiça, igualdade e coexistência como os pilares essenciais de todo o seu trabalho. 

É por isso que hoje, Dia Internacional do Voluntário, devemos reconhecer o trabalho abnegado de milhares de pessoas em todo o mundo. O seu esforço e empenho devem ser reconhecidos por toda a comunidade internacional e o seu exemplo deve inspirar-nos a construir um futuro melhor para toda a humanidade. 

Obrigado a todos do coração.

No nos olvidemos.

(Escrito en 🇪🇸️ – Written in 🇬🇧️ – Scritto in 🇮🇹 – Rédigé en 🇫🇷️ – Escrito em 🇵🇹)

🇪🇸️ESPAÑOL🇪🇸️

Son tiempos convulsos, de eso no hay duda. La pandemia del Covid-19 ha supuesto un duro golpe para toda la población a nivel mundial y una de sus principales consecuencias ha sido el aumento de las desigualdades que afectan a unos grupos más que a otros. 

Sin embargo, hay un grupo de población que, si en circunstancias normales ya padece una fuerte limitación en el ejercicio de sus derechos, con la actual situación de pandemia está viendo afectados sus derechos de una forma mucho más fuerte. Obviamente, me refiero a las personas con diversidad funcional, sensorial e intelectual que representan una octava parte de la población mundial. 

Sin duda, la vida de más de 1.000 millones de personas con diversidad (entiendo que el término “discapacidad” degrada la enorme valía de todas ellas), se ha vuelto mucho más complicada a la hora de acceder a una educación adaptada y a una atención sanitaria acorde con sus necesidades así como a todos aquellos recursos que aseguren no solo su subsistencia sino también el desarrollo de todo su potencial como parte de la sociedad. Porque son parte de la sociedad. Todo ello sin olvidar que los niveles de violencia, pobreza, discriminación, desamparo, abuso y abandono afectan mucho más a este grupo vulnerable de población (muy especialmente a mujeres, niñas y niños) pero que, igualmente, y como el resto de la población, es merecedor de toda protección y defensa de sus derechos y de su dignidad inviolable como seres humanos. 

Ahora que parece que el mundo comienza a despertar de la pesadilla que ha supuesto la pandemia, es preciso que tengamos muy presente que debemos seguir trabajando para que los derechos de las personas con diversidad funcional, sensorial e intelectual sean garantizados en todo momento dentro de la agenda toda vez que la crisis del Covid-19 haya pasado. Pero para ello, es imprescindible que contemos con todas ellas porque, sin duda, su opinión y su voluntad tienen que ser escuchadas, respetadas y cumplidas en todo momento y en todo lo posible. 

Romper las barreras que impiden a 1.000 millones de personas poder desarrollarse plenamente es una obligación moral para acabar con toda forma de discriminación que les afectan. Garantizar los derechos de las personas con diversidad funcional, sensorial e intelectual es una responsabilidad inexcusable de toda la sociedad. 

Por favor, no nos olvidemos. 

Está en nuestras manos. 

🇬🇧️ENGLISH🇬🇧️

LET’S NOT FORGET. 

These are turbulent times, of that there is no doubt. The Covid-19 pandemic has dealt a severe blow to the entire world population and one of its main consequences has been the increase in inequalities that affect some groups more than others. 

However, there is one group of the population which, if under normal circumstances is already severely restricted in the exercise of its rights, with the current pandemic situation its rights are being affected much more strongly. Obviously, I am referring to people with functional, sensory and intellectual diversity who represent one eighth of the world’s population. 

Without a doubt, the lives of more than a billion people with diversity (I understand that the term «disability» degrades the enormous value of all of them), have become much more complicated when it comes to accessing adapted education and health care in accordance with their needs as well as all those resources that ensure not only their subsistence but also the development of their full potential as part of society. Because they are part of society. All of this without forgetting that the levels of violence, poverty, discrimination, neglect, abuse and abandonment affect this vulnerable group of the population much more (especially women and children) but that, like the rest of the population, they deserve all protection and defence of their rights and their inviolable dignity as human beings. 

Now that it seems that the world is beginning to wake up from the nightmare that the pandemic has caused, we must be very aware that we must continue to work so that the rights of people with functional, sensory and intellectual diversity are guaranteed at all times within the agenda once the Covid-19 crisis has passed. But to do so, it is essential that we have all of them because, without a doubt, their opinion and will must be heard, respected and complied with at all times and in every possible way. 

Breaking down the barriers that prevent a billion people from being able to develop fully is a moral obligation to end all forms of discrimination that affect them. Guaranteeing the rights of people with functional, sensory and intellectual diversity is an inexcusable responsibility of society as a whole. 

Please, let us not forget. 

It is in our hands. 

🇮🇹ITALIANO🇮🇹

NON DIMENTICHIAMOLO. 

Sono tempi turbolenti, non c’è dubbio. La pandemia di Covid-19 ha inferto un duro colpo a tutta la popolazione mondiale e una delle sue principali conseguenze è stato l’aumento delle disuguaglianze che colpisce alcuni gruppi più di altri. 

Tuttavia, c’è un gruppo di popolazione che, se in circostanze normali soffre già di gravi limitazioni nell’esercizio dei suoi diritti, con l’attuale situazione pandemica i suoi diritti sono colpiti molto più fortemente. Ovviamente mi riferisco a persone con diversità funzionale, sensoriale e intellettuale che rappresentano un ottavo della popolazione mondiale. 

Senza dubbio, la vita di più di un miliardo di persone con diversità (capisco che il termine «disabilità» degradi l’enorme valore di tutti loro), è diventata molto più complicata quando si tratta di accedere a un’istruzione e a un’assistenza sanitaria adeguata alle loro esigenze, così come a tutte quelle risorse che garantiscono non solo la loro sussistenza ma anche lo sviluppo del loro pieno potenziale come parte della società. Perché fanno parte della società. Tutto questo senza dimenticare che i livelli di violenza, povertà, discriminazione, negligenza, abuso e abbandono colpiscono molto di più questo gruppo vulnerabile della popolazione (soprattutto donne e bambini) ma che, come il resto della popolazione, meritano tutta la protezione e la difesa dei loro diritti e della loro inviolabile dignità di esseri umani. 

Ora che sembra che il mondo cominci a svegliarsi dall’incubo che la pandemia ha causato, dobbiamo tenere presente che dobbiamo continuare a lavorare affinché i diritti delle persone con diversità funzionale, sensoriale e intellettuale siano garantiti in ogni momento all’interno dell’agenda una volta passata la crisi di Covid-19. Ma per farlo, è essenziale averli tutti perché, senza dubbio, la loro opinione e dovrà essere ascoltata, rispettata e soddisfatta in ogni momento e in ogni modo possibile. 

Abbattere le barriere che impediscono a un miliardo di persone di svilupparsi pienamente è un obbligo morale per porre fine a tutte le forme di discriminazione nei loro confronti. Garantire i diritti delle persone con diversità funzionale, sensoriale e intellettuale è una responsabilità imperdonabile di tutta la società.

Per favore, non dimentichiamolo. 

È nelle nostre mani. 

🇫🇷️FRANÇAIS🇫🇷️

NE L’OUBLIONS PAS.

Nous vivons une période de turbulences, cela ne fait aucun doute. La pandémie de Covid-19 a porté un coup sévère à l’ensemble de la population mondiale et l’une de ses principales conséquences a été l’augmentation des inégalités qui touchent certains groupes plus que d’autres. 

Cependant, il y a un groupe de la population qui, si dans des circonstances normales, souffre déjà de graves limitations dans l’exercice de ses droits, avec la situation actuelle de pandémie, ses droits sont affectés beaucoup plus fortement. Je fais évidemment référence aux personnes présentant une diversité fonctionnelle, sensorielle et intellectuelle qui représentent un huitième de la population mondiale. 

Sans aucun doute, la vie de plus d’un milliard de personnes avec la diversité (je comprends que le terme «handicap» dégrade l’énorme valeur de chacun d’entre eux), est devenue beaucoup plus compliquée lorsqu’il s’agit d’accéder à une éducation et à des soins de santé adaptés à leurs besoins, ainsi qu’à toutes ces ressources qui assurent non seulement leur subsistance mais aussi le développement de leur plein potentiel en tant que membre de la société. Parce qu’ils font partie de la société. Tout cela sans oublier que les niveaux de violence, de pauvreté, de discrimination, de négligence, d’abus et d’abandon touchent beaucoup plus ce groupe vulnérable de la population (en particulier les femmes et les enfants) mais que, comme le reste de la population, ils méritent toute la protection et la défense de leurs droits et de leur dignité inviolable en tant qu’êtres humains. 

Maintenant qu’il semble que le monde commence à se réveiller du cauchemar que la pandémie a causé, nous devons garder à l’esprit que nous devons continuer à travailler pour que les droits des personnes ayant une diversité fonctionnelle, sensorielle et intellectuelle soient garantis à tout moment dans le cadre de l’agenda une fois la crise de Covid-19 passée. Mais pour ce faire, il est essentiel que nous les ayons tous, car, sans aucun doute, leur opinion et leur volonté devront être entendues, respectées et accomplies à tout moment et de toutes les manières possibles. 

Briser les barrières qui empêchent un milliard de personnes de se développer pleinement est une obligation morale de mettre fin à toutes les formes de discrimination à leur encontre.Garantir les droits des personnes présentant une diversité fonctionnelle, sensorielle et intellectuelle est la responsabilité inexcusable de toute la société.

S’il vous plaît, ne l’oublions pas.

Il est entre nos mains. 

🇵🇹PORTUGUÊS🇵🇹

NÃO NOS ESQUEÇAMOS. 

Estes são tempos turbulentos, sem dúvida. A pandemia de Covid-19 infligiu um rude golpe a toda a população mundial e uma das suas principais consequências foi o aumento das desigualdades que afectam mais alguns grupos do que outros. 

Contudo, existe um grupo da população que, se em circunstâncias normais já sofre de graves limitações no exercício dos seus direitos, com a actual situação pandémica os seus direitos estão a ser afectados muito mais fortemente. Obviamente, estou a referir-me a pessoas com diversidade funcional, sensorial e intelectual que representam um oitavo da população mundial. 

Sem dúvida, a vida de mais de mil milhões de pessoas com diversidade (compreendo que o termo «deficiência» degrada o enorme valor de todas elas), tornou-se muito mais complicada quando se trata de aceder à educação e cuidados de saúde adaptados de acordo com as suas necessidades, bem como a todos aqueles recursos que asseguram não só a sua subsistência mas também o desenvolvimento do seu pleno potencial como parte da sociedade. Porque eles fazem parte da sociedade. Tudo isto sem esquecer que os níveis de violência, pobreza, discriminação, negligência, abuso e abandono afectam muito mais este grupo vulnerável da população (especialmente mulheres e crianças), mas que, como o resto da população, merecem toda a protecção e defesa dos seus direitos e da sua dignidade inviolável como seres humanos. 

Agora que parece que o mundo começa a acordar do pesadelo que a pandemia causou, devemos ter em mente que devemos continuar a trabalhar para que os direitos das pessoas com diversidade funcional, sensorial e intelectual sejam garantidos a todo o momento dentro da agenda, uma vez passada a crise da Covid-19. Mas para o fazer, é essencial que os tenhamos todos porque, sem dúvida, a sua opinião e terão de ser ouvidos, respeitados e cumpridos em todos os momentos e de todas as formas possíveis. 

Quebrar as barreiras que impedem um bilião de pessoas de se poderem desenvolver plenamente é uma obrigação moral de pôr fim a todas as formas de discriminação contra elas. Garantir os direitos das pessoas com diversidade funcional, sensorial e intelectual é uma responsabilidade indesculpável de toda a sociedade.

Por favor, não nos esqueçamos. 

Está nas nossas mãos. 

No es cosa del pasado.

(Escrito en 🇪🇸️ – Written in 🇬🇧️ – Scritto in 🇮🇹 – Rédigé en 🇫🇷️ – Escrito em 🇵🇹)

🇪🇸️ESPAÑOL🇪🇸️

Sin duda, este año pasará a la historia por la difícil situación de pandemia y por las numerosas protestas a nivel mundial en contra la violencia, del odio y de la discriminación. Los movimientos populares han alzado su voz ante las injusticias de nuestra sociedad y que hunden sus raíces en los episodios más oscuros de la etapa colonial y de la esclavitud. 

Sin embargo, creer que la esclavitud es algo del pasado es, simplemente, desconocer la realidad. Una realidad que, ahora que en 2021 se cumplen 20 años de la Declaración y el Programa de Acción de Durban, afecta a más de 40 millones de personas en todo el mundo, principalmente mujeres y niñas.

Ciertamente, hay muchas formas de esclavitud. Cuando hablamos de qué es y en qué consiste no nos referimos únicamente al trabajo forzoso, también hablamos de matrimonios forzados, la servidumbre para pagar una deuda contraída o la servidumbre heredada, el reclutamiento de menores de edad para conflictos armados olvidados que aún perduran y, por supuesto, la trata de seres humanos con fines de explotación laboral, sexual o doméstica. 

De todas estas formas contemporáneas de esclavitud, son precisamente las minorías étnicas, los pueblos originarios y las personas migrantes quienes se ven especialmente afectadas. Si añadimos la desigualdad y la discriminación por razón de género, es claro que estas nuevas formas de esclavitud afecta a mujeres y niñas de forma especialmente dramática. Es más, es posible afirmar con rotundidad que, a día de hoy, existen más personas sometidas bajo el yugo de la esclavitud que los tiempos en los que la esclavitud era una actividad permitida por las grandes potencias del pasado. 

Desgraciadamente, es previsible que la pandemia del Covid-19 tenga un efecto devastador en quienes, huyendo de la pobreza o de la guerra, son el objetivo perfecto de las redes de tráfico de personas con fines de explotación laboral o sexual. Por eso, es preciso saber detectar, identificar y proteger a las víctimas tanto en sus lugares de origen como en los lugares de destino. 

No hay excusa ni justificación posible. Hemos de alzar la voz y exigir a todos los gobiernos de toda la comunidad internacional que hagan todo lo posible para erradicar la esclavitud en todas sus formas y en cualquier lugar del mundo. Quedarse de brazos cruzados no es una opción. 

El ser humano no es un objeto. 

JAMÁS.

🇬🇧️ENGLISH🇬🇧️

IT IS NOT A THING OF THE PAST. 

This year will undoubtedly go down in history as one of the most difficult pandemic situations in the world and one of the many protests against violence, hatred and discrimination. People’s movements have raised their voices against the injustices of our society, which are rooted in the darkest episodes of the colonial and slavery era. 

However, to believe that slavery is a thing of the past is simply to ignore reality. A reality that, now that 2021 is the 20th anniversary of the Durban Declaration and Programme of Action, affects more than 40 million people around the world, mainly women and girls.

Certainly, there are many forms of slavery. When we talk about what it is and what it consists of, we do not only refer to forced labour, we also talk about forced marriages, servitude to pay off a debt or inherited servitude, the recruitment of children for forgotten armed conflicts that still exist, and of course trafficking in human beings for labour, sexual or domestic exploitation. 

Of all these contemporary forms of slavery, it is precisely ethnic minorities, native peoples and migrants who are particularly affected. If we add gender inequality and discrimination, it is clear that these new forms of slavery affect women and girls particularly dramatically. Moreover, it is possible to state emphatically that there are more people under the yoke of slavery today than there were in the times when slavery was an activity permitted by the great powers of the past. 

Unfortunately, the Covid-19 pandemic can be expected to have a devastating effect on those who, fleeing poverty or war, are the perfect targets for trafficking networks for labour or sexual exploitation. This is why it is necessary to know how to detect, identify and protect the victims both in their places of origin and in their places of destination. 

There is no excuse or justification possible. We must raise our voices and demand that all governments throughout the international community do everything possible to eradicate slavery in all its forms, everywhere in the world. Standing idly by is not an option. 

The human being is not an object. 

NEVER.

🇮🇹ITALIANO🇮🇹

NON È COSA DEL PASSATO. 

Quest’anno passerà senza dubbio alla storia a causa della difficile situazione della pandemia e delle numerose proteste mondiali contro la violenza, l’odio e la discriminazione. I movimenti popolari hanno alzato la voce contro le ingiustizie della nostra società, che affondano le loro radici negli episodi più oscuri dell’era coloniale e della schiavitù. 

Tuttavia, credere che la schiavitù sia una cosa del passato è semplicemente ignorare la realtà. Una realtà che, ora che il 2021 segna 20 anni dalla Dichiarazione e dal Programma d’azione di Durban, colpisce più di 40 milioni di persone in tutto il mondo, soprattutto donne e ragazze.

Certo, ci sono molte forme di schiavitù. Quando parliamo di cosa è e di cosa consiste, non ci riferiamo solo al lavoro forzato, ma anche ai matrimoni forzati, alla servitù per pagare un debito contratto o una servitù ereditaria, al reclutamento di minori per conflitti armati dimenticati che ancora persistono e, naturalmente, alla tratta di esseri umani a scopo di sfruttamento lavorativo, sessuale o domestico. 

Di tutte queste forme contemporanee di schiavitù, sono proprio le minoranze etniche, le popolazioni autoctone e i migranti ad essere particolarmente colpiti. Se si aggiungono la disuguaglianza di genere e la discriminazione, è chiaro che queste nuove forme di schiavitù colpiscono in modo particolarmente drammatico le donne e le ragazze. Inoltre, è possibile affermare con enfasi che, oggi, ci sono più persone sottoposte al giogo della schiavitù che ai tempi in cui la schiavitù era un’attività consentita dalle grandi potenze del passato. 

Purtroppo, si può prevedere che la pandemia di Covid-19 avrà un effetto devastante su coloro che, in fuga dalla povertà o dalla guerra, sono il bersaglio perfetto per le reti di trafficanti a fini di sfruttamento lavorativo o sessuale. Pertanto, è necessario sapere come individuare, identificare e proteggere le vittime sia nei luoghi di origine che in quelli di destinazione. 

Non ci sono scuse o giustificazioni per questo. Dobbiamo alzare la voce ed esigere che tutti i governi di tutta la comunità internazionale facciano tutto il possibile per sradicare la schiavitù in tutte le sue forme, in qualsiasi parte del mondo. Rimanere in disparte non è un’opzione. 

Gli esseri umani non sono oggetti. 

MAI.

🇫🇷️FRANÇAIS🇫🇷️
CE N’EST PAS UNE CHOSE DU PASSÉ. 

Cette année restera sans aucun doute dans les annales en raison de la situation difficile de la pandémie et des nombreuses protestations mondiales contre la violence, la haine et la discrimination. Les mouvements populaires ont élevé leur voix contre les injustices de notre société, qui trouvent leur origine dans les épisodes les plus sombres de l’ère coloniale et de l’esclavage. 

Cependant, croire que l’esclavage est une chose du passé, c’est simplement ignorer la réalité. Une réalité qui, maintenant que 2021 marque le 20e anniversaire de la déclaration et du programme d’action de Durban, touche plus de 40 millions de personnes dans le monde, principalement des femmes et des filles.

Certes, il existe de nombreuses formes d’esclavage. Lorsque nous parlons de ce qu’il est et de ce en quoi il consiste, nous ne faisons pas seulement référence au travail forcé, mais aussi aux mariages forcés, à la servitude pour rembourser une dette contractée ou à la servitude héritée, au recrutement de mineurs pour des conflits armés oubliés qui persistent encore et, bien sûr, à la traite des êtres humains à des fins d’exploitation du travail, sexuelle ou domestique. 

De toutes ces formes contemporaines d’esclavage, ce sont précisément les minorités ethniques, les peuples indigènes et les migrants qui sont particulièrement touchés. Si l’on y ajoute l’inégalité et la discrimination entre les sexes, il est clair que ces nouvelles formes d’esclavage affectent les femmes et les filles de manière particulièrement dramatique. De plus, on peut affirmer avec force qu’il y a aujourd’hui plus de personnes soumises au joug de l’esclavage qu’à l’époque où l’esclavage était une activité autorisée par les grandes puissances du passé. 

Malheureusement, on peut s’attendre à ce que la pandémie de Covid-19 ait un effet dévastateur sur ceux qui, fuyant la pauvreté ou la guerre, sont la cible parfaite des réseaux de traite à des fins d’exploitation du travail ou d’exploitation sexuelle. Il est donc nécessaire de savoir comment détecter, identifier et protéger les victimes tant dans leurs lieux d’origine que dans leurs lieux de destination. 

Il n’y a aucune excuse ou justification à cela. Nous devons élever la voix et exiger que tous les gouvernements de la communauté internationale fassent tout leur possible pour éradiquer l’esclavage sous toutes ses formes, partout dans le monde. Rester les bras croisés n’est pas une option. 

Les êtres humains ne sont pas des objets. 

JAMAIS.

🇵🇹PORTUGUÊS🇵🇹

NÃO É COISA DO PASSADO. 

Este ano ficará sem dúvida na história como uma das situações pandémicas mais difíceis do mundo e um dos mais numerosos protestos contra a violência, o ódio e a discriminação. Os movimentos populares levantaram a sua voz contra as injustiças da nossa sociedade, que têm as suas raízes nos episódios mais negros da era colonial e da escravatura. 

No entanto, acreditar que a escravatura é uma coisa do passado é simplesmente ignorar a realidade. Uma realidade que, agora que 2021 marca 20 anos desde a Declaração e Programa de Acção de Durban, afecta mais de 40 milhões de pessoas em todo o mundo, principalmente mulheres e raparigas.

Certamente, existem muitas formas de escravatura. Quando falamos do que é e em que consiste, não nos referimos apenas ao trabalho forçado, mas também aos casamentos forçados, à servidão para pagar uma dívida contraída ou herdada, ao recrutamento de menores para conflitos armados esquecidos que ainda persistem e, claro, ao tráfico de seres humanos para fins de exploração laboral, sexual ou doméstica. 

De todas estas formas contemporâneas de escravatura, são precisamente as minorias étnicas, os povos nativos e os migrantes que são particularmente afectados. Se acrescentarmos a desigualdade de género e a discriminação, é evidente que estas novas formas de escravatura afectam as mulheres e as raparigas de forma particularmente dramática. Além disso, é possível afirmar enfaticamente que, actualmente, há mais pessoas sujeitas ao jugo da escravatura do que nos tempos em que a escravatura era uma actividade permitida pelas grandes potências do passado. 

Infelizmente, pode esperar-se que a pandemia de Covid-19 tenha um efeito devastador sobre aqueles que, fugindo da pobreza ou da guerra, são o alvo perfeito para redes de tráfico para exploração laboral ou sexual. Por conseguinte, é necessário saber como detectar, identificar e proteger as vítimas tanto nos seus locais de origem como nos seus locais de destino. 

Não há desculpa ou justificação possível. Devemos levantar a nossa voz e exigir que todos os Governos da comunidade internacional façam todo o possível para erradicar a escravatura em todas as suas formas, em qualquer parte do mundo. Ficar de braços cruzados não é uma opção. 

Os seres humanos não são objectos. 

JAMAIS.

Porque a mí sí me importas.

(Escrito en 🇪🇸️ – Written in 🇬🇧️ – Scritto in 🇮🇹 – Rédigé en 🇫🇷️ – Escrito em 🇵🇹)

🇪🇸️ESPAÑOL🇪🇸️

Desde hace décadas, si hay un día internacional que, cada año, mueve a millones de personas en todo el mundo, ese día es el Día Mundial del Sida. 

Si bien es cierto que, hace no demasiado tiempo, un diagnóstico positivo en VIH era casi una condena a muerte, en la actualidad, gracias a los enormes avances en investigación, una persona que sea portadora puede llevar una vida prácticamente normal a excepción de las habituales precauciones que requiere cualquier enfermedad crónica. 

En los últimos años, el avance de la ciencia médica en a búsqueda de una vacuna ha dado grandes resultados consiguiendo, incluso, eliminar el virus de algunos pacientes. Por eso, no es una fantasía afirmar que, más pronto que tarde, el Sida será vencido o vencible en todas partes de mundo gracias a los avances de la ciencia de la algunos reniegan. 

En estos momentos de agitación por culpa de la pandemia del Covid-19, tenemos que recordar que el VIH sigue siendo una de la mayores epidemias del mundo que afecta la vida de millones de personas. Por eso, de acuerdo con los  Objetivos de Desarrollo Sostenible, debemos seguir exigiendo a todos los gobiernos mayores inversiones en investigación para conseguir una vacuna efectiva, tanto para la cura como para la prevención de la enfermedad, y accesible a cualquier persona en cualquier lugar del mundo. 

En la actualidad, de los 40 millones de personas contagiadas en el mundo, solo 25 millones tiene acceso a un tratamiento médico. Los últimos datos estiman que alrededor de 2 millones se han contagiado en fechas recientes y que el número de fallecido en 2019 ascendió a cerca de 700.000 personas. Pero, más allá de estos datos, las personas portadoras del VIH enfrentan cada día una lucha continua contra el estigma y la discriminación en su entorno social más próximo. Un rechazo especialmente cruel y hostil que les niega la posibilidad de desarrollar plenamente todo su potencial como parte de la sociedad y en condiciones de igualdad, libertad y justicia.

Desgraciadamente, queda mucho por hacer para garantizar la protección de quienes ven sistemáticamente vulnerados su dignidad y sus derechos únicamente por padecer una enfermedad que no invalida en absoluto para formar parte de la vida social de cualquier comunidad. No existe ninguna causa para discriminar a quienes solo claman respeto hacia su dignidad inviolable y hacia sus derechos inherentes. Por tanto, debemos seguir trabajando para acabar con toda forma de violencia, rechazo, odio y discriminación que sufren las personas con VIH y que, en numerosas ocasiones, se torna en SEROFOBIA a través de una persecución violenta. 

Hemos de comprometernos como sociedad y exigir que todos los compromisos adquiridos sean cumplidos sin demora. Aún queda mucho por hacer y, aunque la pandemia del Covid-19  haya alterado nuestras vidas, no existe ningún obstáculo que pueda impedir el seguir avanzado por la defensa de todos los derechos y la dignidad de las personas con VIH.

No quiero terminar sin antes mandar un mensaje muy especial;

Solo quiero que sepas que estoy aquí. Seguiré luchando a tu lado para defenderte de cualquier ataque, incluso de la gente que te rodea. Piensa que estamos juntos en esto, que siempre voy a querer abrazarte. Esa es mi promesa. Porque a mí sí me importas. 

🇬🇧️ENGLISH🇬🇧️

BECAUSE I DO CARE ABOUT YOU. 

For decades, if there is one international day that moves millions of people around the world every year, it is World AIDS Day. 

While it is true that not so long ago a positive HIV diagnosis was almost a death sentence, today, thanks to enormous advances in research, a person living with HIV can lead a virtually normal life with the exception of the usual precautions required for any chronic illness. 

In recent years, advances in medical science in the search for a vaccine have yielded great results, even eliminating the virus from some patients. Therefore, it is not a fantasy to say that sooner rather than later AIDS will be defeated or beaten everywhere in the world thanks to the advances in science of some people. 

At this time of turmoil over the Covid-19 pandemic, we must remember that HIV remains one of the world’s largest epidemics affecting the lives of millions of people. That is why, in line with the Sustainable Development Goals, we must continue to call on all governments to invest more in research for an effective vaccine, both for the cure and for the prevention of the disease, and accessible to anyone, anywhere in the world. 

Currently, of the 40 million people infected worldwide, only 25 million have access to medical treatment. The latest data estimate that around 2 million have recently become infected and that the number of deaths in 2019 will be around 700,000. But beyond these data, people living with HIV face an ongoing struggle with stigma and discrimination in their immediate social environment every day. This is a particularly cruel and hostile rejection that denies them the possibility to develop their full potential as part of society and in conditions of equality, freedom and justice.

Unfortunately, much remains to be done to ensure the protection of those whose dignity and rights are systematically violated solely because they suffer from a disease that does not in any way invalidate their ability to be part of the social life of any community. There is no cause to discriminate against those who only claim respect for their inviolable dignity and inherent rights. We must therefore continue to work to end all forms of violence, rejection, hatred and discrimination suffered by people with HIV, which often turns into SEROPHOBIA through violent persecution. 

We must commit ourselves as a society and demand that all commitments made are fulfilled without delay. There is still much to be done and although the Covid-19 pandemic has altered our lives, there is no obstacle that can prevent us from continuing to advance the defence of all the rights and dignity of people with HIV.

I do not want to end without sending a very special message;

I just want you to know that I am here. I will continue to fight by your side to defend you from any attack, even from the people around you. Think that we are in this together, that I will always want to embrace you. That is my promise. Because I do care about you. 

🇮🇹ITALIANO🇮🇹

PERCHÉ CI TENGO A TE. 

Per decenni, se c’è una giornata internazionale che muove ogni anno milioni di persone in tutto il mondo, è la Giornata mondiale dell’AIDS. 

Se è vero che, non molto tempo fa, una diagnosi di sieropositività era quasi una condanna a morte, oggi, grazie agli enormi progressi della ricerca, una persona portatrice può condurre una vita praticamente normale, con l’eccezione delle consuete precauzioni necessarie per qualsiasi malattia cronica. 

Negli ultimi anni, il progresso della scienza medica nella ricerca di un vaccino ha dato grandi risultati, riuscendo persino a eliminare il virus da alcuni pazienti. Non è quindi una fantasia affermare che, prima o poi, l’AIDS sarà sconfitto o sconfitto in tutte le parti del mondo grazie ai progressi scientifici di alcune persone. 

In questo momento di tumulto a causa della pandemia di Covid-19, dobbiamo ricordare che l’HIV rimane una delle più grandi epidemie del mondo che colpisce la vita di milioni di persone. Per questo motivo, in conformità con gli Obiettivi di Sviluppo Sostenibile, dobbiamo continuare a chiedere a tutti i governi maggiori investimenti nella ricerca per un vaccino efficace, sia per la cura che per la prevenzione della malattia, e accessibile a chiunque in qualsiasi parte del mondo. 

Attualmente, dei 40 milioni di persone infettate in tutto il mondo, solo 25 milioni hanno accesso alle cure mediche. Gli ultimi dati stimano che circa 2 milioni di persone sono state infettate di recente e che il numero di morti nel 2019 è di circa 700.000. Ma al di là di questi dati, le persone che vivono con l’HIV affrontano ogni giorno una continua lotta contro lo stigma e la discriminazione nel loro ambiente sociale immediato. Un rifiuto particolarmente crudele e ostile che nega loro la possibilità di sviluppare tutto il loro potenziale come parte della società e in condizioni di uguaglianza, libertà e giustizia.

Purtroppo, molto resta ancora da fare per garantire la tutela di coloro la cui dignità e i cui diritti sono sistematicamente violati solo perché affetti da una malattia che non inficia in alcun modo la loro capacità di far parte della vita sociale di qualsiasi comunità. Non c’è motivo di discriminare coloro che rivendicano solo il rispetto della loro inviolabile dignità e dei loro diritti intrinseci. Dobbiamo quindi continuare a lavorare per porre fine a tutte le forme di violenza, rifiuto, odio e discriminazione subite dalle persone con HIV, che spesso si trasformano in SEROPHOBIA attraverso la persecuzione violenta. 

Dobbiamo impegnarci come società ed esigere che tutti gli impegni presi vengano rispettati senza indugio. C’è ancora molto da fare e, sebbene la pandemia di Covid-19 abbia alterato le nostre vite, non c’è nessun ostacolo che possa impedirci di continuare a progredire nella difesa di tutti i diritti e della dignità delle persone sieropositive.

Non voglio finire senza inviare un messaggio molto speciale;

Voglio solo che sappiate che sono qui. Continuerò a combattere al vostro fianco per difendervi da qualsiasi attacco, anche dalle persone che vi circondano. Pensa che ci siamo dentro insieme, che vorrò sempre abbracciarti. Questa è la mia promessa. Perché ci tengo a te. 

🇫🇷️FRANÇAIS🇫🇷️

PARCE QUE JE ME SOUCIE DE VOUS. 

Depuis des décennies, s’il existe une journée internationale qui fait bouger des millions de personnes dans le monde chaque année, c’est bien la Journée mondiale du sida. 

S’il est vrai qu’il n’y a pas si longtemps, un diagnostic de séropositivité était presque une condamnation à mort, aujourd’hui, grâce aux énormes progrès de la recherche, une personne porteuse peut mener une vie pratiquement normale, à l’exception des précautions habituelles requises pour toute maladie chronique. 

Ces dernières années, les progrès de la science médicale dans la recherche d’un vaccin ont donné d’excellents résultats, réussissant même à éliminer le virus chez certains patients. Il n’est donc pas illusoire d’affirmer que, tôt ou tard, le sida sera vaincu ou vaincu dans toutes les régions du monde grâce aux progrès de la science de certains. 

En cette période de bouleversement due à la pandémie de Covid-19, nous devons nous rappeler que le VIH reste l’une des plus grandes épidémies du monde, affectant la vie de millions de personnes. C’est pourquoi, conformément aux objectifs de développement durable, nous devons continuer à exiger de tous les gouvernements qu’ils investissent davantage dans la recherche d’un vaccin efficace, tant pour la guérison que pour la prévention de la maladie, et accessible à tous, partout dans le monde. 

Actuellement, sur les 40 millions de personnes infectées dans le monde, seules 25 millions ont accès à un traitement médical. Les dernières données estiment qu’environ 2 millions de personnes ont été récemment infectées et que le nombre de décès en 2019 est d’environ 700 000. Mais au-delà de ces données, les personnes vivant avec le VIH sont confrontées chaque jour à une lutte continue contre la stigmatisation et la discrimination dans leur environnement social immédiat. Un rejet particulièrement cruel et hostile qui les prive de la possibilité de développer pleinement leur potentiel en tant que partie intégrante de la société et dans des conditions d’égalité, de liberté et de justice.

Malheureusement, il reste beaucoup à faire pour assurer la protection de ceux dont la dignité et les droits sont systématiquement violés du seul fait qu’ils souffrent d’une maladie qui n’invalide en rien leur capacité à participer à la vie sociale de toute communauté. Il n’y a aucune raison de discriminer ceux qui ne réclament que le respect de leur dignité inviolable et de leurs droits inhérents. Nous devons donc continuer à travailler pour mettre fin à toutes les formes de violence, de rejet, de haine et de discrimination dont sont victimes les personnes séropositives, qui se transforment souvent en SEROPHOBIE par le biais de persécutions violentes. 

Nous devons nous engager en tant que société et exiger que tous les engagements pris soient respectés sans délai. Il reste beaucoup à faire et, bien que la pandémie de Covid-19 ait modifié nos vies, aucun obstacle ne peut nous empêcher de continuer à avancer dans la défense de tous les droits et de la dignité des personnes atteintes du VIH.

Je ne veux pas terminer sans envoyer un message très spécial ;

Je veux juste que vous sachiez que je suis là. Je continuerai à me battre à vos côtés pour vous défendre contre toute attaque, même de la part des personnes qui vous entourent. Pensez que nous sommes dans le même bateau, que je veux toujours vous serrer dans mes bras. C’est ma promesse. Parce que je me soucie de vous. 

🇵🇹PORTUGUÊS🇵🇹

PORQUE EU PREOCUPO-ME CONTIGO. 

Durante décadas, se há um dia internacional que movimenta milhões de pessoas em todo o mundo todos os anos, é o Dia Mundial da SIDA. 

Embora seja verdade que, não há muito tempo, um diagnóstico de HIV positivo era quase uma sentença de morte, hoje, graças a enormes avanços na investigação, uma pessoa que é portadora pode levar uma vida virtualmente normal, com excepção das precauções habituais necessárias para qualquer doença crónica. 

Nos últimos anos, o avanço da ciência médica na procura de uma vacina deu grandes resultados, tendo mesmo conseguido eliminar o vírus de alguns pacientes. Portanto, não é uma fantasia afirmar que, mais cedo ou mais tarde, a SIDA será derrotada ou ultrapassada em todas as partes do mundo graças aos avanços da ciência de algumas pessoas. 

Neste momento de tumulto devido à pandemia de Covid-19, temos de recordar que o VIH continua a ser uma das maiores epidemias do mundo que afecta a vida de milhões de pessoas. É por isso que, de acordo com os Objectivos de Desenvolvimento Sustentável, devemos continuar a exigir de todos os governos um maior investimento na investigação de uma vacina eficaz, tanto para a cura como para a prevenção da doença, e acessível a qualquer pessoa em qualquer parte do mundo. 

Actualmente, dos 40 milhões de pessoas infectadas em todo o mundo, apenas 25 milhões têm acesso a tratamento médico. Os últimos dados estimam que cerca de 2 milhões foram recentemente infectados e que o número de mortes em 2019 é de cerca de 700.000. Mas para além destes dados, as pessoas que vivem com o VIH enfrentam diariamente uma luta contínua contra o estigma e a discriminação no seu ambiente social imediato. Uma rejeição particularmente cruel e hostil que lhes nega a possibilidade de desenvolverem todo o seu potencial como parte da sociedade e em condições de igualdade, liberdade e justiça.

Infelizmente, muito há ainda a fazer para assegurar a protecção daqueles cuja dignidade e direitos são sistematicamente violados apenas porque sofrem de uma doença que não invalida de forma alguma a sua capacidade de fazer parte da vida social de qualquer comunidade. Não há motivo para discriminar aqueles que apenas reivindicam o respeito pela sua dignidade inviolável e direitos inerentes. Devemos, portanto, continuar a trabalhar para acabar com todas as formas de violência, rejeição, ódio e discriminação sofridas pelas pessoas com VIH, que muitas vezes se transforma em SEROPHOBIA através de perseguições violentas. 

Temos de nos comprometer como sociedade e exigir que todos os compromissos assumidos sejam cumpridos sem demora. Há ainda muito a fazer e, embora a pandemia de Covid-19 tenha alterado as nossas vidas, não há obstáculo que nos possa impedir de continuar a avançar na defesa de todos os direitos e dignidade das pessoas com VIH.

Não quero terminar sem enviar uma mensagem muito especial;

Só quero que saibam que estou aqui. Continuarei a lutar ao vosso lado para vos defender de qualquer ataque, mesmo das pessoas que vos rodeiam. Pense que estamos juntos nisto, que eu quererei sempre abraçá-lo. Essa é a minha promessa. Porque eu preocupo-me consigo.