(Escrito en 🇪🇸– Written in 🇬🇧– Scritto in 🇮🇹– Rédigé en 🇫🇷– Escrito em 🇵🇹)
🇪🇸ESPAÑOL🇪🇸
Este año celebraremos el Día Internacional de la Mujer de forma muy diferente al año anterior. La pandemia por el Covid-19 no permite salir a la calle pero nada ni nadie puede impedir que sigamos luchando a diario por la LIBERTAD, la JUSTICIA y la IGUALDAD. Tres palabras que, sin duda, son más necesarias que nunca.
En años pasados, cientos de miles de hombres y mujeres, inundaban las calles para clamar por la igualdad y contra toda forma de discriminación sobre la mujer. Aunque este año no sea posible llenar nuestras ciudades y pueblos de color púrpura, nada ni nadie puede impedirnos el seguir defendiendo los avances conseguidos y continuar luchando por las metas que aún quedan pendientes. Todo ello, reconociendo el trabajo y la valentía de millones de mujeres en todo mundo que, cada día, a lo largo de la historia y durante generaciones, han jugado un papel incuestionable en la lucha por la igualdad de derechos y oportunidades en sus países y comunidades.
A pesar de la situación actual, millones de voces siguen unidas para seguir reivindicando de forma unánime la igualdad de derechos y de oportunidades de mujeres y niñas en todo el mundo y contra cualquier atisbo de involución. De ahí que, como sociedad, debamos de reafirmar nuestro férreo compromiso por la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres. Una igualdad en todos los sentidos y en todos los aspectos de la vida de la que todas y todos formamos parte. Por eso, este día no es uno más en el calendario de fechas señaladas porque, a pesar de los muchos avances, nuestra sociedad aún tiene un largo camino que recorrer en la lucha por la plena igualdad. No olvidemos que, a pesar de los muchos avances, en ninguno de los países que conforman la comunidad internacional se ha alcanzado la plena igualdad de género.
Hoy debemos rendir homenaje a la figura y enorme labor de todas aquellas mujeres excepcionales cuyo sacrificio, trabajo y dedicación han sido difuminados o, peor aún, borrados de la historia de la humanidad de forma injusta y deliberada. Sin la labor y sin el ingenio de las mujeres jamás se habrían alcanzado hitos tan importantes como fotografiar por primera vez un agujero negro gracias a KATIE BOUMAN; el descubrimiento de nuestros ancestros más remotos gracias NIEVES LÓPEZ MARTÍNEZ; avanzar en la lucha por los derechos civiles de la mano de mujeres excepcionales como MAYA ANGELOU, CONSUELO CRUZ ARBOLEDA y JANETH MOSQUERA RIVERA; volver a Marte gracias a a labor de DIANA TRUJILLO; o haber llegado a la Luna gracias a la inmensa valía de KATHERINE JOHNSON, DOROTHY VAUGHAN y MARY JACKSON que, siendo mujeres excepcionales, sufrieron una enorme discriminación por el mero hecho de ser mujeres y afrodescendientes.

Si bien son incuestionables todos los avances en materia de derechos, aún hay que seguir trabajando en la abolición de leyes arcaicas que someten a mujeres y niñas bajo situaciones de práctica esclavitud o explotación sexual y, muy especialmente, en la eliminación de todos los obstáculos en el acceso a una educación que les permita desarrollar todo su potencial, empoderamiento y reivindicarse a sí mismas como mujeres libres e independientes. Sin embargo, en épocas recientes estamos asistiendo un fuerte retroceso en cuanto a la protección jurídica de mujeres y niñas frente a la violencia en el ámbito doméstico y en relación con los derechos sexuales y reproductivos. Un riesgo de involución que se ha visto agravado con la actual situación de pandemia en donde millones de mujeres y niñas se ven encerradas en sus hogares sin posibilidad de huir de su maltratador y de un entorno de violencia.
En la actualidad, a pesar de los avances sociales de las últimas décadas, más de 2.700 millones de mujeres no tienen acceso a las mismas oportunidades de trabajo y cuentan con una retribución salarial un 23% inferior respecto del hombre. Además, apenas un 25% de los cargos políticos electos son mujeres. Todo esto sin olvidar que, de acuerdo con fuentes de Naciones Unidas, una de cada tres mujeres en todo mundo es víctima de violencia por el mero hecho de ser mujer. Es más, en algunos países de nuestro entorno los niveles de protección de la mujer en cuanto a la no discriminación del trabajo o, peor aún, en lo que respecta a la protección contra la violencia sobre la mujer y, muy especialmente, en lo relativo al respeto hacia la libertad sexual y hacia los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, no solo han descendido sino corren serio riesgo de desaparecer.
Por supuesto, no podemos olvidar a todas las mujeres que, producto de la sinrazón, han perdido la vida a manos de un MACHISMO TERRORISTA, GENOCIDA Y ASESINO que lo único que ha conseguido es que CADA DÍA MÁS MUJERES Y HOMBRES ALCEMOS LA VOZ CLAMANDO EN CONTRA DE ESTE DELITO DE ODIO QUE ES LA VIOLENCIA SOBRE LA MUJER, en pro de la igualdad y por el respeto y reconocimiento pleno y efectivo de iguales derechos y libertades entre mujeres y hombres en todos los ámbitos de la vida pública, privada, social, económica y cultural. Pensemos que todo se reduce a una cuestión de poder en donde, durante siglos, la mujer ha sido sistemáticamente discriminada por el mero hecho de serlo dentro un sistema de dominación heteropatriarcal profundamente enraizado que ha contribuido durante generaciones a ensanchar el abismo existente entre hombres y mujeres. Y es que, estamos hablando del respeto hacia la DIGNIDAD INVIOLABLE DE LA MUJER COMO ELEMENTO INHERENTE A SU CONDICIÓN DE SER HUMANO. Una dignidad que debe ser respetada, reconocida y amparada por el mero hecho de ser persona, sin distinciones ni contrapuntos, sin intenciones ocultas ni dobles matices y sin medias verdades ni mentiras disimuladas.
Llegados a este punto, es preciso hacer referencia a algunas formas de violencia sobre a las que debe prestarse especial atención. Y es que, en tiempos recientes, han proliferado una serie de discursos que ha cuestionado y negado de forma sistemática la realidad de las mujeres transgénero en nuestro país. En este sentido, hay que dejar una cosa bien clara: UNA MUJER TRANSGÉNERO ES UNA MUJER. Por tanto, de la misma manera en la que se reivindica que la dignidad y los derechos de la mujer no se cuestiona, LA DIGNIDAD INVIOLABLE Y LOS DERECHOS DE LAS MUJERES TRANSGÉNERO TAMPOCO SON CUESTIONABLES.
Desgraciadamente, las Personas Transgénero son objeto de continuos ataques, agresiones físicas, persecución e, incluso, de ASESINATO, además de sufrir diariamente una clara violencia institucional cuando, de forma sistemática, son cuestionadas al intentar hacer uso de un sistema sanitario en donde, a día de hoy, siguen siendo consideradas como personas con una patología, como personas enfermas, cuando la transexualidad no es ninguna enfermedad. LA TRANSEXUALIDAD ES UNA MUESTRA MÁS DE LA ENORME RIQUEZA Y DIVERSIDAD QUE PRESENTA UNA HUMANIDAD CONFORMADA POR CASI 8.000 MILLONES DE PERSONAS, TODAS ELLAS NACIDAS LIBRES E IGUALES EN DIGNIDAD Y EN DERECHOS.
Son numerosas las mujeres transgénero que luchan a diario por el reconocimiento del ejercicio legítimo de los derechos de los que son titulares, enriqueciendo la lucha por la igualdad y dotando de nueva fuerza las reivindicaciones en materia de derechos humanos y fundamentales. Figuras como CARLA ANTONELLI, MAR CAMBROLLÉ, KIM PÉREZ, LAURA BUGALHO, MARINA SÁENZ, PETRA DE SUTTER, AMARANTA GÓMEZ o RACHEL LEVINE, han trabajado toda su vida por los derechos de las Personas Transgénero y su inclusión en todos los sectores de la sociedad. Su labor debe ser reconocida al igual que su valía como MUJERES EXCEPCIONALES.

Es preciso reivindicar el fin de todo carácter discriminatorio que señale a la transexualidad como una patología porque NO LO ES. Aunque así lo haya determinado la OMS hace relativamente poco tiempo, considerando a la transexualidad como una incongruencia de género, LAS PERSONAS TRANS NI TIENEN DISFORIA NI SON UNA INCONGRUENCIA DE GENERO. Por tanto, todo argumento en contra de los derechos, de la realidad y de la existencia incuestionable las Personas Transgénero, provoca una profunda VERGÜENZA INTELECTUAL y, en consecuencia, debe ser rechazado por ser contrario a la dignidad humana inviolable y a los derechos inherentes de los que son titulares así como en cuanto libre desarrollo de la personalidad. Por tanto, NADA NI NADIE PUEDE CUESTIONAR SU DIGNIDAD Y SUS DERECHOS INALIENABLES bajo ninguna circunstancia. Insisto: UNA MUJER TRANS ES UNA MUJER Y UN HOMBRE TRANS ES UN HOMBRE.
Sin desmerecer en absoluto la enorme valía y capacidad de muchas y muchos de sus profesionales, entiendo que es preciso mencionar la enorme falta de formación que aún caracteriza al personal de la Administración de Justicia, de las Fuerzas de Seguridad, de los Servicios Sociales y de los Servicios Sanitarios. Esta ausencia de formación implica también la falta de un tratamiento correcto cuando las víctimas acuden a denunciar cualquiera de las diferentes violencias machistas que, sin duda, también se hallan presentes en aquellos casos en donde las víctimas lo son además por conductas relacionadas con el racismo, la xenofobia y la LGTBIfobia. Por eso, es necesario reivindicar que toda persona que entre en contacto directo con una víctima, ya sea desde la Administración de Justicia, desde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o desde los Servicios Sociales, cuente con una FORMACIÓN OBLIGATORIA, PERIÓDICA Y ACTUALIZADA en materia de igualdad entre mujeres y hombres; en materia migración y multiculturalidad; en materia de diversidad afectivo-sexual, identidad y expresión de género; en materia de lucha contra la violencia sobre la mujer; y, por supuesto, en materia de la lucha por la libertad e indemnidad sexual de las víctimas. Únicamente con una formación adecuada, todas aquellas personas que entren en contacto con las víctimas podrán entender realmente las dramáticas circunstancias y las presiones a las que todas las víctimas se sienten sometidas a la hora de reunir las fuerzas suficientes para dar el paso e interponer una denuncia.
Si realmente nos consideramos una sociedad democrática y concienciada con la realidad social que nos rodea, hemos de alzar la voz y exigir a todos los gobiernos que cumplan con sus obligaciones y aumenten los esfuerzos en la lucha contra toda forma de discriminación hacia mujeres y niñas en la vida pública y social, muy especialmente en los espacios rurales. Si realmente queremos aspirar a vivir en una sociedad justa en donde no exista la violencia sobre la mujer, ni tampoco sobre cualquier otra persona, no sólo tendremos que ser capaces de identificar y de combatir cualquier forma de discriminación sino que, además, tendremos que ser capaces de evitar cualquier intento de retroceso en la lucha por la igualdad plena igualdad entre entre mujeres y hombres, entre todos los seres humanos, tanto a corto como a medio plazo.
Unicamente a través del feminismo transversal e inclusivo seremos capaces de transformar y de redefinir nuestra sociedad, nuestras calles, nuestros barrios y nuestros hogares. Si la igualdad no empieza por ahí, estaremos cometiendo un error que permitirá que la violencia, el odio y la discriminación sigan enraizados en nuestra sociedad, con todo el riesgo eso que supone, y no solo con respecto a la libertad, a la dignidad y a los derechos de la mujer, sino también para toda la humanidad y en cualquier parte del mundo. Por eso, ha llegado el momento de corregir todos y cada uno de los desequilibrios y desigualdades que en pleno siglo XXI impiden a mujeres y niñas el poder desarrollar todo su potencial y revertirlo en beneficio de la sociedad.
Para avanzar como una sociedad madura, justa y comprometida, hemos de ser capaces de aunar nuestras fuerzas en favor de la defensa dignidad humana inviolable y de los derechos inherentes de toda persona, alcanzando así las cotas más altas de solidaridad, de justicia social y paz para todo el conjunto de nuestra sociedad, así como entre todos los pueblos, bajo un contexto en donde los constantes avances tecnológicos y los modelos de desarrollo sostenible estén más presentes que nunca, y sin excluir ni tampoco negar los derechos de ninguna persona, sea quien sea, y en cualquier lugar del mundo.
No olvidemos que todos avances y las metas alcanzadas hasta ahora pueden desaparecer rápidamente si no somos capaces de responder ante el grave peligro que supone el resurgimiento de aquellas corrientes de pensamiento radical próximas a los nacionalismos más exacerbados y reaccionarios, a las posturas populistas de ambos extremos y a las políticas de austeridad asfixiante que solo contribuyen a la merma de la libertad y del ejercicio de los derechos más básicos de mujeres y niñas como el derecho a acceder a una educación, el derecho a acceder al mercado laboral con la percepción de una misma retribución salarial por un mismo trabajo realizado, el derecho a la libertad religiosa y de pensamiento, el derecho a la salud sexual y reproductiva o el derecho de acceso al Sistema Sanitario, así como a cualquier otro servicio público de carácter social o asistencial.
Hemos de aspirar a una sociedad feminista en donde el respeto hacia la dignidad, los derechos, las libertades y la igualdad de oportunidades sean siempre reales y efectivas para todas las mujeres y niñas. Una sociedad en el que la igualdad entre hombres y mujeres, sean quienes sean, sean como sean y piensen como piensen, no sea sólo la reivindicación de un solo día, sino que sea una tarea diaria, obligada y con compromiso inquebrantable de toda sociedad que se tenga a sí misma por una sociedad plural, social, libre, justa, inclusiva, diversa, democrática y avanzada.
Por todo ello, a pesar de la pandemia, en el día de hoy, así como durante todo el año, la voz de las mujeres y niñas de todo el mundo debe rugir y ser escuchada por todas partes. A esa voz, que también es la nuestra, debemos sumarnos incondicionalmente si realmente queremos evitar cualquier tipo de retroceso en la protección de la dignidad y de los derechos más básicos, inalienables e inherentes de toda persona, sea quien sea, y dentro de una reivindicación, tan justa como necesaria, y que puede simplificarse en pocas palabras: RESPETO, LIBERTAD, JUSTICIA, IGUALDAD, DIGNIDAD y DERECHOS.
No quisiera terminar estas reflexiones sin antes lanzar dos últimos mensajes:
El primero de estos mensajes va dirigido a toda aquella persona, sea hombre o mujer, que haya sido víctima alguna vez de violencia, odio o discriminación, con motivo de su sexo, origen étnico-nacional, de su orientación e identidad sexual y expresión de género o de cualquier otra causa:
A ti, que eres mi igual, quiero decirte, con el corazón en la mano, y mientras lees estas últimas líneas, que no tengas miedo, que está en tus manos, que la soledad no es tu única compañera de viaje, que no te detengas nunca y que eres una persona tan válida como cualquier otra; tan perfectamente imperfecta como cualquier otro ser humano en el mundo; tan capaz y tan importante para llegar tal alto como tú desees y te propongas; y tan merecedora de todo el respeto del mundo como cualquier otro ser humano, seas quien seas. Que nadie te arrebate tu luz, pero que tú tampoco intentes apagar la luz de quien te rodea; que ames tanto como quieras, pero que nunca desees poseer a nadie; que vivas con toda la libertad que ansías, pero sin limitar la libertad de quien esté a tu lado; y que sientas toda la felicidad que mereces, pero sin arrebatarla a quien también la merece.
Y el segundo de los mensajes, por ser hoy en Día Internacional de la Mujer, quiero dedicarlo a las mujeres, a todas las mujeres:
A ti, mujer, que eres mi igual, te digo, también con el corazón en la mano, que no hay nada que no seas capaz de hacer y que no hay meta u objetivo que no seas capaz de alcanzar. Piensa que cuando nos damos cuenta de lo que somos capaces de hacer, de lo que tú, mi igual, eres capaz de hacer, las estrellas se convierten en nuestro único límite, el único límite, tu único límite. ¿Y quieres saber por qué te digo todo esto? Porque, ante todo, y aunque alguna vez alguien haya intentado infravalorarte y hacerte pensar lo contrario, no olvides que eres SABIA, no olvides que eres FUERTE, no olvides que eres INVENCIBLE, no olvides que, ante todo, eres MUJER.
Sigamos avanzando, sigamos sumando fuerzas, uniendo voces y creando sinergias.
FELÍZ DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER.
¡QUE SE OIGA VUESTRO RUGIDO!
✨🌿🌹💜

——————/ I AM WOMAN – SOY MUJER /——————
Soy mujer, óyeme rugir // I am woman, hear me roar
En números demasiado importantes para ignorar // In numbers too big to ignore
Y sé demasiado para volver atrás y disimular // And I know too much to go back an’ pretend
Porque lo he oído todo antes // ‘Cause I’ve heard it all before
Y he estado allí abajo en el suelo // And I’ve been down there on the floor
Nunca más nadie va a seguir rebajándome de nuevo // No one’s ever gonna keep me down again
Oh sí, soy sabia // Oh yes, I am wise
Pero es sabiduría nacida del dolor // But it’s wisdom born of pain
Sí, he pagado el precio // Yes, I’ve paid the price
Pero mira cuánto he ganado // But look how much I gained
Si tengo que hacerlo, puedo hacer cualquier cosa /If I have to, I can do anything
Soy fuerte (fuerte) // I am strong (strong)
Soy Invencible (Invecible) // I am invincible (invincible)
Soy mujer // I am woman
Puedes doblarme pero nunca romperme// You can bend but never break me
Porque eso sólo sirve para hacerme // ‘Cause it only serves to make me
Más decida para alcanzar mi meta final// More determined to achieve my final goal
Y vuelvo más fuerte // And I come back even stronger
No ya una principiante // Not a novice any longer
Porque tu has aumentado la creencia en mi alma // ‘Cause you’ve deepened the conviction in my soul.
Oh sí, soy sabia // Oh yes, I am wise
Pero es sabiduría nacida del dolor // But it’s wisdom born of pain
Sí, he pagado el precio // Yes, I’ve paid the price
Pero mira cuánto he ganado // But look how much I gained
Si tengo que hacerlo, puedo hacer cualquier cosa // If I have to, I can do anything
Soy fuerte (fuerte) // I am strong (strong)
Soy Invencible (Invecible) // I am invincible (invincible)
Soy mujer // I am woman
Soy mujer, obsérvame crecer // I am woman watch me grow
Mírame de pie frente a frente // See me standing toe to toe
Mientras extiendo mis amorosos brazos a tráves de las tierra // As I spread my lovin’ arms across the land
Pero aún soy un embrión // But I’m still an embryo
Con un largo, largo camino por recorrer // With a long, long way to go
Hasta que haga entender a mi hermano // Until I make my brother understand
Oh sí, soy sabia // Oh yes, I am wise
Pero es sabiduría nacida del dolor // But it’s wisdom born of pain
Sí, he pagado el precio // Yes, I’ve paid the price
Pero mira cuánto he ganado // But look how much I gained
Si tengo que hacerlo, puedo enfrentarme a cualquier cosa // If I have to, I can face anything
Soy fuerte (fuerte ) // I am strong (Strong)
Soy invincible (invincible ) // I am invincible (Invincible)
Soy mujer // I am woman
Soy mujer // I am woman
Soy invincible // I am invincible
Soy fuerte // I am strong
Soy mujer // I am woman
Soy invencible // I am invincible
Soy fuerte // I am strong
Soy mujer // I am woman
🇬🇧ENGLISH🇬🇧
LET YOUR ROAR BE HEARD!
This year we will celebrate International Women’s Day in a very different way than last year. The Covid-19 pandemic is keeping us off the streets, but nothing and no one can stop us from continuing our daily struggle for FREEDOM, JUSTICE and EQUALITY. Three words that are undoubtedly more necessary than ever.
In past years, hundreds of thousands of men and women flooded the streets to cry out for equality and against all forms of discrimination against women. Although this year it will not be possible to fill our cities and towns with purple, nothing and no one can stop us from continuing to defend the progress achieved and to continue to fight for the goals that are still pending. All of this, recognising the work and courage of millions of women around the world who, every day, throughout history and for generations, have played an unquestionable role in the struggle for equal rights and opportunities in their countries and communities.
Despite the current situation, millions of voices continue to unite in unanimously demanding equal rights and opportunities for women and girls around the world and against any hint of regression. Therefore, as a society, we must reaffirm our strong commitment to equal treatment and equal opportunities for women and men. Equality in all senses and in all aspects of life of which we are all part. That is why this day is not just one more in the calendar of important dates because, despite the many advances, our society still has a long way to go in the fight for full equality. Let us not forget that, despite much progress, full gender equality has not been achieved in any of the countries that make up the international community.
Today we must pay tribute to the figure and enormous work of all those exceptional women whose sacrifice, work and dedication have been blurred or, even worse, unfairly and deliberately erased from the history of humanity. Without the work and ingenuity of women, such important milestones would never have been reached as the first photographing of a black hole thanks to KATIE BOUMAN; the discovery of our most remote ancestors thanks to NIEVES LÓPEZ MARTÍNEZ; progress in the fight for civil rights thanks to exceptional women such as MAYA ANGELOU, CONSUELO CRUZ ARBOLEDA and JANETH MOSQUERA RIVERA; to return to Mars thanks to the work of DIANA TRUJILLO; or to have reached the Moon thanks to the immense courage of KATHERINE JOHNSON, DOROTHY VAUGHAN and MARY JACKSON who, being exceptional women, suffered enormous discrimination for the mere fact of being women and Afro-descendants.

Although all the advances in terms of rights are unquestionable, it is still necessary to continue working on the abolition of archaic laws that subject women and girls to situations of practical slavery or sexual exploitation and, most especially, on the elimination of all obstacles to access to an education that allows them to develop their full potential, empowerment and to claim themselves as free and independent women. However, in recent times we are witnessing a strong regression in terms of the legal protection of women and girls against violence in the domestic sphere and in relation to sexual and reproductive rights. This risk of regression has been aggravated by the current pandemic situation where millions of women and girls are locked in their homes with no possibility of fleeing their abuser and an environment of violence.
Today, despite the social advances of recent decades, more than 2.7 billion women do not have access to equal job opportunities and are paid 23% less than men. In addition, barely 25% of elected politicians are women. Not to mention the fact that, according to UN sources, one in three women worldwide is a victim of violence simply because she is a woman. What is more, in some countries around us, the levels of protection for women in terms of non-discrimination at work or, worse still, in terms of protection against violence against women and, most especially, in terms of respect for women’s sexual freedom and sexual and reproductive rights, have not only fallen but are in serious danger of disappearing.
Of course, we cannot forget all the women who, as a result of unreason, have lost their lives at the hands of a TERRORIST, GENOCIDE AND MURDERFUL MACHISM that the only thing it has achieved is that EVERY DAY MORE WOMEN AND MEN RAISE THE VOICE OUT SCREAMING AGAINST THIS CRIME OF HATE WHICH IS VIOLENCE AGAINST WOMEN, for equality and for the full and effective respect and recognition of equal rights and freedoms between women and men in all areas of public, private, social, economic and cultural life. Let’s think that it all comes down to a question of power where, for centuries, women have been systematically discriminated against for the mere fact of being women within a deeply rooted system of heteropatriarchal domination that has contributed for generations to widening the existing gap between men and women. We are talking about respect for the INVIOLABLE DIGNITY OF WOMEN AS AN INHERENT ELEMENT OF THEIR CONDITION AS HUMAN BEINGS. A dignity that must be respected, recognised and protected by the mere fact of being a person, without distinctions or counterpoints, without hidden intentions or double nuances and without half-truths or disguised lies.
At this point, it is necessary to refer to some forms of violence to which special attention should be paid. In recent times, there has been a proliferation of discourses that have systematically questioned and denied the reality of transgender women in our country. In this sense, one thing must be made very clear: A TRANSGENDER WOMAN IS A WOMAN. Therefore, in the same way that the dignity and rights of women are not questioned, THE INVIOLABLE DIGNITY AND RIGHTS OF TRANSGENDER WOMEN ARE NOT QUESTIONABLE.
Unfortunately, Transgender People are the object of continuous attacks, physical aggression, persecution and even MURDER, as well as suffering clear institutional violence on a daily basis when they are systematically questioned when trying to make use of a health system where, to this day, they are still considered as people with a pathology, as sick people, when transsexuality is not an illness at all. TRANSSEXUALITY IS ANOTHER EXAMPLE OF THE ENORMOUS RICHNESS AND DIVERSITY OF A HUMANITY MADE UP OF ALMOST 8 BILLION PEOPLE, ALL OF THEM BORN FREE AND EQUAL IN DIGNITY AND RIGHTS.
Numerous transgender women are fighting daily for the recognition of the legitimate exercise of the rights to which they are entitled, enriching the struggle for equality and giving new strength to demands for human and fundamental rights. Figures such as CARLA ANTONELLI, MAR CAMBROLLÉ, KIM PÉREZ, LAURA BUGALHO, MARINA SÁENZ, PETRA DE SUTTER, AMARANTA GÓMEZ or RACHEL LEVINE, have worked all their lives for the rights of Transgender People and their inclusion in all sectors of society. Their work must be recognised as well as their worth as EXCEPTIONAL WOMEN.

It is necessary to demand an end to all discriminatory characterisation of transsexuality as a pathology because IT IS NOT. Although this has been determined by the WHO relatively recently, considering transsexuality as a gender incongruence, TRANS PEOPLE DO NOT HAVE DYSPHORIA NOR ARE THEY A GENDER INCONGRUENCE. Therefore, any argument against the rights, the reality and the unquestionable existence of Transgender People, provokes a deep INTELLECTUAL SHAME and, consequently, must be rejected as contrary to the inviolable human dignity and the inherent rights of which they are holders as well as the free development of the personality. Therefore, NOTHING AND NOBODY CAN QUESTION THEIR DIGNITY AND THEIR INALIENABLE RIGHTS under any circumstances. I insist: A TRANS WOMAN IS A WOMAN AND A TRANS MAN IS A MAN.
Without detracting in any way from the enormous value and capacity of many of its professionals, I believe it is necessary to mention the enormous lack of training that still characterises the staff of the Administration of Justice, the Security Forces, the Social Services and the Health Services. This lack of training also implies a lack of correct treatment when victims come to report any of the different forms of male violence which, without doubt, are also present in those cases where the victims are also victims of behaviour related to racism, xenophobia and LGTBIphobia. For this reason, it is necessary to demand that every person who comes into direct contact with a victim, be it from the Justice Administration, from the Security Forces or from the Social Services, must have a COMPULSORY, PERIODICALLY AND UPDATED TRAINING in the field of equality between women and men; on migration and multiculturalism; on affective-sexual diversity, gender identity and expression; on the fight against violence against women; and, of course, on the fight for the freedom and sexual indemnity of the victims. Only with proper training, all those who come into contact with victims can truly understand the dramatic circumstances and pressures that all victims feel under when it comes to mustering the strength to come forward and file a complaint.
If we really consider ourselves to be a democratic society and aware of the social reality around us, we must raise our voices and demand that all governments fulfil their obligations and increase their efforts in the fight against all forms of discrimination against women and girls in public and social life, especially in rural areas. If we really want to aspire to live in a just society where there is no violence against women, nor against any other person, we must not only be able to identify and combat any form of discrimination, but we must also be able to prevent any attempt to go backwards in the fight for full equality between women and men, between all human beings, both in the short and medium term.
Only through transversal and inclusive feminism will we be able to transform and redefine our society, our streets, our neighbourhoods and our homes. If equality does not start there, we will be making a mistake that will allow violence, hatred and discrimination to remain entrenched in our society, with all the risks that entails, and not only with regard to freedom, dignity and women’s rights, but also for all of humanity and everywhere in the world. That is why the time has come to correct each and every one of the imbalances and inequalities that in the 21st century prevent women and girls from being able to develop their full potential and reverse it for the benefit of society.
In order to move forward as a mature, just and committed society, we must be able to join forces to defend inviolable human dignity and the inherent rights of every person, thus achieving the highest levels of solidarity, social justice and peace for the whole of our society, as well as among all peoples, in a context where constant technological advances and sustainable development models are more present than ever, and without excluding or denying the rights of any person, whoever they may be, and wherever they may be in the world.
Let us not forget that all the progress and goals achieved so far can quickly disappear if we are not able to respond to the serious danger posed by the resurgence of those radical currents of thought close to the most exacerbated and reactionary nationalisms, to populist positions of both extremes and to the suffocating austerity policies that only contribute to the erosion of freedom and the exercise of the most basic rights of women and girls, such as the right to access education, the right to access the labour market with equal pay for equal work, the right to freedom of religion and thought, the right to sexual and reproductive health or the right to access the health system, as well as any other public service of a social or welfare nature.
We must aspire to a feminist society where respect for dignity, rights, freedoms and equal opportunities are always real and effective for all women and girls. A society in which equality between men and women, whoever they are, whatever they are and however they think, is not just the claim of a single day, but a daily, obligatory and unwavering commitment of any society that considers itself a plural, social, free, just, inclusive, diverse, democratic and advanced society.
For all these reasons, despite the pandemic, today, as well as throughout the year, the voice of women and girls around the world must roar and be heard everywhere. We must unconditionally join this voice, which is also our own, if we really want to avoid any kind of regression in the protection of dignity and the most basic, inalienable and inherent rights of every person, whoever they may be, and within a demand that is as fair as it is necessary, and which can be simplified in a few words: RESPECT, FREEDOM, JUSTICE, EQUALITY, DIGNITY and RIGHTS.
I would not like to end these reflections without first launching two last messages:
The first of these messages is addressed to anyone, male or female, who has ever been a victim of violence, hatred or discrimination, on the basis of their sex, ethno-national origin, sexual orientation and identity, gender expression or any other cause:
To you, who are my equal, I want to say, with my heart in my hand, and as you read these last lines, do not be afraid, that it is in your hands, that loneliness is not your only travelling companion, that you never stop and that you are a person as valid as any other; as perfectly imperfect as any other human being in the world; as capable and as important to reach as high as you desire and propose; and as deserving of all the respect in the world as any other human being, whoever you are. May no one take away your light, but may you not try to extinguish the light of those around you; may you love as much as you want, but may you never wish to possess anyone; may you live with all the freedom you crave, but without limiting the freedom of those around you; and may you feel all the happiness you deserve, but without taking it away from those who also deserve it.
And the second message, because today is International Women’s Day, I would like to dedicate it to women, to all women:
To you, woman, who are my equal, I say, also with my heart in my hand, that there is nothing that you are not capable of doing and there is no goal or objective that you are not capable of achieving. Just think that when we realise what we are capable of doing, what you, my equal, are capable of doing, the stars become our only limit, the only limit, your only limit. And do you want to know why I am telling you all this? Because, above all, and even if someone has tried to underestimate you and make you think otherwise, don’t forget that you are WISE, don’t forget that you are STRONG, don’t forget that you are INVINCIBLE, don’t forget that, above all, you are a WOMAN.
Let’s keep moving forward, let’s keep adding forces, joining voices and creating synergies.
HAPPY INTERNATIONAL WOMEN’S DAY!
LET YOUR ROAR BE HEARD!
✨🌿🌹💜

————/ I AM WOMAN – SOY MUJER /——————
I am woman, hear me roar
In numbers too big to ignore
And I know too much to go back an’ pretend
‘Cause I’ve heard it all before
And I’ve been down there on the floor
No one’s ever gonna keep me down again
Oh yes, I am wise
But it’s wisdom born of pain
Yes, I’ve paid the price
But look how much I gained
If I have to, I can do anything
I am strong (strong)
I am invincible (invincible)
I am woman
You can bend but never break me
‘Cause it only serves to make me
More determined to achieve my final goal
And I come back even stronger
Not a novice any longer
‘Cause you’ve deepened the conviction in my soul.
Oh yes, I am wise
But it’s wisdom born of pain
Yes, I’ve paid the price
But look how much I gained
If I have to, I can do anything
I am strong (strong)
I am invincible (invincible)
I am woman
I am woman watch me grow
See me standing toe to toe
As I spread my lovin’ arms across the land
But I’m still an embryo
With a long, long way to go
Until I make my brother understand
Oh yes, I am wise
But it’s wisdom born of pain
Yes, I’ve paid the price
But look how much I gained
If I have to, I can face anything
I am strong (Strong)
I am invincible (Invincible)I am woman
I am woman
I am invincible
I am strong
I am woman
I am invincible
I am strong
I am woman
🇮🇹ITALIANO🇮🇹
FATE SENTIRE IL VOSTRO RUGGITO!
Quest’anno celebreremo la Giornata Internazionale della Donna in un modo molto diverso dall’anno scorso. La pandemia di Covid-19 non ci permette di uscire in strada, ma niente e nessuno può impedirci di continuare a lottare quotidianamente per la LIBERTÀ, la GIUSTIZIA e L’UGUAGLIANZA. Tre parole che sono senza dubbio più necessarie che mai.
Negli anni passati, centinaia di migliaia di uomini e donne si sono riversati nelle strade per gridare per l’uguaglianza e contro ogni forma di discriminazione contro le donne. Anche se quest’anno non sarà possibile riempire le nostre città e paesi di viola, niente e nessuno può impedirci di continuare a difendere i progressi raggiunti e continuare a lottare per gli obiettivi che sono ancora in sospeso. Tutto questo, riconoscendo il lavoro e il coraggio di milioni di donne in tutto il mondo che, ogni giorno, nel corso della storia e per generazioni, hanno giocato un ruolo indiscutibile nella lotta per la parità di diritti e opportunità nei loro paesi e comunità.
Nonostante la situazione attuale, milioni di voci continuano a unirsi all’unanimità chiedendo pari diritti e opportunità per donne e ragazze in tutto il mondo e contro ogni accenno di regressione. Ecco perché, come società, dobbiamo riaffermare il nostro forte impegno per la parità di trattamento e di opportunità tra donne e uomini. Uguaglianza in tutti i sensi e in tutti gli aspetti della vita di cui siamo tutti parte. Ecco perché questo giorno non è solo un altro nel calendario delle date importanti perché, nonostante i molti progressi, la nostra società ha ancora molta strada da fare nella lotta per la piena uguaglianza. Non dimentichiamo che, nonostante i molti progressi, la piena uguaglianza di genere non è stata raggiunta in nessuno dei paesi che compongono la comunità internazionale.
Oggi dobbiamo rendere omaggio alla figura e all’enorme lavoro di tutte quelle donne eccezionali il cui sacrificio, lavoro e dedizione sono stati offuscati o, peggio ancora, ingiustamente e deliberatamente cancellati dalla storia dell’umanità. Senza il lavoro e l’ingegno delle donne non avremmo mai raggiunto pietre miliari come fotografare un buco nero per la prima volta grazie a KATIE BOUMAN; la scoperta dei nostri antenati più remoti grazie a NIEVES LÓPEZ MARTÍNEZ; avanzare nella lotta per i diritti civili grazie a donne eccezionali come MAYA ANGELOU, CONSUELO CRUZ ARBOLEDA e JANETH MOSQUERA RIVERA; di tornare su Marte grazie al lavoro di DIANA TRUJILLO; o di aver raggiunto la Luna grazie all’immenso valore di KATHERINE JOHNSON, DOROTHY VAUGHAN e MARY JACKSON che, essendo donne eccezionali, hanno subito un’enorme discriminazione per il solo fatto di essere donne e afrodiscendenti.

Anche se tutti i progressi in termini di diritti sono indiscutibili, è ancora necessario continuare a lavorare sull’abolizione delle leggi arcaiche che sottopongono le donne e le ragazze a situazioni di schiavitù pratica o di sfruttamento sessuale e, soprattutto, sull’eliminazione di tutti gli ostacoli nell’accesso all’istruzione che permetterà loro di sviluppare tutto il loro potenziale, l’empowerment e rivendicare se stesse come donne libere e indipendenti. Tuttavia, negli ultimi tempi stiamo assistendo a una forte regressione in termini di protezione legale delle donne e delle ragazze contro la violenza nella sfera domestica e in relazione ai diritti sessuali e riproduttivi. Questo rischio di regressione è stato aggravato dall’attuale situazione pandemica in cui milioni di donne e ragazze sono chiuse nelle loro case senza possibilità di fuggire dal loro abusatore e da un ambiente di violenza.
Oggi, nonostante i progressi sociali degli ultimi decenni, più di 2,7 miliardi di donne non hanno accesso alle stesse opportunità di lavoro e sono pagate il 23% in meno degli uomini. Inoltre, appena il 25% dei politici eletti sono donne. Tutto questo senza dimenticare che, secondo fonti delle Nazioni Unite, una donna su tre nel mondo è vittima di violenza semplicemente perché è una donna. Inoltre, in alcuni paesi intorno a noi, i livelli di protezione delle donne in termini di non discriminazione sul lavoro o, peggio ancora, in termini di protezione contro la violenza sulle donne e, soprattutto, in termini di rispetto della libertà sessuale e dei diritti sessuali e riproduttivi delle donne, non solo sono diminuiti, ma rischiano seriamente di scomparire.
Naturalmente, non possiamo dimenticare tutte le donne che, come prodotto dell’irragionevolezza, hanno perso la vita per mano di un TERRORISMO, GENOCIDIO E MACCHISMO OMICIDA che l’unica cosa che ha ottenuto è che OGNI GIORNO PIÙ DONNE E UOMINI ALZANO LA VOCE GRIDANDO CONTRO QUESTO CRIMINE D’ODIO CHE È LA VIOLENZA CONTRO LE DONNE, per l’uguaglianza e per il rispetto e il pieno ed effettivo riconoscimento della parità di diritti e libertà tra donne e uomini in tutti gli ambiti della vita pubblica, privata, sociale, economica e culturale. Pensiamo che tutto si riduce a una questione di potere dove, per secoli, le donne sono state sistematicamente discriminate per il solo fatto di essere donne all’interno di un sistema profondamente radicato di dominio eteropatriarcale che ha contribuito per generazioni ad allargare il divario esistente tra uomini e donne. Stiamo parlando del rispetto dell’INVIOLABILE DIGNITÀ DELLE DONNE COME ELEMENTO INERENTE DELLA LORO CONDIZIONE DI ESSERE UMANI. Una dignità che deve essere rispettata, riconosciuta e protetta per il semplice fatto di essere una persona, senza distinzioni o contrapposizioni, senza intenzioni nascoste o doppie sfumature e senza mezze verità o bugie mascherate.
A questo punto, è necessario fare riferimento ad alcune forme di violenza alle quali bisogna prestare particolare attenzione. Negli ultimi tempi, c’è stata una proliferazione di discorsi che hanno sistematicamente messo in discussione e negato la realtà delle donne transgender nel nostro paese. In questo senso, dobbiamo mettere in chiaro una cosa: UNA DONNA TRANSGENDER È UNA DONNA. Quindi, allo stesso modo in cui la dignità e i diritti delle donne non vengono messi in discussione, LA DIGNITÀ E I DIRITTI INVIOLABILI DELLE DONNE TRANSGENDER NON SONO IN DISCUSSIONE.
Purtroppo le Persone Transgender sono oggetto di continui attacchi, aggressioni fisiche, persecuzioni e persino OMICIDI, oltre a subire quotidianamente una chiara violenza istituzionale quando, sistematicamente, vengono interrogate quando cercano di utilizzare un sistema sanitario dove, ancora oggi, vengono considerate come persone con una patologia, come malati, quando la transessualità non è affatto una malattia. LA TRANSESSUALITÀ È UN ALTRO ESEMPIO DELL’ENORME RICCHEZZA E DIVERSITÀ DI UN’UMANITÀ COMPOSTA DA QUASI 8 MILIARDI DI PERSONE, TUTTE NATE LIBERE E UGUALI IN DIGNITÀ E DIRITTI.
Ci sono molte donne transgender che lottano ogni giorno per il riconoscimento del legittimo esercizio dei diritti che spettano loro, arricchendo la lotta per l’uguaglianza e dando nuova forza alle richieste di diritti umani e fondamentali. Figure come CARLA ANTONELLI, MAR CAMBROLLÈ, KIM PÉREZ, LAURA BUGALHO, MARINA SÁENZ, PETRA DE SUTTER, AMARANTA GÓMEZ o RACHEL LEVINE, hanno lavorato tutta la vita per i diritti delle Persone Transgender e la loro inclusione in tutti i settori della società. Il loro lavoro deve essere riconosciuto così come il loro valore di DONNE ECCEZIONALI.

È necessario esigere la fine di qualsiasi carattere discriminatorio che indichi la transessualità come una patologia, perché NON LO È. Anche se questo è stato determinato dall’OMS in tempi relativamente recenti, considerando la transessualità come un’incongruenza di genere, le persone trans non hanno la disforia né sono un’incongruenza di genere. Pertanto, qualsiasi argomento contro i diritti, la realtà e l’esistenza indiscutibile delle Persone Transgender, provoca una profonda VERGOGNA INTELLETTUALE e, di conseguenza, deve essere respinto come contrario all’inviolabile dignità umana e ai diritti inerenti di cui sono titolari così come al libero sviluppo della personalità. Pertanto, NULLA E NESSUNO può mettere in discussione la loro dignità e i loro diritti inalienabili in qualsiasi circostanza. Insisto: UNA DONNA TRANS È UNA DONNA E UN UOMO TRANS È UN UOMO.
Senza sminuire in alcun modo l’enorme valore e capacità di molti dei suoi professionisti, capisco che è necessario menzionare l’enorme mancanza di formazione che ancora caratterizza il personale dell’Amministrazione della Giustizia, delle Forze di Sicurezza, dei Servizi Sociali e dei Servizi Sanitari. Questa mancanza di formazione implica anche la mancanza di un trattamento corretto quando le vittime vengono a denunciare una delle diverse forme di violenza maschile che, senza dubbio, sono presenti anche in quei casi in cui le vittime sono anche vittime di comportamenti legati al razzismo, alla xenofobia e alla LGTBIfobia. Per questo è necessario esigere che ogni persona che entra in contatto diretto con una vittima, sia dell’Amministrazione della Giustizia, delle Forze e Corpi di Sicurezza o dei Servizi Sociali, abbia una FORMAZIONE OBBLIGATORIA, PERIODICAMENTE E AGGIORNATA sull’uguaglianza tra donne e uomini; sulla migrazione e il multiculturalismo; sulla diversità affettivo-sessuale, l’identità e l’espressione di genere; sulla lotta contro la violenza sulle donne; e, naturalmente, sulla lotta per la libertà e l’indennità sessuale delle vittime. Solo con una formazione adeguata, tutti coloro che entrano in contatto con le vittime possono veramente capire le circostanze drammatiche e le pressioni a cui tutte le vittime si sentono soggette quando si tratta di trovare la forza di farsi avanti e presentare una denuncia.
Se ci consideriamo davvero una società democratica e consapevole della realtà sociale che ci circonda, dobbiamo alzare la voce ed esigere che tutti i governi adempiano ai loro obblighi e aumentino i loro sforzi nella lotta contro tutte le forme di discriminazione contro le donne e le ragazze nella vita pubblica e sociale, specialmente nelle zone rurali. Se vogliamo davvero aspirare a vivere in una società giusta dove non ci sia violenza contro le donne, né contro nessun’altra persona, dobbiamo non solo essere in grado di identificare e combattere qualsiasi forma di discriminazione, ma dobbiamo anche essere in grado di prevenire qualsiasi tentativo di retrocedere nella lotta per la piena uguaglianza tra donne e uomini, tra tutti gli esseri umani, sia a breve che a medio termine.
Solo attraverso un femminismo trasversale e inclusivo potremo trasformare e ridefinire la nostra società, le nostre strade, i nostri quartieri e le nostre case. Se l’uguaglianza non comincia da lì, faremo un errore che permetterà alla violenza, all’odio e alla discriminazione di continuare a mettere radici nella nostra società, con tutti i rischi che questo comporta, e non solo per quanto riguarda la libertà, la dignità e i diritti delle donne, ma anche per tutta l’umanità e in ogni parte del mondo. Per questo è arrivato il momento di correggere tutti gli squilibri e le disuguaglianze che nel XXI secolo impediscono alle donne e alle ragazze di poter sviluppare tutto il loro potenziale e di invertirlo a beneficio della società.
Per avanzare come società matura, giusta e impegnata, dobbiamo essere in grado di unire le forze per difendere l’inviolabile dignità umana e i diritti intrinseci di ogni persona, raggiungendo così i più alti livelli di solidarietà, giustizia sociale e pace per tutta la nostra società, così come tra tutti i popoli, in un contesto in cui i costanti progressi tecnologici e i modelli di sviluppo sostenibile sono più presenti che mai, e senza escludere o negare i diritti di qualsiasi persona, chiunque essa sia, in qualsiasi parte del mondo.
Non dimentichiamo che tutti i progressi e gli obiettivi raggiunti finora possono rapidamente scomparire se non siamo in grado di rispondere al grave pericolo rappresentato dal risorgere di quelle correnti di pensiero radicale vicine ai nazionalismi più esacerbati e reazionari, alle posizioni populiste di entrambi gli estremi e alle soffocanti politiche di austerità che contribuiscono solo all’erosione della libertà e dell’esercizio dei diritti più elementari delle donne e delle ragazze come il diritto ad accedere all’istruzione, il diritto all’accesso al mercato del lavoro con uguale retribuzione per uguale lavoro, il diritto alla libertà religiosa e alla libertà di pensiero, il diritto alla salute sessuale e riproduttiva o il diritto all’accesso al sistema sanitario, così come qualsiasi altro servizio pubblico di natura sociale o assistenziale.
Dobbiamo aspirare a una società femminista dove il rispetto della dignità, dei diritti, delle libertà e delle pari opportunità sia sempre reale ed effettivo per tutte le donne e le ragazze. Una società in cui l’uguaglianza tra uomini e donne, chiunque siano, qualunque cosa siano e comunque la pensino, non sia solo la rivendicazione di un singolo giorno, ma sia un impegno quotidiano, obbligatorio e incrollabile di qualsiasi società che si consideri una società plurale, sociale, libera, giusta, inclusiva, diversa, democratica e avanzata.
Per tutte queste ragioni, nonostante la pandemia, oggi, così come durante tutto l’anno, la voce delle donne e delle ragazze di tutto il mondo deve ruggire ed essere ascoltata ovunque. Dobbiamo unirci incondizionatamente a questa voce, che è anche la nostra, se vogliamo davvero evitare qualsiasi tipo di regressione nella protezione della dignità e dei diritti più elementari, inalienabili e inerenti di ogni persona, chiunque essa sia, e all’interno di una rivendicazione tanto giusta quanto necessaria, che può essere semplificata in poche parole: RISPETTO, LIBERTÀ, GIUSTIZIA, EQUITÀ, DIGNITÀ e DIRITTI.
Non vorrei concludere queste riflessioni senza prima lanciare due ultimi messaggi:
Il primo di questi messaggi è indirizzato ad ogni persona, maschio o femmina, che sia mai stata vittima di violenza, odio o discriminazione, sulla base del suo sesso, origine etnico-nazionale, orientamento e identità sessuale ed espressione di genere o qualsiasi altra causa:
A te, che sei mio pari, voglio dire, con il cuore in mano, e mentre leggi queste ultime righe, che non avere paura, che è nelle tue mani, che la solitudine non è la tua unica compagna di viaggio, che non ti fermi mai e che sei una persona valida come qualsiasi altra; perfettamente imperfetta come qualsiasi altro essere umano al mondo; capace e importante come qualsiasi altro essere umano, chiunque tu sia; e meritevole di tutto il rispetto del mondo. Che nessuno ti porti via la tua luce, ma che tu non cerchi di spegnere la luce di chi ti circonda; che tu possa amare quanto vuoi, ma che tu non voglia mai possedere nessuno; che tu possa vivere con tutta la libertà che desideri, ma senza limitare la libertà di chi ti circonda; e che tu possa provare tutta la felicità che meriti, ma senza toglierla a chi la merita.
E il secondo messaggio, perché oggi è la Giornata Internazionale della Donna, voglio dedicarlo alle donne, a tutte le donne:
A te, donna, che sei mia pari, dico, anche con il cuore in mano, che non c’è nulla che tu non sia capace di fare e che non c’è meta o obiettivo che tu non sia capace di raggiungere. Pensa che quando ci rendiamo conto di quello che siamo capaci di fare, di quello che tu, mio pari, sei capace di fare, le stelle diventano il nostro unico limite, l’unico limite, il tuo unico limite. E vuoi sapere perché ti dico tutto questo? Perché, soprattutto, e anche se qualcuno ha cercato di sottovalutarti e farti pensare il contrario, non dimenticare che sei SAGGIA, non dimenticare che sei FORTE, non dimenticare che sei INVINCIBILE, non dimenticare che, soprattutto, sei una DONNA.
Continuiamo ad andare avanti, uniamo le forze, uniamo le voci e creiamo sinergie.
FELICE GIORNATA INTERNAZIONALE DELLA DONNA!
FATE SENTIRE IL VOSTRO RUGGITO!
✨🌿🌹💜

——————/ I AM WOMAN – SONO DONNA/——————
Sono donna, centime ruggire // I am woman, hear me roar
In numeri troppo grandi per essere ignorati// In numbers too big to ignore
E so troppo per tornare a fingere // And I know too much to go back an’ pretend
Perché ho già sentito questa storia// ‘Cause I’ve heard it all before
E soon già stata a terra // And I’ve been down there on the floor
Nessuno mai più mi terrá in basso // No one’s ever gonna keep me down again
Oh sì, sono saggia// Oh yes, I am wise
Ma è una saggezza nata dal dolore // But it’s wisdom born of pain
Sì, mi è costato caro // Yes, I’ve paid the price
Ma guarda quanto ho guadagnato// But look how much I gained
Se devo, posso fare qualsiasi cosa /If I have to, I can do anything
Sono forte (forte) // I am strong (strong)
Sono invincibile (Invecible) // I am invincible (invincible)
Sono donna // I am woman
Puoi piegarmi, ma non mi puoi spezzare // You can bend but never break me
Perché serve solo a rendermi // ‘Cause it only serves to make me
Più determinata a raggiungere il mio obiettivo // More determined to achieve my final goal
E ritorno ancora più forte // And I come back even stronger
Non sono più una novellina // Not a novice any longer
Perché hai instillato a fondo la convinzione nella mia anima // ‘Cause you’ve deepened the conviction in my soul.
Oh sì, sono saggia// Oh yes, I am wise
Ma è una saggezza nata dal dolore // But it’s wisdom born of pain
Sì, mi è costato caro // Yes, I’ve paid the price
Ma guarda quanto ho guadagnato// But look how much I gained
Se devo, posso fare qualsiasi cosa /If I have to, I can do anything
Sono forte (forte) // I am strong (strong)
Sono invincibile (Invecible) // I am invincible (invincible)
Sono donna // I am woman
Soy mujer, obsérvame crecer // I am woman watch me grow
Mírame de pie frente a frente // See me standing toe to toe
Mientras extiendo mis amorosos brazos a tráves de las tierra // As I spread my lovin’ arms across the land
Pero aún soy un embrión // But I’m still an embryo
Con un largo, largo camino por recorrer // With a long, long way to go
Hasta que haga entender a mi hermano // Until I make my brother understand
Oh sì, sono saggia// Oh yes, I am wise
Ma è una saggezza nata dal dolore // But it’s wisdom born of pain
Sì, mi è costato caro // Yes, I’ve paid the price
Ma guarda quanto ho guadagnato// But look how much I gained
Se devo, posso fare qualsiasi cosa /If I have to, I can face anything
Sono forte (forte) // I am strong (strong)
Sono invincibile (Invecible) // I am invincible (invincible)
Sono donna // I am woman
Sono donna // I am woman
Sono invincibile // I am invincible
Sono forte // I am strong
Sono donna // I am woman
Sono invincibile // I am invincible
Sono forte // I am strong
Sono donna // I am woman
🇫🇷FRANÇAIS🇫🇷
FAITES ENTENDRE VOTRE RUGISSEMENT !
Cette année, nous célébrerons la Journée internationale de la femme d’une manière très différente de l’année dernière. La pandémie de Covid-19 ne nous permet pas de sortir dans la rue, mais rien ni personne ne peut nous empêcher de continuer à nous battre quotidiennement pour la LIBERTÉ, la JUSTICE et L’ÉGALITÉ. Trois mots qui sont sans doute plus nécessaires que jamais.
Ces dernières années, des centaines de milliers d’hommes et de femmes ont inondé les rues pour réclamer l’égalité et dénoncer toutes les formes de discrimination à l’égard des femmes. Même si cette année, il ne sera pas possible de remplir nos villes et nos villages de violet, rien ni personne ne pourra nous empêcher de continuer à défendre les progrès réalisés et de continuer à lutter pour les objectifs qui restent à atteindre. Tout cela en reconnaissant le travail et le courage de millions de femmes dans le monde entier qui, chaque jour, tout au long de l’histoire et pendant des générations, ont joué un rôle incontestable dans la lutte pour l’égalité des droits et des chances dans leurs pays et leurs communautés.
Malgré la situation actuelle, des millions de voix continuent de s’unir pour réclamer unanimement l’égalité des droits et des chances pour les femmes et les filles dans le monde entier et contre tout soupçon de régression. C’est pourquoi, en tant que société, nous devons réaffirmer notre ferme engagement en faveur de l’égalité de traitement et de chances entre les femmes et les hommes. L’égalité dans tous les sens et dans tous les aspects de la vie dont nous faisons tous partie. C’est pourquoi cette journée n’est pas une date importante de plus dans le calendrier, car, malgré les nombreuses avancées, notre société a encore un long chemin à parcourir dans la lutte pour la pleine égalité. N’oublions pas que, malgré les nombreuses avancées, la pleine égalité des sexes n’a été atteinte dans aucun des pays qui composent la communauté internationale.
Aujourd’hui, nous devons rendre hommage à la figure et à l’énorme travail de toutes ces femmes exceptionnelles dont le sacrifice, le travail et le dévouement ont été effacés ou, pire encore, injustement et délibérément effacés de l’histoire de l’humanité. Sans le travail et l’ingéniosité des femmes, nous n’aurions jamais atteint des étapes aussi importantes que la photographie d’un trou noir pour la première fois grâce à KATIE BOUMAN ; la découverte de nos ancêtres les plus lointains grâce à NIEVES LÓPEZ MARTÍNEZ ; l’avancée dans la lutte pour les droits civils grâce à des femmes exceptionnelles telles que MAYA ANGELOU, CONSUELO CRUZ ARBOLEDA et JANETH MOSQUERA RIVERA ; de retourner sur Mars grâce au travail de DIANA TRUJILLO ; ou d’avoir atteint la Lune grâce à l’immense valeur de KATHERINE JOHNSON, DOROTHY VAUGHAN et MARY JACKSON qui, étant des femmes exceptionnelles, ont subi une énorme discrimination du simple fait d’être des femmes et des afro-descendantes.

Bien que toutes les avancées en termes de droits soient incontestables, il est encore nécessaire de continuer à travailler à l’abolition des lois archaïques qui soumettent les femmes et les filles à des situations d’esclavage pratique ou d’exploitation sexuelle et, plus particulièrement, à l’élimination de tous les obstacles à l’accès à l’éducation qui leur permettra de développer tout leur potentiel, de s’émanciper et de se revendiquer en tant que femmes libres et indépendantes. Cependant, ces derniers temps, nous assistons à une forte régression en termes de protection juridique des femmes et des filles contre la violence dans la sphère domestique et en ce qui concerne les droits sexuels et reproductifs. Ce risque de régression a été aggravé par la situation actuelle de pandémie dans laquelle des millions de femmes et de filles sont enfermées dans leur maison sans possibilité de fuir leur agresseur et dans un environnement de violence.
Aujourd’hui, malgré les avancées sociales des dernières décennies, plus de 2,7 milliards de femmes n’ont pas accès aux mêmes opportunités d’emploi et sont payées 23% de moins que les hommes. En outre, à peine 25 % des élus sont des femmes. Tout cela sans oublier que, selon des sources des Nations unies, une femme sur trois dans le monde est victime de violence simplement parce qu’elle est une femme. De plus, dans certains pays qui nous entourent, les niveaux de protection des femmes en termes de non-discrimination au travail ou, pire encore, en termes de protection contre la violence à l’égard des femmes et, plus particulièrement, en termes de respect de la liberté sexuelle et des droits sexuels et reproductifs des femmes, ont non seulement baissé mais risquent sérieusement de disparaître.
Bien sûr, nous ne pouvons pas oublier toutes les femmes qui, par déraison, ont perdu la vie aux mains d’un MACHISME TERRORISTE, GÉNOCIDE ET MEURTRIER. La seule chose qu’il a accomplie, c’est que CHAQUE JOUR PLUS DE FEMMES ET D’HOMMES S’ÉLÈVENT EN CRIANT CONTRE CE CRIME DE HAINE QUI EST LA VIOLENCE CONTRE LES FEMMES, POUR L’ÉGALITÉ et pour le respect et la reconnaissance pleine et effective de l’égalité des droits et des libertés entre les femmes et les hommes dans tous les domaines de la vie publique, privée, sociale, économique et culturelle. Pensons que tout se résume à une question de pouvoir où, pendant des siècles, les femmes ont été systématiquement discriminées du simple fait d’être des femmes au sein d’un système de domination hétéropatriarcale profondément enraciné qui a contribué pendant des générations à creuser le fossé existant entre les hommes et les femmes. Il s’agit du respect de la DIGNITÉ INVOLABLE DE LA FEMME EN TANT QU’ÉLÉMENT INHÉRENT DE SA CONDITION D’ÊTRE HUMAIN. Une dignité qui doit être respectée, reconnue et protégée par le simple fait d’être une personne, sans distinctions ni contrepoints, sans intentions cachées ni doubles nuances et sans demi-vérités ni mensonges déguisés.
À ce stade, il est nécessaire de faire référence à certaines formes de violence auxquelles il convient d’accorder une attention particulière. Ces derniers temps, il y a eu une prolifération de discours qui ont systématiquement remis en question et nié la réalité des femmes transgenres dans notre pays. En ce sens, nous devons dire une chose très clairement : une femme transsexuelle est une femme. Par conséquent, de la même manière que la dignité et les droits des femmes ne sont pas remis en question, LA DIGNITÉ ET LES DROITS INVOLABLES DES FEMMES TRANSGENRES NE SONT PAS REMISE EN QUESTION.
Malheureusement, les personnes transgenres sont l’objet d’attaques continues, d’agressions physiques, de persécutions et même de Meurtrages, en plus de subir quotidiennement une violence institutionnelle évidente lorsque, systématiquement, elles sont interrogées lorsqu’elles tentent d’utiliser un système de santé où, à ce jour, elles sont encore considérées comme des personnes ayant une pathologie, comme des malades, alors que la transsexualité n’est pas du tout une maladie. LA TRANSSEXUALITÉ EST UN AUTRE EXEMPLE DE L’ÉNORME RICHESSE ET DE LA DIVERSITÉ D’UNE HUMANITÉ COMPOSÉE DE PRÈS DE 8 MILLIARDS DE PERSONNES, TOUTES NÉES LIBRES ET ÉGALES EN DIGNITÉ ET EN DROITS.
De nombreuses femmes transgenres luttent chaque jour pour la reconnaissance de l’exercice légitime des droits qui leur reviennent, enrichissant la lutte pour l’égalité et donnant une force nouvelle aux demandes de droits humains et fondamentaux. Des personnalités telles que CARLA ANTONELLI, MAR CAMBROLLÉ, KIM PÉREZ, LAURA BUGALHO, MARINA SÁENZ, PETRA DE SUTTER, AMARANTA GÓMEZ ou RACHEL LEVINE, ont travaillé toute leur vie pour les droits des personnes transgenres et leur inclusion dans tous les secteurs de la société. Leur travail doit être reconnu ainsi que leur valeur en tant que FEMMES EXCEPTIONNELLES.

Il est nécessaire d’exiger la fin de tout caractère discriminatoire qui pointe la transsexualité comme une pathologie car elle NE L’EST PAS. Bien que cela ait été déterminé par l’OMS relativement récemment, en considérant la transsexualité comme une incongruité de genre, les personnes trans n’ont pas de dysphorie et ne sont pas non plus une incongruité de genre. Par conséquent, tout argument contre les droits, la réalité et l’existence incontestable des personnes transgenres, provoque une profonde GÊNE INTELLECTUELLE et, par conséquent, doit être rejeté comme contraire à la dignité humaine inviolable et aux droits inhérents dont elles sont titulaires ainsi qu’au libre développement de la personnalité. Par conséquent, RIEN ET PERSONNE NE PEUT QUESTIONNER SA DIGNITÉ ET SES DROITS INALIÉNABLES en aucune circonstance. J’insiste : UNE FEMME TRANS EST UNE FEMME ET UN HOMME TRANS EST UN HOMME.
Sans rien enlever à la valeur et aux capacités énormes de nombre de ses professionnels, je comprends qu’il est nécessaire de mentionner l’énorme manque de formation qui caractérise encore le personnel de l’administration de la justice, des forces de sécurité, des services sociaux et des services de santé. Ce manque de formation implique également l’absence de traitement correct lorsque les victimes viennent à signaler l’une des différentes formes de violence masculine qui, sans aucun doute, sont également présentes dans les cas où les victimes sont également victimes de comportements liés au racisme, à la xénophobie et à la phobie des LGTBI. Pour cette raison, il est nécessaire d’exiger que toute personne qui entre en contact direct avec une victime, que ce soit de l’Administration de la Justice, des Forces et Corps de Sécurité ou des Services Sociaux, ait une FORMATION OBLIGATOIRE, PÉRIODIQUE ET MISE À JOUR sur l’égalité entre les femmes et les hommes ; sur les migrations et le multiculturalisme ; sur la diversité affective et sexuelle, l’identité et l’expression de genre ; sur la lutte contre la violence à l’égard des femmes ; et, bien sûr, sur la lutte pour la liberté et l’indemnisation sexuelle des victimes. Seule une formation adéquate permet à tous ceux qui entrent en contact avec les victimes de comprendre réellement les circonstances dramatiques et les pressions auxquelles toutes les victimes se sentent soumises lorsqu’il s’agit de rassembler les forces nécessaires pour se présenter et déposer une plainte.
Si nous nous considérons réellement comme une société démocratique et consciente de la réalité sociale qui nous entoure, nous devons élever la voix et exiger que tous les gouvernements remplissent leurs obligations et accroissent leurs efforts dans la lutte contre toutes les formes de discrimination à l’égard des femmes et des filles dans la vie publique et sociale, en particulier dans les zones rurales. Si nous voulons vraiment aspirer à vivre dans une société juste où il n’y a pas de violence contre les femmes, ni contre aucune autre personne, nous devons non seulement être capables d’identifier et de combattre toute forme de discrimination, mais nous devons aussi être capables de prévenir toute tentative de recul dans la lutte pour la pleine égalité entre les femmes et les hommes, entre tous les êtres humains, à court et à moyen terme.
Ce n’est que par un féminisme transversal et inclusif que nous pourrons transformer et redéfinir notre société, nos rues, nos quartiers et nos foyers. Si l’égalité ne commence pas par là, nous commettrons une erreur qui permettra à la violence, à la haine et à la discrimination de continuer à s’enraciner dans notre société, avec tout le risque que cela comporte, non seulement en ce qui concerne la liberté, la dignité et les droits des femmes, mais aussi pour l’ensemble de l’humanité et dans n’importe quelle partie du monde. C’est pourquoi le moment est venu de corriger chacun des déséquilibres et des inégalités qui, au XXIe siècle, empêchent les femmes et les jeunes filles de développer pleinement leur potentiel et de l’inverser au profit de la société.
Pour progresser en tant que société mature, juste et engagée, nous devons être en mesure d’unir nos forces pour défendre la dignité humaine inviolable et les droits inhérents de chaque personne, atteignant ainsi les plus hauts niveaux de solidarité, de justice sociale et de paix pour l’ensemble de notre société, ainsi qu’entre tous les peuples, dans un contexte où les progrès technologiques constants et les modèles de développement durable sont plus présents que jamais, et sans exclure ou nier les droits de toute personne, quelle qu’elle soit, partout dans le monde.
N’oublions pas que tous les progrès et objectifs réalisés jusqu’à présent peuvent rapidement disparaître si nous ne sommes pas capables de répondre au grave danger que représente la résurgence de ces courants de pensée radicaux proches des nationalismes les plus exacerbés et les plus réactionnaires, des positions populistes des deux extrêmes et des politiques d’austérité étouffantes qui ne font que contribuer à l’érosion de la liberté et à l’exercice des droits les plus fondamentaux des femmes et des filles, comme le droit d’accès à l’éducation, le droit d’accéder au marché du travail avec un salaire égal pour un travail égal, le droit à la liberté religieuse et à la liberté de pensée, le droit à la santé sexuelle et reproductive ou le droit d’accéder au système de santé, ainsi que tout autre service public à caractère social ou de protection sociale.
Nous devons aspirer à une société féministe où le respect de la dignité, des droits, des libertés et de l’égalité des chances est toujours réel et effectif pour toutes les femmes et les filles. Une société dans laquelle l’égalité entre les hommes et les femmes, quels qu’ils soient, quels qu’ils soient et quelle que soit la manière dont ils pensent, n’est pas seulement la revendication d’un seul jour, mais est un engagement quotidien, obligatoire et inébranlable de toute société qui se considère comme une société plurielle, sociale, libre, juste, inclusive, diverse, démocratique et avancée.
Pour toutes ces raisons, malgré la pandémie, aujourd’hui, comme tout au long de l’année, la voix des femmes et des filles du monde entier doit rugir et être entendue partout. Nous devons nous joindre inconditionnellement à cette voix, qui est aussi la nôtre, si nous voulons vraiment éviter toute régression dans la protection de la dignité et des droits les plus fondamentaux, inaliénables et inhérents de toute personne, quelle qu’elle soit, et ce dans le cadre d’une revendication aussi juste que nécessaire, et qui peut être simplifiée en quelques mots : RESPECT, LIBERTÉ, JUSTICE, ÉGALITÉ, DIGNITÉ et DROITS.
Je ne voudrais pas terminer ces réflexions sans lancer d’abord deux derniers messages :
Le premier de ces messages s’adresse à toute personne, homme ou femme, qui a déjà été victime de violence, de haine ou de discrimination, en raison de son sexe, de son origine ethno-nationale, de son orientation et de son identité sexuelles et de l’expression de son genre ou de toute autre cause :
À vous, qui êtes mon égal, je veux dire, le cœur à la main, et en lisant ces dernières lignes, n’ayez pas peur, qu’il est entre vos mains, que la solitude n’est pas votre seul compagnon de voyage, que vous ne vous arrêtez jamais et que vous êtes une personne aussi valable que n’importe quelle autre ; aussi parfaitement imparfaite que n’importe quel autre être humain dans le monde ; aussi capable et aussi importante pour atteindre le niveau que vous souhaitez et proposez ; et aussi méritant tout le respect du monde que n’importe quel autre être humain, quel qu’il soit. Que personne ne vous enlève votre lumière, mais que vous n’essayiez pas d’éteindre la lumière de ceux qui vous entourent ; que vous aimiez autant que vous le voulez, mais que vous ne vouliez jamais posséder personne ; que vous viviez avec toute la liberté que vous désirez, mais sans limiter la liberté de ceux qui vous entourent ; et que vous ressentiez tout le bonheur que vous méritez, mais sans l’enlever à ceux qui le méritent aussi.
Et le deuxième message, parce qu’aujourd’hui est la Journée internationale de la femme, je veux le dédier aux femmes, à toutes les femmes :
À vous, femme, qui êtes mon égale, je dis, le cœur dans la main, qu’il n’y a rien que vous ne soyez capable de faire et qu’il n’y a aucun but ou objectif que vous ne soyez capable d’atteindre. Pensez que lorsque nous réalisons ce que nous sommes capables de faire, ce que vous, mon égal, êtes capable de faire, les étoiles deviennent notre seule limite, la seule limite, votre seule limite. Et vous voulez savoir pourquoi je vous dis tout cela ? Parce que, surtout, et même si quelqu’un a essayé de vous sous-estimer et de vous faire croire le contraire, n’oubliez pas que vous êtes SAGE, n’oubliez pas que vous êtes FORT, n’oubliez pas que vous êtes INVINCIBLE, n’oubliez pas que, surtout, vous êtes une FEMME.
Continuons d’avancer, continuons d’unir nos forces, d’unir nos voix et de créer des synergies.
BONNE JOURNÉE INTERNATIONALE DE LA FEMME !
FAITES ENTENDRE VOTRE RUGISSEMENT !
✨🌿🌹💜

——————/ I AM WOMAN – JE SUIS UNE FEMME/——————
I am woman, hear me roar // Je suis une femme, entendez-moi gronder
In numbers too big to ignore // Assez pour ne pas être ignorée
And I know too much to go back and pretend // Et j’en connais trop pour revenir en arrière et faire semblant
‘Cause I’ve heard it all before // Parce que j’ai entendu tout ça avant
And I’ve been down there on the floor // Et je me suis retrouvée là sur le sol
No one’s ever going to keep me down again // Personne ne m’y maintiendra plus
Whoa, yes, I am wise // Whoa, oui, je suis sage
But it’s wisdom born of pain // Mais c’est une sagesse née de la douleur
Yes, I’ve paid the price // Oui, j’ai payé le prix
But look how much I gained // Mais regardez comme j’ai acquis
If I have to I can do anything // Si j’ai à le faire, je peux faire n’importe quoi
I am strong (strong) // Je suis forte (forte)
I am invincible (invincible) // Je suis invincible (invincible)
I am woman //Je suis une femme
You can bend but never break me // Vous pouvez me faire plier mais jamais rompre
‘Cause it only serves to make me // Parce que ça ne sert qu’à faire que je sois
More determined to achieve my final goal // Plus déterminée pour atteindre mon objectif final
And I’ll come back even stronger // Et je reviendrai encore plus forte
Not a novice any longer // Je ne suis plus une novice
‘Cause you’ve deepened the conviction in my soul // Parce que vous avez approfondi la conviction dans mon âme
Whoa, yes, I am wise // Whoa, oui, je suis sage
But it’s wisdom born of pain // Mais c’est une sagesse née de la douleur
Yes, I’ve paid the price // Oui, j’ai payé le prix
But look how much I gained // Mais regardez comme j’ai acquis
If I have to I can do anything // Si j’ai à le faire, je peux faire n’importe quoi
I am strong (strong) // Je suis forte (forte)
I am invincible (invincible) // Je suis invincible (invincible)
I am woman //Je suis une femme
I am woman, watch me grow // Je suis une femme, regardez-moi grandir
See me standing toe-to-toe // Regardez-moi affronter
As I spread my loving arms across the land // Alors que j’étends mes bras plein d’amour sur le pays
But I’m still an embryo // Mais je suis encore un embryon
With a long, long way to go // Avec une longue, longue route à faaire
Until I make my brother understand // Avant de faire comprendre à mon frère
Whoa, yes, I am wise // Whoa, oui, je suis sage
But it’s wisdom born of pain // Mais c’est une sagesse née de la douleur
Yes, I’ve paid the price // Oui, j’ai payé le prix
But look how much I gained // Mais regardez comme j’ai acquis
If I have to I can do anything // Si j’ai à le faire, je peux faire n’importe quoi
I am strong (strong) // Je suis forte (forte)
I am invincible (invincible) // Je suis invincible (invincible)
I am woman //Je suis une femme
Oh, I am woman // Oh je suis une femme
I am invincible // Je suis invincible
I am strong // Je suis forte
I am woman // Je suis une femme
I am invincible // Je suis invincible
I am strong // Je suis forte
I am woman // Je suis une femme
🇵🇹PORTUGUÊS🇵🇹
QUE O SEU RUGIDO SEJA OUVIDO!
Este ano vamos celebrar o Dia Internacional da Mulher de uma forma muito diferente da do ano passado. A pandemia de Covid-19 não nos permite sair às ruas, mas nada nem ninguém nos pode impedir de continuar a lutar diariamente pela LIBERDADE, JUSTIÇA e IGUALDADE. Três palavras que são sem dúvida mais necessárias do que nunca.
Nos últimos anos, centenas de milhares de homens e mulheres inundaram as ruas para clamar por igualdade e contra todas as formas de discriminação contra as mulheres. Embora este ano não seja possível encher as nossas cidades e vilas com roxo, nada nem ninguém nos poderá impedir de continuar a defender os progressos alcançados e continuar a lutar pelos objectivos que ainda estão pendentes. Tudo isto, reconhecendo o trabalho e a coragem de milhões de mulheres em todo o mundo que, todos os dias, ao longo da história e durante gerações, têm desempenhado um papel inquestionável na luta pela igualdade de direitos e oportunidades nos seus países e comunidades.
Apesar da situação actual, milhões de vozes continuam a unir-se na exigência unânime da igualdade de direitos e oportunidades para mulheres e raparigas em todo o mundo e contra qualquer indício de regressão. É por isso que, como sociedade, temos de reafirmar o nosso forte empenho na igualdade de tratamento e de oportunidades para mulheres e homens. Igualdade em todos os sentidos e em todos os aspectos da vida da qual todos nós fazemos parte. É por isso que este dia não é apenas mais um no calendário de datas importantes porque, apesar dos muitos avanços, a nossa sociedade ainda tem um longo caminho a percorrer na luta pela plena igualdade. Não esqueçamos que, apesar dos muitos avanços, a plena igualdade de género não foi alcançada em nenhum dos países que compõem a comunidade internacional.
Hoje temos de prestar homenagem à figura e ao enorme trabalho de todas aquelas mulheres excepcionais cujo sacrifício, trabalho e dedicação têm sido obscurecidos ou, pior ainda, injusta e deliberadamente apagados da história da humanidade. Sem o trabalho e o engenho das mulheres nunca teríamos atingido marcos tão importantes como fotografar um buraco negro pela primeira vez graças a KATIE BOUMAN; a descoberta dos nossos antepassados mais remotos graças a NIEVES LÓPEZ MARTÍNEZ; avançar na luta pelos direitos civis graças a mulheres excepcionais como MAYA ANGELOU, CONSUELO CRUZ ARBOLEDA e JANETH MOSQUERA RIVERA; regressar a Marte graças ao trabalho de DIANA TRUJILLO; ou ter chegado à Lua graças ao imenso valor de KATHERINE JOHNSON, DOROTHY VAUGHAN e MARY JACKSON que, sendo mulheres excepcionais, sofreram uma enorme discriminação pelo simples facto de serem mulheres e afro-descendentes.

Embora todos os avanços em termos de direitos sejam inquestionáveis, é ainda necessário continuar a trabalhar na abolição das leis arcaicas que sujeitam mulheres e raparigas a situações de escravatura prática ou exploração sexual e, muito especialmente, na eliminação de todos os obstáculos no acesso à educação que lhes permitam desenvolver todo o seu potencial, empoderamento e reivindicação como mulheres livres e independentes. Contudo, nos últimos tempos estamos a assistir a um forte retrocesso em termos da protecção legal das mulheres e raparigas contra a violência na esfera doméstica e em relação aos direitos sexuais e reprodutivos. Este risco de regressão tem sido agravado pela actual situação pandémica em que milhões de mulheres e raparigas estão trancadas nas suas casas sem qualquer possibilidade de fugir do seu agressor e sem um ambiente de violência.
Actualmente, apesar dos avanços sociais das últimas décadas, mais de 2,7 mil milhões de mulheres não têm acesso às mesmas oportunidades de emprego e recebem 23% menos do que os homens. Além disso, apenas 25% dos políticos eleitos são mulheres. Tudo isto sem esquecer que, de acordo com fontes das Nações Unidas, uma em cada três mulheres em todo o mundo é vítima de violência simplesmente porque é uma mulher. Além disso, em alguns países à nossa volta, os níveis de protecção das mulheres em termos de não discriminação no trabalho ou, pior ainda, em termos de protecção contra a violência contra as mulheres e, mais especialmente, em termos de respeito pela liberdade sexual e pelos direitos sexuais e reprodutivos das mulheres, não só caíram como estão em sério risco de desaparecer.
É claro que não podemos esquecer todas as mulheres que, como produto de desrazoáveis, perderam a vida às mãos de um MACHISMO TERRORISTA, GENOCÍDEO E ASSASSINO que a única coisa que conseguiu é que TODOS OS DIAS MAIS MULHERES E HOMENS CRIAMENTO DE VOZ CONTRA ESTE CRIME DE ÓDIO QUE É VIOLÊNCIA CONTRA AS MULHERES, pela igualdade e pelo respeito e reconhecimento pleno e efectivo da igualdade de direitos e liberdades entre mulheres e homens em todas as áreas da vida pública, privada, social, económica e cultural. Pensemos que tudo se resume a uma questão de poder onde, durante séculos, as mulheres têm sido sistematicamente discriminadas pelo simples facto de serem mulheres dentro de um sistema profundamente enraizado de dominação heteropatriarcal que tem contribuído durante gerações para alargar o fosso existente entre homens e mulheres. Estamos a falar de respeito pela DIGNIDADE INVIOLAVEL DAS MULHERES COMO ELEMENTO INHERENTE DA SUA CONDIÇÃO DE SER HUMANO. Uma dignidade que deve ser respeitada, reconhecida e protegida pelo simples facto de ser uma pessoa, sem distinções ou contrapontos, sem intenções ocultas ou nuances duplas e sem meias verdades ou mentiras disfarçadas.
Neste ponto, é necessário referir algumas formas de violência às quais deve ser dada especial atenção. Nos últimos tempos, tem havido uma proliferação de discursos que têm questionado e negado sistematicamente a realidade das mulheres transgénero no nosso país. Neste sentido, temos de deixar uma coisa muito clara: Uma MULHER TRANSGÉNERO É UMA MULHER. Portanto, da mesma forma que a dignidade e os direitos das mulheres não são questionados, A DIGNIDADE INVIOLABILIDADE E OS DIREITOS DAS MULHERES TRANSGENDENTES NÃO SÃO QUESTIONÁVEIS.
Infelizmente, os transexuais são objecto de ataques contínuos, agressões físicas, perseguições e mesmo MURDER, além de sofrerem diariamente uma clara violência institucional quando, sistematicamente, são questionados quando tentam fazer uso de um sistema de saúde onde, até hoje, ainda são considerados como pessoas com uma patologia, como pessoas doentes, quando a transexualidade não é de todo uma doença. A TRANSEXUALIDADE É OUTRO EXEMPLO DA ENORME RIQUEZA E DIVERSIDADE DE UMA HUMANIDADE COMPOSTA POR QUASE 8 MIL MILHÕES DE PESSOAS, TODAS ELAS NASCIDAS LIVRES E IGUAIS EM DIGNIDADE E DIREITOS.
Há muitas mulheres transexuais que lutam todos os dias pelo reconhecimento do exercício legítimo dos direitos que detêm, enriquecendo a luta pela igualdade e dando nova força às exigências dos direitos humanos e fundamentais. Números como CARLA ANTONELLI, MAR CAMBROLLÉ, KIM PÉREZ, LAURA BUGALHO, MARINA SÁENZ, PETRA DE SUTTER, AMARANTA GÓMEZ ou RACHEL LEVINE, trabalharam toda a vida em prol dos direitos das pessoas transexuais e da sua inclusão em todos os sectores da sociedade. O seu trabalho deve ser reconhecido assim como o seu valor como MULHERES EXCEPCIONAIS.

É necessário exigir o fim de qualquer carácter discriminatório que aponte para a transexualidade como uma patologia, porque NÃO É. Embora isto tenha sido determinado pela OMS relativamente recentemente, considerando a transexualidade como uma incongruência de género, AS PESSOAS TRANS NÃO TÊM DYSPHORIA NEM SÃO UMA INCONGRUÊNCIA DE GÉNERO. Portanto, qualquer argumento contra os direitos, a realidade e a existência inquestionável do Povo Transgénero, provoca uma VERGONHA INTELECTUAL profundo e, consequentemente, deve ser rejeitado como contrário à dignidade humana inviolável e aos direitos inerentes de que são titulares, bem como ao livre desenvolvimento da personalidade. Por conseguinte, NADA E NINGUÉM PODE QUESTIONAR A SUA DIGNIDADE E OS SEUS DIREITOS INALIENÁVEIS em quaisquer circunstâncias. Insisto: UMA MULHER TRANS É UMA MULHER E UM HOMEM TRANS É UM HOMEM.
Sem de forma alguma diminuir o enorme valor e capacidade de muitos dos seus profissionais, compreendo que é necessário mencionar a enorme falta de formação que ainda caracteriza o pessoal da Administração da Justiça, Forças de Segurança, Serviços Sociais e Serviços de Saúde. Esta falta de formação implica também a falta de tratamento correcto quando as vítimas vêm denunciar qualquer uma das diferentes formas de violência masculina que, sem dúvida, também estão presentes nos casos em que as vítimas são também vítimas de comportamentos relacionados com racismo, xenofobia e LGTBIfobia. Por esta razão, é necessário exigir que cada pessoa que entre em contacto directo com uma vítima, seja da Administração da Justiça, das Forças e Corpo de Segurança ou dos Serviços Sociais, tenha uma FORMAÇÃO COMPULSÓRIA, PERIODICAMENTE E ACTUALIZADA sobre a igualdade entre mulheres e homens; sobre migração e multiculturalismo; sobre diversidade afectivo-sexual, identidade e expressão de género; sobre a luta contra a violência contra as mulheres; e, claro, sobre a luta pela liberdade e indemnização sexual das vítimas. Só com formação adequada, todos aqueles que entram em contacto com as vítimas podem verdadeiramente compreender as circunstâncias dramáticas e as pressões a que todas as vítimas estão sujeitas quando se trata de reunir as forças para se apresentarem e apresentarem uma denúncia.
Se realmente nos consideramos uma sociedade democrática e conhecedora da realidade social que nos rodeia, devemos levantar a nossa voz e exigir que todos os governos cumpram as suas obrigações e aumentem os seus esforços na luta contra todas as formas de discriminação contra as mulheres e raparigas na vida pública e social, especialmente nas zonas rurais. Se queremos realmente aspirar a viver numa sociedade justa onde não há violência contra as mulheres, nem contra qualquer outra pessoa, devemos não só ser capazes de identificar e combater qualquer forma de discriminação, mas também devemos ser capazes de impedir qualquer tentativa de retrocesso na luta pela plena igualdade entre mulheres e homens, entre todos os seres humanos, tanto a curto como a médio prazo.
Só através do feminismo transversal e inclusivo poderemos transformar e redefinir a nossa sociedade, as nossas ruas, os nossos bairros e as nossas casas. Se a igualdade não começar aí, estaremos a cometer um erro que permitirá que a violência, o ódio e a discriminação continuem a enraizar-se na nossa sociedade, com todo o risco que isso implica, e não só no que diz respeito à liberdade, dignidade e direitos das mulheres, mas também para toda a humanidade e em qualquer parte do mundo. É por isso que chegou o momento de corrigir todos e cada um dos desequilíbrios e desigualdades que no século XXI impedem as mulheres e raparigas de poderem desenvolver todo o seu potencial e de o inverter em benefício da sociedade.
Para avançarmos como uma sociedade madura, justa e empenhada, devemos ser capazes de unir forças para defender a dignidade humana inviolável e os direitos inerentes a cada pessoa, alcançando assim os mais altos níveis de solidariedade, justiça social e paz para toda a nossa sociedade, bem como entre todos os povos, num contexto em que os constantes avanços tecnológicos e modelos de desenvolvimento sustentável estão mais presentes do que nunca, e sem excluir ou negar os direitos de qualquer pessoa, seja ela quem for, em qualquer parte do mundo.
Não esqueçamos que todos os progressos e objectivos alcançados até agora podem desaparecer rapidamente se não formos capazes de responder ao grave perigo que representa o ressurgimento das correntes de pensamento radical próximas dos nacionalismos mais exacerbados e reaccionários, posições populistas de ambos os extremos e políticas de austeridade sufocantes que apenas contribuem para a erosão da liberdade e para o exercício dos direitos mais básicos das mulheres e raparigas, tais como o direito de acesso à educação, o direito de acesso ao mercado de trabalho com salário igual para trabalho igual, o direito à liberdade religiosa e liberdade de pensamento, o direito à saúde sexual e reprodutiva ou o direito de acesso ao sistema de saúde, bem como a qualquer outro serviço público de natureza social ou de bem-estar.
Devemos aspirar a uma sociedade feminista onde o respeito pela dignidade, direitos, liberdades e igualdade de oportunidades sejam sempre reais e eficazes para todas as mulheres e raparigas. Uma sociedade em que a igualdade entre homens e mulheres, sejam eles quem forem, sejam eles quem forem e pensem como pensarem, não é apenas a reivindicação de um único dia, mas é um compromisso diário, obrigatório e inabalável de qualquer sociedade que se considera uma sociedade plural, social, livre, justa, inclusiva, diversa, democrática e avançada.
Por todas estas razões, apesar da pandemia, hoje, bem como ao longo do ano, a voz das mulheres e raparigas de todo o mundo deve rugir e ser ouvida em todo o lado. Devemos unir incondicionalmente esta voz, que é também a nossa, se queremos realmente evitar qualquer tipo de regressão na protecção da dignidade e dos direitos mais básicos, inalienáveis e inerentes de cada pessoa, seja ela quem for, e dentro de uma reivindicação tão justa quanto necessária, e que pode ser simplificada em poucas palavras: RESPEITO, LIBERDADE, JUSTIÇA, IGUALDADE, DIGNIDADE e DIREITOS.
Não gostaria de terminar estas reflexões sem antes lançar duas últimas mensagens:
A primeira destas mensagens é dirigida a qualquer pessoa, homem ou mulher, que tenha sido vítima de violência, ódio ou discriminação, com base no seu sexo, origem étnico-nacional, orientação sexual e expressão de identidade e género ou qualquer outra causa:
A ti, que és meu igual, quero dizer, com o coração na mão, e enquanto lês estas últimas linhas, que não tens medo, que está nas tuas mãos, que a solidão não é o teu único companheiro de viagem, que nunca paras e que és uma pessoa tão válida como qualquer outro; tão perfeitamente imperfeita como qualquer outro ser humano no mundo; tão capaz e tão importante para chegar tão alto quanto desejas e propões; e tão merecedora de todo o respeito no mundo como qualquer outro ser humano, seja ele quem for. Que ninguém lhe tire a luz, mas que não tente apagar a luz dos que o rodeiam; que ame o quanto quiser, mas que nunca queira possuir ninguém; que viva com toda a liberdade que deseja, mas sem limitar a liberdade dos que o rodeiam; e que sinta toda a felicidade que merece, mas sem a tirar àqueles que também a merecem.
E a segunda mensagem, porque hoje é o Dia Internacional da Mulher, quero dedicá-la às mulheres, a todas as mulheres:
A ti, mulher, que és minha igual, eu digo, também com o coração na mão, que não há nada que não sejas capaz de fazer e que não há meta ou objectivo que não sejas capaz de alcançar. Pensem que quando nos apercebemos do que somos capazes de fazer, o que vocês, meus iguais, são capazes de fazer, as estrelas tornam-se o nosso único limite, o único limite, o vosso único limite. E querem saber porque é que vos digo tudo isto? Porque, acima de tudo, e mesmo que alguém tenha tentado subestimar-te e fazer-te pensar o contrário, não te esqueças que és Sábia, não te esqueças que és FORTE, não te esqueças que és INVINCÍVEL, não te esqueças que, acima de tudo, és MULHER.
Vamos continuar a avançar, vamos continuar a unir forças, unindo vozes e criando sinergias.
¡FELIZ DIA INTERNACIONAL DA MULHER!
QUE O SEU RUGIDO SEJA OUVIDO!
✨🌿🌹💜

——————/ I AM WOMAN – EU SOY MULHER/——————
I am woman, hear me roar // Eu sou mulher, ouve-me rugir
In numbers too big to ignore // Em números grandes demais para ignorar
And I know too much to go back and pretend // E eu sei demasiado para voltar atrás e fingir
‘Cause I’ve heard it all before // Porque já ouvi tudo isto antes
And I’ve been down there on the floor // E já estive lá em baixo no chão.
No one’s ever going to keep me down again // Nunca mais ninguém me vai manter no chão.
Whoa, yes, I am wise // Ah sim, eu sou sábia
But it’s wisdom born of pain // Mas é a sabedoria que nace da dor
Yes, I’ve paid the price //Sim, eu paguei o preço
But look how much I gained // Mas vejam quanto ganhei
If I have to I can do anything // Se tiver de fazer alguma coisa, posso fazer qualquer coisa.
I am strong (strong) // Eu sou forte (forte)
I am invincible (invincible) // Eu sou invencível (invencível)
I am woman //Eu sou mulher
You can bend but never break me // Pode dobrar-se mas nunca me quebrar,
‘Cause it only serves to make me // Porque só serve para me tornar
More determined to achieve my final goal // Mais determina dalcançar o meu objetivo finaL
And I’ll come back even stronger // E eu voltarei ainda mais forte
Not a novice any longer // já não sou mais novata
‘Cause you’ve deepened the conviction in my soul // Porque aprofundaste a convicção na minha alma
Whoa, yes, I am wise // Ah sim, eu sou sábia
But it’s wisdom born of pain // Mas é a sabedoria que nace da dor
Yes, I’ve paid the price //Sim, eu paguei o preço
But look how much I gained // Mas vejam quanto ganhei
If I have to I can do anything // Se tiver de fazer alguma coisa, posso fazer qualquer coisa.
I am strong (strong) // Eu sou forte (forte)
I am invincible (invincible) // Eu sou invencível (invencível)
I am woman //Eu sou mulher
I am woman, watch me grow // Eu sou mulher, vejam-me crescer
See me standing toe-to-toe // Vejam-me de pé
As I spread my loving arms across the land // Aenquanto estendo os meus braços amorosos por toda a terra
But I’m still an embryo // Mas ainda sou um embrião
With a long, long way to go // Com um longo, longo caminho a percorrer
Until I make my brother understand // Até fazer o meu irmão compreender
Whoa, yes, I am wise // Ah sim, eu sou sábia
But it’s wisdom born of pain // Mas é a sabedoria que nace da dor
Yes, I’ve paid the price //Sim, eu paguei o preço
But look how much I gained // Mas vejam quanto ganhei
If I have to I can do anything // Se tiver de fazer alguma coisa, posso fazer qualquer coisa.
I am strong (strong) // Eu sou forte (forte)
I am invincible (invincible) // Eu sou invencível (invencível)
I am woman //Eu sou mulher
Oh, I am woman // Ah, eu sou mulher
I am invincible // Eu sou invencível
I am strong // Eu sou forte
I am woman // Eu sou mulher
I am invincible // Eu sou invencível
I am strong // Eu sou forte
I am woman // Eu sou mulher