(Escrito en 🇪🇸🇲🇽 – Written in 🇬🇧🇺🇸)
🇪🇸ESPAÑOL🇲🇽
(Día Mundial de la Justicia Social)
Cuando hablamos de Justicia Social, no hacemos otra cosa sino defender la igualdad, la libertad, la equidad y la justicia de todas las personas en todos los niveles de la sociedad.
Vivimos en un mundo cada vez más diverso y dinámico y, por esta razón, la justicia social es un pilar fundamental para construir una sociedad global más justa, sostenible e inclusiva. Para ello, tenemos que ser conscientes de los enormes desafíos que tenemos aún por superar y a tomar las medidas que sean necesarias para eliminar las abismales diferencias que existen en el mundo.
La justicia social es mucho más de lo que pensamos. Implica garantizar que todas las personas tengan las mismas oportunidades, en condiciones de plena igualdad, y con total acceso a los recursos básicos, independientemente de cuál sea su origen étnico-nacional, sexo, orientación sexual e identidad de género, religión o cualquier otra característica personal, sea cual sea. Pero, desafortunadamente, alcanzar este objetivo no es una tarea fácil, ya que conllevar abordar importantes problemas estructurales muy arraigados a en los diferentes sistemas políticos, económicos y sociales.
Como sabemos, en muchos lugares del mundo, la brecha entre quienes más tienen y entre quienes viven en la pobreza sigue siendo uno de los desafíos más importantes a los que nos enfrentamos como sociedad global. Una distribución desigual e injusta de la riqueza y de los recursos naturales conduce inexorablemente a la exclusión y marginalización de sociedades enteras, provocando que la pobreza se transmita de generación en generación sin que sea posible evitarlo. La justicia social busca cambiar estas dinámicas, romper la cadena de la pobreza y trabajar por la implementación real y efectiva de medidas y políticas que busquen la igualdad económica y contribuyan a reducir las enormes disparidades en cuanto a distintos los estándares de vida dentro de la población.
Por supuesto, la discriminación y la exclusión basadas en un falso concepto de raza – porque solo existe la raza humana -, en las desigualdades de género y en otras características personales que conducen no solo a la discriminación sino también a auténticos episodios de violencia y odio producto del estereotipo y los prejuicios, son las auténticas barreras que impiden alcanzar la plena justicia social. Por eso, es crucial defender la igualdad de derechos y oportunidades para todas las personas, sean quienes sean. Esto implica desafiar estereotipos y prejuicios, luchar contra el racismo, la violencia de género, la xenofobia y toda forma de discriminación, promoviendo, además, el respeto hacia la diversidad inherente en la humanidad y inclusión de todas las personas en todos los ámbitos de la sociedad.
Ciertamente, la justicia social también está vinculada a cuestiones medioambientales y la necesidad de trabajar por un mundo más sostenible. Las comunidades más vulnerables son siempre las más afectadas por los efectos del cambio climático y la degradación del entorno ambiental. De ahí que trabajar por la justicia social implique la necesidad de poner en marcha políticas sostenibles que protejan el medio ambiente y garanticen el derecho de todas las personas a vivir en un entorno saludable y seguro.
Por otra parte, cuando pensamos en el mundo laboral, desde la justicia social deben exigirse condiciones de trabajo aceptables y salarios dignos que garanticen el disfrute de todos los derechos de la clase trabajadora. La lucha contra la explotación laboral en todas sus formas y la defensa de la igualdad de oportunidades en el empleo son totalmente indispensables para construir una sociedad más justa. Y también es esencial abogar por el derecho de conciliación entre la vida laboral y la vida personal y familiar, reconociendo, además, la importancia de cuidar de la salud mental y el bienestar personal de trabajadoras y trabajadores.
Por supuesto, la educación juega un papel fundamental en la defensa de la justicia social. El acceso a una educación de calidad es esencial para romper el ciclo de la pobreza y fomentar empoderamiento personal, muy especialmente el de mujeres y niñas que son quienes más ven obstaculizado su derecho a acceder a una educación con la puedan desarrollar todo su potencial. Todo ello sin olvidar que la educación debe tener siempre una perspectiva múltiple que promueva la comprensión y el respeto mutuo entre distintas culturas para construir una sociedad más abierta, diversa, inclusiva, libre, justa y plural.
Todos estos retos son fácilmente alcanzables. Pero para ello, es necesaria la cooperación internacional si verdaderamente queremos superar los desafíos que impiden alcanzar la justicia social. Los países, organizaciones, instituciones y agrupaciones de la sociedad civil, junto con las diferentes comunidades de todo el mundo, debemos trabajar juntos para superar todas las barreras que perpetúan la desigualdad y la pobreza. Y debemos hacerlo abordando sin excusa temas tan necesarios como la deuda global, las reivindicaciones por un comercio justo y, sobretodo, la gestión y distribución equitativa de todos los recursos naturales a nivel mundial de manera sostenible.
Sabemos, por tanto, cuál es nuestro papel si queremos construir un mundo más justo. Hemos de trabajar conjuntamente desde la convicción absoluta que la justicia social no es una quimera, sino la más justa de las reivindicaciones.
No es solo un noble objetivo, sino la senda que debemos seguir.
Sigamos avanzando.

🇬🇧ENGLISH🇺🇸
THE PATH WE MUST FOLLOW
(World Day of Social Justice)
When we speak of Social Justice, we are nothing more than advocates for equality, freedom, fairness, and justice for all individuals at every level of society.
We live in an increasingly diverse and dynamic world, making social justice a fundamental pillar for constructing a more just, sustainable, and inclusive global society. To achieve this, we must be aware of the significant challenges we still face and take the necessary steps to eliminate the vast differences that exist worldwide.
Social justice goes beyond our perceptions. It entails ensuring that everyone has equal opportunities, under conditions of complete equality, and with full access to basic resources, regardless of their ethnic-national origin, gender, sexual orientation and gender identity, religion, or any other personal characteristic. Unfortunately, achieving this goal is not an easy task, as it involves addressing deeply rooted structural issues in different political, economic, and social systems.
As we know, in many parts of the world, the gap between the wealthy and those living in poverty remains one of the most significant challenges we face as a global society. Unequal and unjust distribution of wealth and natural resources inevitably leads to the exclusion and marginalization of entire societies, perpetuating poverty from generation to generation. Social justice seeks to change these dynamics, break the chain of poverty, and work towards the real and effective implementation of measures and policies that aim for economic equality and contribute to reducing enormous disparities in various standards of living within the population.
Certainly, discrimination and exclusion based on a false concept of race – because there is only the human race – gender inequalities, and other personal characteristics leading not only to discrimination but also to genuine episodes of violence and hatred resulting from stereotypes and prejudices are the true barriers to achieving full social justice. Hence, it is crucial to defend equal rights and opportunities for all individuals, regardless of who they are. This involves challenging stereotypes and prejudices, combating racism, gender violence, xenophobia, and all forms of discrimination, while promoting respect for the inherent diversity in humanity and the inclusion of all individuals in all aspects of society.
Indeed, social justice is also linked to environmental issues and the need to work towards a more sustainable world. Vulnerable communities are always the most affected by the effects of climate change and environmental degradation. Therefore, working for social justice involves the need to implement sustainable policies that protect the environment and guarantee the right of all individuals to live in a healthy and safe environment.
Furthermore, when we think about the world of work, acceptable working conditions and dignified wages that ensure the enjoyment of all rights of the working class must be demanded from a social justice perspective. The fight against labor exploitation in all its forms and the advocacy for equal employment opportunities are essential to building a fairer society. It is also crucial to advocate for the right to balance work and personal and family life, recognizing the importance of caring for the mental health and personal well-being of workers.
Of course, education plays a fundamental role in advocating for social justice. Access to quality education is essential to break the cycle of poverty and promote personal empowerment, especially for women and girls who face obstacles to their right to access education and develop their full potential. All this without forgetting that education must always have a multidimensional perspective that promotes understanding and mutual respect among different cultures to build a more open, diverse, inclusive, free, just, and plural society.
All these challenges are easily attainable. However, international cooperation is necessary if we truly want to overcome the obstacles preventing the achievement of social justice. Countries, organizations, institutions, and civil society groups, along with different communities worldwide, must work together to overcome all barriers that perpetuate inequality and poverty. We must do so by addressing essential issues such as global debt, advocating for fair trade, and, above all, managing and distributing all natural resources worldwide equitably and sustainably.
Therefore, we know our role in building a more just world. We must work together with the absolute conviction that social justice is not an illusion but the fairest of claims.
It is not just a noble goal, but the path we must follow.
Let’s keep moving forward.


